El Instituto Argentina Grande realizó el cálculo sobre microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. Entre fines de 2023 y comienzos de 2026, la población relevada sin obra social, prepaga ni mutual habría pasado de 9,4 a 10,7 millones. El Ejecutivo asegura, en cambio, que los afiliados a las prepagas se mantuvieron estables.
Un informe elaborado a partir de datos oficiales abrió una discusión sobre la evolución de la cobertura de salud en la Argentina: según el Instituto Argentina Grande (IAG), alrededor de 1,25 millones de personas pasaron a depender exclusivamente del sistema público entre fines de 2023 y comienzos de 2026.
El Gobierno nacional rechazó esa conclusión y aseguró que la cantidad de afiliados a empresas de medicina prepaga se mantiene estable, mientras que los afiliados directos a ese subsistema incluso habrían aumentado.
La aparente contradicción tiene una explicación metodológica importante: ambas mediciones no observan exactamente lo mismo.
El IAG utiliza los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y calcula cuántas personas declaran no tener obra social, prepaga, mutual ni servicio de emergencia.
La respuesta oficial, en cambio, se apoya principalmente en registros administrativos de afiliados a empresas de medicina prepaga, un universo más acotado dentro del sistema de cobertura de salud.
Qué dice el informe
Según el cálculo del Instituto Argentina Grande, en el cuarto trimestre de 2023 había 9.428.131 personas dentro de los aglomerados relevados por la EPH que dependían exclusivamente del sistema público.
Para el primer trimestre de 2026, esa cantidad habría ascendido a 10.674.416.
La diferencia entre ambos períodos es de exactamente 1.246.285 personas.
En términos porcentuales, la población sin obra social, prepaga o mutual habría pasado aproximadamente del 32% al 35,6% dentro del universo estudiado.
Hay una precisión indispensable: la EPH habitual del INDEC releva 31 aglomerados urbanos y no constituye un censo de toda la población argentina.
Por eso, el número de 1,2 millones corresponde a una estimación realizada sobre la población representada por esa encuesta y no debe presentarse como un conteo individual de todos los habitantes del país.
Qué mide realmente la EPH
La pregunta utilizada por el INDEC busca determinar si una persona cuenta con algún mecanismo de cobertura médica por el cual paga o se realizan descuentos.
Entre las alternativas aparecen obra social, PAMI, mutual, medicina prepaga, servicio de emergencia y planes o seguros públicos.
Por lo tanto, la categoría de quienes dependen solamente del sistema público es mucho más amplia que la cantidad de personas que pagan directamente una prepaga.
Una persona puede dejar de tener una obra social vinculada con un empleo, por ejemplo, y pasar a depender de un hospital público sin haber figurado nunca como afiliado directo de una empresa de medicina prepaga.
La respuesta del Gobierno
Después de la difusión del informe, fuentes del Gobierno nacional rechazaron que se haya producido una reducción de 1,2 millones de afiliados a la medicina privada.
La posición oficial sostiene que la cantidad total de afiliados a las prepagas se mantiene estable desde diciembre de 2023.
La Superintendencia de Servicios de Salud señaló recientemente, además, que los afiliados directos a empresas de medicina prepaga crecieron en más de 370.000 personas durante los últimos tres años.
Ese dato, sin embargo, no necesariamente invalida por sí solo la estimación basada en la EPH.
El motivo es que un aumento de afiliados directos a prepagas puede coexistir con una reducción de personas cubiertas por obras sociales u otras modalidades, ya que se trata de categorías diferentes.
El IAG defendió su metodología
Ante los cuestionamientos, el Instituto Argentina Grande publicó una aclaración metodológica.
La entidad sostuvo que su cálculo fue realizado directamente sobre los microdatos públicos del INDEC y que la variable analizada no es únicamente la afiliación a prepagas, sino la cantidad de personas que carecen de obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia.
El IAG señaló además que la evolución trimestral obtenida de los microdatos mantiene una tendencia compatible con las publicaciones semestrales oficiales del INDEC.
La propia Encuesta Permanente de Hogares muestra desde hace varios períodos una elevada proporción de habitantes de los principales centros urbanos que depende exclusivamente del sistema público para recibir atención médica.
Prepagas y empleo, entre las explicaciones planteadas
El informe del IAG vincula el crecimiento de la población sin cobertura con dos factores principales: el encarecimiento de los planes de medicina prepaga y el deterioro del empleo formal.
Según sus cálculos, las cuotas de las empresas de medicina prepaga aumentaron alrededor de 475% entre noviembre de 2023 y julio de 2026, frente a una inflación acumulada del 329% durante ese período.
También relaciona la evolución con la reducción del empleo asalariado registrado, debido a que la pérdida de un puesto formal puede afectar no solamente la obra social del trabajador sino también la cobertura de su grupo familiar.
Se trata, sin embargo, de una interpretación del instituto sobre las causas del fenómeno y no de una relación causal demostrada únicamente por los datos de cobertura de la EPH.
El impacto no fue igual en todas las regiones
El relevamiento señala que el crecimiento de la dependencia del sistema público se produjo en todas las grandes regiones analizadas.
La región Pampeana, que incluye aglomerados de Córdoba, pasó según el estudio de un 30,2% a un 32% de población dependiente exclusivamente del sector público, con unas 146.000 personas adicionales.
El Noreste aparece como la región con mayor proporción de habitantes en esa situación, con un 46,3%.
El dato más significativo en términos absolutos se registró en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde el estudio calcula más de 900.000 personas adicionales dependientes exclusivamente del sistema público.
Dos cifras que no deben compararse como si fueran equivalentes
La discusión permite distinguir dos preguntas diferentes.
Una es cuántas personas tienen un contrato o afiliación con una empresa de medicina prepaga. Para eso, los registros administrativos de la Superintendencia resultan la fuente adecuada.
Otra es cuántas personas cuentan con alguna cobertura por fuera del sistema público, ya sea mediante obra social, mutual o prepaga. Ese es el fenómeno que intenta medir el informe del IAG utilizando la EPH.
Por eso, la afirmación de que los afiliados directos a prepagas aumentaron y la estimación de que creció la población que depende exclusivamente de hospitales y centros públicos pueden coexistir sin ser necesariamente contradictorias.
La controversia no está tanto en una simple suma o resta de afiliados, sino en determinar cómo cambió la composición general de la cobertura médica argentina durante los últimos años.
