Docentes, agrupaciones y vecinos se movilizaron este jueves por el centro de la ciudad, en el marco del paro nacional convocado por CTERA tras el femicidio de la maestra rural correntina. La protesta también puso el foco en la precarización laboral, el aislamiento y la falta de acompañamiento del Estado.
La comunidad educativa de Villa Carlos Paz salió a las calles este jueves para reclamar justicia por Nancy Godoy, la docente rural de Corrientes cuyo cuerpo fue encontrado el miércoles, después de permanecer desaparecida desde el 7 de octubre. La movilización reunió a maestros, profesores, organizaciones y vecinos que expresaron su dolor por el crimen y denunciaron las condiciones de vulnerabilidad en las que trabajan numerosos docentes del país.
La concentración comenzó a las 10 en la Plaza del Avión, como parte de la jornada nacional de paro y duelo convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), a la que adhirió la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC).
Desde allí, los manifestantes marcharon por la avenida San Martín y realizaron distintas intervenciones frente a la Escuela Carlos Paz, donde el reclamo de justicia se vinculó con una preocupación más amplia por las condiciones laborales y la responsabilidad del Estado.
La convocatoria estuvo atravesada por una pregunta: “¿Quién cuida a quienes dedican su vida a cuidar y enseñar?”.
El reclamo por Nancy y la violencia que atraviesa la educación
Para la docente Mariel Di Marco, el asesinato de Nancy Godoy expone una realidad que excede el caso particular y obliga a mirar las dificultades que enfrenta el sistema educativo, especialmente en las zonas rurales.
“Además del hecho de violencia contra una mujer, como sabemos, esto refleja el nivel de las condiciones educativas, que se exacerban en algunos puntos del país, como en esta zona rural, donde la incomunicación y la desconexión son todavía más profundas”, expresó.
Di Marco sostuvo que la violencia también se manifiesta en la precarización laboral, el deterioro de la infraestructura escolar y la falta de recursos para acompañar a estudiantes y trabajadores.
“En los colegios estamos necesitando muchísimo más acompañamiento de profesionales, que por supuesto es algo que tiene que definir el Estado desde su presupuesto. Es decir, nos faltan equipos psicopedagógicos, nos faltan equipos de acompañamiento, y todo eso también es parte de la violencia”, señaló.
La docente recordó otros reclamos de justicia que atravesaron al sector educativo, entre ellos el caso de Sandra y Rubén, los trabajadores fallecidos en una explosión en una escuela de la provincia de Buenos Aires.
“Hoy estamos ante un caso de violencia extrema y pedimos justicia por Nancy”, remarcó, antes de advertir que estas situaciones afectan al conjunto de la sociedad y no solamente a quienes trabajan en educación.
“Nos interpela otra vez el interior profundo de la Argentina”
Raúl Sánchez, representante legal del IES, también participó de la jornada y destacó la respuesta de la comunidad educativa frente al crimen.
A su entender, el caso vuelve a poner de manifiesto las condiciones de vulnerabilidad en las que se desarrolla la tarea docente, particularmente lejos de los grandes centros urbanos.
“Muchas veces estamos muy enfrascados, a nivel nacional, en lo que pasa en los altos círculos de la sociedad, principalmente en la parte central del país. Y hoy nos interpela otra vez el interior profundo de la Argentina, con una maestra que lamentablemente ha sido víctima de un femicidio”, sostuvo.
Sánchez consideró especialmente significativa la participación en las movilizaciones y aseguró que la adhesión al reclamo resultó sorprendente.
También llamó a los sectores políticos, económicos y judiciales a reflexionar sobre una realidad social marcada, según su mirada, por una presión y una vulnerabilidad crecientes.
El aislamiento de las escuelas rurales, en el centro de las críticas
El director de la UPC-ISAUI, Maximiliano Ibáñez, puso el acento en las condiciones en las que desarrollaba su tarea la docente asesinada.
“Estamos acá acompañando la jornada nacional de protesta y en repudio por el femicidio de Nancy, una colega correntina”, expresó.
Ibáñez reclamó que se esclarezca el crimen y que el Estado dé explicaciones sobre las condiciones laborales de los docentes rurales, especialmente aquellos que desempeñan sus funciones en establecimientos aislados.
“Las condiciones en las que estaba trabajando Nancy son centrales para entender cómo es que se la asesinó”, sostuvo.
En ese sentido, pidió que la investigación permita despejar los interrogantes que rodean la muerte de la docente, sin perder de vista la situación de desprotección que denunció.
“El Estado no puede tener a una docente rural sin comunicación. Ningún docente, ningún trabajador de la educación tiene que estar en estas condiciones”, afirmó.
Para Ibáñez, la movilización debe servir también para que los trabajadores de la educación reflexionen sobre sus propias condiciones laborales y las garantías necesarias para ejercer la profesión.
“El silencio no nos salva”
Uno de los momentos de la jornada se produjo frente a la Escuela Carlos Paz, cuando la vecina y exdocente Roxana Corradi compartió un mensaje que combinó el pedido de justicia con una convocatoria a romper el silencio frente a la violencia y la impunidad.
Corradi describió la situación de desamparo que, según denunció, atravesaba Nancy Godoy en su tarea cotidiana, marcada por las distancias, la falta de comunicación y el aislamiento.
“Marchar hoy es negarse a que su nombre se convierta en una cifra borrada por el monte o por el poder”, expresó.
También reivindicó el valor de la movilización colectiva como una forma de acompañamiento frente al dolor.
“Tenemos que hacer comunidad en el dolor”, sostuvo, y destacó la importancia de encontrarse con otros docentes, vecinos y estudiantes que comparten la misma indignación.
Su intervención concluyó con un llamado a no naturalizar la vulnerabilidad ni la pérdida de derechos.
“Porque el silencio no nos salva”, afirmó.
La marcha de Villa Carlos Paz formó parte de las protestas realizadas este jueves en distintos puntos del país. El reclamo por el esclarecimiento del crimen de Nancy Godoy reunió a la comunidad educativa alrededor de una exigencia compartida: justicia y condiciones de trabajo dignas y seguras para quienes enseñan, cualquiera sea el lugar donde desarrollen su tarea.
