El Concejo de Representantes sancionó por 11 votos contra uno una ordenanza que establece las condiciones para incorporar trabajadores a la planta permanente y habilita ascensos en la carrera administrativa. El oficialismo defendió la estabilidad laboral y el reconocimiento de la antigüedad, mientras Daniel Ribetti cuestionó el sistema de contrataciones y su vinculación con la política. Carlos Quaranta reclamó cambios en la comisión evaluadora y Fernando Revello pidió precisiones sobre la cantidad de cargos disponibles.
El Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz aprobó por amplia mayoría un nuevo concurso público de antecedentes para el ingreso de trabajadores municipales a planta permanente. La ordenanza, sancionada en la sesión del pasado jueves, obtuvo 11 votos afirmativos y uno negativo, pero el debate dejó planteada una discusión que excede ampliamente la estabilidad laboral: cómo se ingresa al municipio, qué peso tiene la antigüedad al momento de concursar y hasta dónde las contrataciones pueden estar condicionadas por las relaciones políticas.

El proyecto, defendido por Alejandra Roldán en nombre de Carlos Paz Unido, da continuidad al sistema de concursos periódicos establecido por la Ordenanza 7172 y contempla también nuevos ascensos para empleados que ya integran la planta permanente.
Desde el oficialismo, la iniciativa fue presentada como una política de reconocimiento a los trabajadores que sostienen los servicios municipales y una herramienta para garantizar derechos laborales.
“Este proyecto habla de trabajadores, habla de familias y también habla de derechos”, sostuvo Roldán al fundamentar su aprobación.
Sin embargo, el único voto negativo, de Daniel Ribetti, puso en discusión el recorrido previo de quienes aspiran a obtener un cargo permanente. El concejal de Juntos por Carlos Paz sostuvo que no alcanza con evaluar los antecedentes acumulados por un trabajador sin analizar también cómo fue contratado inicialmente y bajo qué condiciones permaneció vinculado con la administración.
Carlos Quaranta, de Carlos Paz Inteligente, acompañó la ordenanza, pero intentó modificar el mecanismo de designación de los representantes legislativos en la comisión evaluadora. Fernando Revello, también de Juntos por Carlos Paz, votó a favor aunque reclamó información sobre una cuestión elemental: cuántas vacantes estarán disponibles y qué cargos podrán cubrirse.
La votación mostró así un respaldo ampliamente mayoritario a la continuidad del pase a planta, acompañado por diferencias sobre la selección, los controles y la relación entre empleo público y poder político.
Quiénes pueden concursar y cómo se definirá el ingreso
La ordenanza convoca a un concurso público de antecedentes dirigido a los agentes que actualmente se desempeñan en la Municipalidad de Villa Carlos Paz, conforme a la Carta Orgánica Municipal y al Estatuto del Personal de la Administración Pública Municipal.
El procedimiento contempla la presentación de antecedentes y una evaluación que permitirá establecer un orden de mérito. Las incorporaciones se realizarán de acuerdo con ese resultado y estarán sujetas a las vacantes contempladas en el presupuesto municipal.
El Departamento Ejecutivo deberá dictar el decreto de convocatoria y precisar las fechas, horarios y lugares para presentar la documentación.
Una vez completado el proceso, cada trabajador seleccionado adquirirá la condición de empleado de planta permanente mediante su correspondiente decreto de nombramiento.
La norma también establece criterios específicos para resolver empates. Cuando dos postulantes obtengan el mismo puntaje, tendrá prioridad quien acredite mayor antigüedad en la administración pública. Si la igualdad persiste, la comisión evaluadora realizará un sorteo.
En cuanto a la formación académica, los títulos no tendrán puntajes acumulativos: se computará únicamente el correspondiente al nivel más alto alcanzado.
De las becas y los contratos al reconocimiento de la trayectoria
Uno de los aspectos relevantes del nuevo régimen es la manera en que reconoce las distintas formas de vinculación que un trabajador pudo haber mantenido con el municipio.
La ordenanza establece que, para acreditar experiencia y capacidad al momento de concursar, se considerará continua la relación con la administración aun cuando el agente haya pasado por becas, planes solidarios o locaciones de servicios, o haya tenido interrupciones que no superen los 180 días corridos.
Para acceder a ese reconocimiento deberá mantener una relación laboral vigente con el municipio al momento de la promulgación de la norma.
El criterio permite valorar trayectorias que no necesariamente comenzaron mediante un contrato administrativo tradicional y que, en algunos casos, atravesaron diferentes modalidades antes de llegar al concurso.
Pero la ordenanza introduce una distinción: una vez producido el pase a planta, solamente serán reconocidos como antigüedad los años trabajados bajo contrato administrativo.
Es decir, el régimen contempla una trayectoria más amplia para acreditar experiencia durante el concurso, pero establece un criterio diferente para reconocer la antigüedad posterior al nombramiento.
Precisamente sobre el valor que debe asignarse al tiempo trabajado se desarrolló uno de los principales contrapuntos de la sesión.
El sindicato pidió dar mayor peso a la antigüedad
Durante su intervención, Roldán leyó una nota de la Comisión Directiva del Sindicato de Trabajadores Municipales, que planteó modificaciones en los puntajes utilizados para evaluar a los postulantes.
Una de las propuestas consistió en aumentar de cuatro a seis puntos por cada año de antigüedad, o fracción superior a seis meses, con el argumento de reconocer mejor la experiencia y los conocimientos adquiridos por los agentes.
La organización gremial también solicitó equiparar con seis puntos las tecnicaturas superiores de cuatro años y los títulos universitarios.
Roldán explicó que en concursos anteriores habían surgido dificultades para valorar determinadas formaciones, entre ellas las de músicos municipales, egresados de institutos de formación docente y profesores de Educación Física.
El planteo sindical incorporó así una cuestión concreta: cuánto deben pesar la trayectoria dentro del municipio y la formación académica al momento de determinar quiénes acceden a un cargo permanente.
Desde el oficialismo, la experiencia acumulada aparece como un reconocimiento al trabajo desarrollado durante años.
Ribetti, en cambio, considera que otorgarle un peso importante a la antigüedad obliga a revisar primero las condiciones bajo las cuales esa trayectoria comenzó.
Ribetti cuestionó el origen de las contrataciones
El concejal de Juntos por Carlos Paz dejó claro que su rechazo no estaba dirigido al derecho de los trabajadores a acceder a estabilidad laboral.
Su objeción apuntó al procedimiento completo.
“Yo no voy a acompañar este proyecto, pese a que en la instancia anterior sí lo acompañé”, anticipó.
Ribetti sostuvo que la discusión no debería comenzar cuando una persona, después de varios años de prestar servicios, reúne las condiciones para presentarse a un concurso.
Para él, el problema aparece mucho antes: en el momento en que el municipio decide incorporar a un trabajador mediante una contratación inicial.
Su razonamiento es que una persona puede ingresar a la administración, permanecer durante años bajo sucesivos contratos y acumular una antigüedad que después le otorgará una ventaja importante frente a otros postulantes.
Por eso reclamó revisar el peso asignado a esa trayectoria e incorporar otros indicadores de selección.
Pero el cuestionamiento fue más allá de los puntajes.
Ribetti sostuvo que la modalidad de contratación también puede generar una relación de dependencia política entre los empleados y quienes conducen el municipio.
La estabilidad laboral y la dependencia del poder político
Uno de los tramos más fuertes de su intervención estuvo dedicado a los trabajadores que, según describió, mantienen contratos renovados mensualmente.
Ribetti afirmó que esa situación puede colocar a los agentes en una posición de incertidumbre permanente, especialmente cuando la continuidad de su empleo depende de decisiones periódicas del Ejecutivo.
Mencionó testimonios de trabajadores que, según aseguró, temen perder sus contratos si formulan reclamos o expresan posiciones contrarias a la conducción municipal.
Desde esa perspectiva, planteó que no puede analizarse el pase a planta sin discutir simultáneamente la transparencia de las contrataciones y la independencia política del empleo público.
“Tenemos que empezar a entender que no puede estar vinculada la planta municipal de trabajadores a la identidad exclusiva de un partido político”, sostuvo.
El concejal también cuestionó la participación de empleados municipales en actividades de campaña y vinculó esa situación con la vulnerabilidad que puede generar la necesidad de conservar una fuente de ingresos.
Su planteo apunta a evitar que el recorrido hacia la estabilidad laboral dependa, en alguna de sus etapas, de una relación de cercanía con el gobierno de turno.
Ribetti anunció que trabaja junto con un grupo de vecinos en una propuesta alternativa que pretende modificar los procedimientos de selección.
“Lo que vamos a cambiar en la propuesta es cómo va a ser ese procedimiento que hoy yo no estoy dispuesto a acompañar”, explicó.
El eje de esa iniciativa será revisar las condiciones de acceso a la administración antes de que los trabajadores lleguen a la instancia del concurso para ingresar a planta permanente.
Roldán defendió el reconocimiento a los trabajadores
La presidenta del Concejo rechazó el enfoque de Ribetti y defendió la continuidad del sistema de concursos como una política que permite consolidar derechos y fortalecer los servicios municipales.
Roldán recordó que la Ordenanza 7172 estableció la realización periódica de concursos y recategorizaciones, y mencionó como antecedentes los procesos desarrollados en 2015, 2019 y 2022.
También recuperó datos expuestos en el tratamiento de aquella normativa, según los cuales 239 de los 258 empleados de planta permanente habían ingresado mediante concursos.
Para la concejala, esa trayectoria demuestra que el municipio sostiene un mecanismo institucional de acceso a la estabilidad laboral.
Su defensa incluyó a trabajadores de centros de salud, higiene y seguridad urbana, centros infantiles, áreas sociales, obras públicas, servicios y dependencias administrativas.
Roldán destacó que detrás de cada puesto existen familias que dependen de un salario, cobertura de obra social, aportes jubilatorios y previsibilidad sobre su futuro.
También reivindicó la decisión del intendente Esteban Avilés de continuar con los concursos y la articulación desarrollada con el Sindicato de Trabajadores Municipales y las áreas administrativas.
“Cuando el diálogo se convierte en decisiones concretas, los derechos se fortalecen”, sostuvo.
En su respuesta a Ribetti, cuestionó además expresiones como “militancia rentada” y “militancia naranja”, que atribuyó al concejal en debates anteriores, por considerar que proyectan sospechas sobre empleados que cumplen funciones cotidianas dentro del Estado municipal.
Roldán defendió la participación de representantes administrativos, legislativos y sindicales dentro del proceso de evaluación como una garantía de transparencia.
“La eficiencia del Estado también se mide por cómo se trata a sus trabajadores”, afirmó.
El intercambio dejó expuesta una diferencia de enfoque: mientras el oficialismo puso el acento en reconocer la trayectoria laboral y asegurar estabilidad, Ribetti cuestionó las condiciones en las que esa trayectoria comienza y se desarrolla antes del concurso.
Quaranta pidió mayor autonomía para las minorías en la evaluación
Carlos Quaranta acompañó el proyecto, aunque intentó introducir una modificación en la composición de la comisión encargada de evaluar a los postulantes.
La ordenanza establece que ese organismo estará integrado por la Comisión de Asuntos Laborales, un representante designado por Recursos Humanos y tres concejales: dos por la mayoría y uno por la minoría, designados por el Concejo de Representantes.
Quaranta no cuestionó esa distribución.
Su propuesta fue establecer expresamente que los representantes de la mayoría sean propuestos por ese sector y que el integrante correspondiente a las minorías sea elegido por los propios bloques minoritarios, aunque la designación formal continúe en manos del cuerpo legislativo.
“La diferencia está en que la propuesta de los concejales por la mayoría la hace la mayoría y la propuesta de los concejales por la minoría la hace la minoría y la aprueba el Concejo de Representantes en pleno”, explicó.
El planteo buscaba asegurar que la representación opositora dentro del organismo evaluador no dependiera de una propuesta definida por la mayoría política.
La modificación obtuvo cinco votos afirmativos y no prosperó.
De esa manera, se mantuvo la redacción original del artículo cuarto, que atribuye al Concejo la designación de sus representantes.
Quaranta acompañó igualmente la sanción de la ordenanza.
¿Cuántos trabajadores podrán pasar a planta?
Otra de las preguntas de la sesión tuvo una respuesta que dejó abierta una cuestión importante sobre el alcance inmediato del concurso.
Fernando Revello respaldó la iniciativa porque considera positivo que los empleados municipales tengan posibilidades de avanzar en la carrera administrativa y acceder a condiciones de estabilidad.
Sin embargo, reclamó conocer cuántos puestos estarán efectivamente disponibles.
“No sabemos si son 5, 10 o 100”, señaló.
Su planteo fue que la aprobación de las reglas de selección debería estar acompañada por información sobre la cantidad y el tipo de cargos que podrán cubrirse.
Roldán respondió que no contaba con ese dato.
“No tengo el número de vacantes”, reconoció.
La concejala mencionó jubilaciones producidas durante los días anteriores y sostuvo que la cantidad de cargos disponibles no modifica el mecanismo de selección establecido por la ordenanza.
El intercambio dejó una distinción importante para comprender el alcance de la decisión legislativa: el Concejo aprobó las condiciones del concurso, pero no se informó durante el debate cuántos trabajadores podrán acceder efectivamente a planta permanente mediante esta convocatoria.
Ese número dependerá de las vacantes presupuestadas y de la posterior instrumentación del procedimiento por parte del Ejecutivo.
La ordenanza también habilita ascensos
El nuevo régimen no se limita a incorporar personal a planta permanente.
También faculta al Departamento Ejecutivo a disponer ascensos hasta la categoría 18 para trabajadores que ya integran la planta, de acuerdo con las vacantes disponibles y previo informe de la Comisión de Asuntos Laborales.
El procedimiento contempla la revisión de los legajos y un cálculo basado en la antigüedad.
La regla establece dividir por dos los años trabajados por cada agente y, cuando el resultado tenga una fracción, tomar el número entero siguiente.
Si la categoría resultante es igual o inferior a la que el empleado ya posee, se prevé otorgarle la inmediata superior, dentro de los límites establecidos.
De esta manera, la ordenanza abarca dos dimensiones de la carrera administrativa municipal: el ingreso a un cargo permanente y las posibilidades de progresar dentro de ella.
Amplio respaldo, pero una discusión que no terminó
El resultado final fue contundente: 11 votos a favor y uno en contra.
Carlos Paz Unido defendió la continuidad de los concursos periódicos como una herramienta para reconocer trayectorias laborales y brindar estabilidad.
Quaranta acompañó esa política, aunque reclamó que las minorías puedan elegir a quien las representará en la comisión evaluadora.
Revello también respaldó la ordenanza, pero dejó planteada la necesidad de conocer cuántas vacantes podrán cubrirse.
Ribetti fue el único que votó en contra y anunció una propuesta para revisar el sistema desde una instancia anterior al concurso: la forma en que los trabajadores son incorporados inicialmente a la administración.
La nueva ordenanza establece ahora un procedimiento que deberá instrumentar el Ejecutivo, con presentación de antecedentes, evaluación, orden de mérito y designaciones sujetas a las vacantes presupuestadas.
Pero el debate abrió una discusión que difícilmente se agote con esta convocatoria.
¿Alcanza con establecer reglas de selección transparentes para quienes ya trabajan en el municipio o también es necesario revisar cómo fueron contratados originalmente y qué condiciones determinaron su continuidad durante años?
Allí quedó expuesta la principal diferencia política de la sesión.
El oficialismo sostiene que los concursos permiten reconocer una trayectoria laboral y consolidar derechos. Ribetti considera que ese objetivo debe acompañarse con una revisión del mecanismo que permite construir esa misma trayectoria.
La votación resolvió por amplia mayoría la continuidad del sistema de pase a planta permanente.
La discusión sobre el ingreso al empleo público municipal, los criterios de selección y su relación con el poder político quedó abierta.