La comedia protagonizada por Nora Cárpena, María Valenzuela, Iliana Calabró y Paula Morales se presentará el sábado 10 y domingo 11 de octubre en el Teatro del Lago. Una herencia inesperada desatará confesiones, sospechas y más de una verdad difícil de escuchar.
Una herencia puede resolver muchos problemas. Aunque, a veces, antes obliga a crear unos cuantos nuevos.
Esa es la puerta de entrada a “Viuda e hijas”, la comedia que llegará a Villa Carlos Paz el sábado 10 y domingo 11 de octubre, con un elenco encabezado por Nora Cárpena, María Valenzuela, Iliana Calabró y Paula Morales.
Las funciones serán a las 22 horas en el Teatro del Lago, en una doble presentación que traerá a la ciudad una historia de familia, dinero, secretos y verdades dichas sin demasiados filtros. Las entradas anticipadas se consiguen en Plateanet.
La obra, de Alfonso Paso Jr., cuenta además con la participación de Gonzalo Urtizberea y la dirección de Héctor Díaz.
Una herencia con condiciones
La historia comienza cuando una madre y sus dos hijas reciben una noticia capaz de cambiarles la vida: una herencia inesperada podría asegurar buena parte de su futuro económico.
Pero nada será tan sencillo.
Para acceder al dinero deberán cumplir determinadas condiciones y, entre ellas, aparece una especialmente incómoda: hablar con absoluta sinceridad.
Lo que podría haber sido apenas un trámite familiar empieza entonces a sacar a la superficie reproches, secretos y verdades que quizás llevaban demasiado tiempo esperando su momento.
Y todavía queda una sorpresa más: existe un cuarto heredero al que nadie conoce.
A partir de allí, la obra convierte el misterio alrededor de la herencia en un juego donde cada revelación puede modificar lo que los personajes creían saber sobre el hombre que acaba de morir y, sobre todo, sobre su propia familia.
Un muerto de dos caras
El hombre detrás de semejante revuelo se llamaba Geminiano. Y hasta su personalidad parece esconder más de una versión.
La abogada encargada de intervenir en la sucesión, apasionada por la astrología, encuentra una explicación particular: como buen geminiano, podía ser encantador y aterrador al mismo tiempo.
Entre el deseo de asegurarse el futuro, las condiciones impuestas desde el más allá y la aparición de secretos inesperados, las protagonistas deberán decidir hasta dónde están dispuestas a llegar.
Porque cuando el dinero entra por una puerta y la sinceridad se sienta a la mesa, la pregunta deja de ser solamente quién se queda con la herencia. También importa saber qué queda de la familia después del cimbronazo.
