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Tres días de debates y una marcha multitudinaria: así fue el Encuentro Plurinacional en Córdoba

El 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries terminó este lunes después de tres jornadas de talleres, asambleas, actividades culturales y movilizaciones. La organización estimó una participación superior a las 100.000 personas y eligió a la Ciudad de Buenos Aires como sede para 2027.


El 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries cerró este lunes en Córdoba después de tres días en los que miles de participantes de distintos puntos del país ocuparon escuelas, universidades, plazas y calles para debatir una agenda atravesada por las violencias de género, el trabajo, los cuidados, la salud, la educación, los derechos sexuales y reproductivos, las identidades y la situación económica.

El acto final se realizó desde las 9 en Ciudad Universitaria, donde se leyeron las conclusiones surgidas de los talleres y se resolvió que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibirá en 2027 la edición número 40.

CABA fue la única candidatura presentada y su elección fue respaldada por las participantes durante el cierre. La fecha todavía deberá ser determinada por la nueva comisión organizadora.

De acuerdo con estimaciones de la organización, durante el fin de semana participaron más de 100.000 personas. Algunas comunicaciones posteriores elevaron esa estimación hasta alrededor de 150.000, especialmente al contabilizar la movilización central del domingo.

Tres días de debates

El Encuentro comenzó el sábado con una ceremonia ancestral y el acto de apertura sobre avenida Hipólito Yrigoyen.

A partir de allí se desplegó una programación que combinó talleres, asambleas, intervenciones culturales y espacios de organización política y social.

La convocatoria había anunciado más de 100 talleres y comisiones, agrupados en 13 grandes ejes temáticos. Durante el acto de cierre se leyeron las conclusiones correspondientes a 99 talleres efectivamente desarrollados.

Esas conclusiones no conforman un único documento consensuado.

La propia metodología del Encuentro establece que los talleres son horizontales y abiertos y que sus actas deben registrar tanto los acuerdos como las diferencias entre las participantes, sin forzar posiciones mayoritarias.

Por eso, las definiciones finales expresan una diversidad de miradas dentro de una agenda común.

Violencias y crímenes de odio

Uno de los ejes más presentes volvió a ser el de las violencias patriarcales, femicidios, transfemicidios, travesticidios y crímenes de odio.

Los talleres reclamaron fortalecer políticas públicas de prevención, acompañamiento y acceso a la Justicia y cuestionaron el desfinanciamiento de programas destinados a atender situaciones de violencia.

La comisión organizadora había planteado ya antes del comienzo una crítica al funcionamiento de distintos organismos estatales y judiciales frente a casos de violencia de género.

También se reclamó mayor protección para personas travestis y trans y políticas contra los discursos de odio y la discriminación.

La primera jornada terminó precisamente con una Marcha contra los travesticidios, transfemicidios y transhomicidios, seguida por un pañuelazo en defensa del aborto legal.

Derechos humanos y democracia

Otro de los ejes reunió discusiones sobre derechos humanos, democracia, violencia institucional y criminalización de la protesta.

Las participantes debatieron sobre el funcionamiento del sistema judicial, el accionar de las fuerzas de seguridad y las condiciones para el ejercicio de derechos políticos y sociales.

En varios talleres apareció además la preocupación por el crecimiento de discursos discriminatorios y por la situación de organizaciones sociales y activistas.

Los cuestionamientos al Gobierno nacional fueron recurrentes durante las tres jornadas.

Desde la comisión organizadora y diferentes talleres se responsabilizó a la administración de Javier Milei por el recorte de programas sociales y de género, el ajuste sobre distintas áreas del Estado y la reducción de políticas públicas vinculadas con cuidados y prevención de violencias.

Esas posiciones forman parte de los pronunciamientos del Encuentro y de sus organizaciones participantes y no constituyen una evaluación institucional externa.

Trabajo, cuidados y organización sindical

La situación laboral ocupó otra parte central de los debates.

Los talleres abordaron la precarización, informalidad, desempleo, brecha salarial y distribución desigual de las tareas de cuidado, además del impacto de la situación económica sobre mujeres y diversidades.

También tuvieron presencia sindicatos y organizaciones de trabajadores, que discutieron estrategias de organización frente a los despidos y la pérdida de poder adquisitivo.

Desde algunos espacios gremiales se planteó la necesidad de avanzar hacia medidas de fuerza de alcance nacional.

Esas propuestas, sin embargo, correspondieron a sectores sindicales y políticos determinados y no fueron adoptadas como una resolución única de todo el Encuentro.

La cuestión de los cuidados apareció de manera transversal: desde la organización señalaron que continúan recayendo mayoritariamente sobre mujeres y diversidades y que esa distribución condiciona el acceso al empleo, la autonomía económica y las posibilidades de formación.

Salud, educación, ESI y aborto

La agenda incluyó además numerosos talleres sobre salud integral, salud mental, educación y acceso a derechos sexuales y reproductivos.

La defensa de la Educación Sexual Integral (ESI) y de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo volvió a aparecer entre las demandas centrales.

También hubo cuestionamientos a los recortes presupuestarios en salud y educación y reclamos para garantizar el acceso efectivo a servicios públicos en todo el país.

En materia de aborto, distintos talleres reclamaron sostener su aplicación en el sistema sanitario y garantizar la disponibilidad de profesionales, medicamentos y atención.

Diversidades e identidades

Los debates sobre identidades sexuales y de género atravesaron varios ejes.

Se discutieron políticas de inclusión laboral, acceso a la salud, reconocimiento de identidades, reparación histórica y cumplimiento de leyes como el cupo laboral travesti-trans.

También hubo planteos contra la discriminación hacia lesbianas, bisexuales, personas trans, travestis, intersexuales y no binaries.

La incorporación de estas identidades al nombre y funcionamiento del Encuentro fue resultado de un proceso de debates desarrollado durante años dentro del propio movimiento.

Pueblos preexistentes y territorios

El carácter plurinacional volvió a expresarse en los talleres dedicados a pueblos preexistentes, comunidades afrodescendientes, territorio, ambiente y soberanía.

Se abordaron conflictos por tierras, acceso al agua, extractivismo y defensa de recursos naturales, además de las demandas por reconocimiento político y cultural de comunidades indígenas.

Durante el domingo también se realizó la Asamblea de Feministas del Abya Yala, con participación de referentes y organizaciones de distintos países de América Latina.

La marcha del domingo

El momento de mayor visibilidad del Encuentro llegó el domingo por la tarde.

Desde las 18.30, una multitud partió desde la zona de Olmos y Maipú y recorrió el centro de Córdoba hasta llegar a Ciudad Universitaria.

La movilización reunió consignas contra las violencias de género y los crímenes de odio, en defensa de los derechos laborales, de la educación y la salud públicas, del aborto legal y de las diversidades.

También hubo fuertes críticas a las políticas económicas y sociales del Gobierno nacional.

La organización estimó que la marcha reunió a más de 150.000 personas, cifra que corresponde a su propio relevamiento.

La jornada terminó con una festi-peña y actividades culturales.

CABA, sede del encuentro número 40

El cierre de este lunes tuvo como definición principal la elección de la próxima sede.

La Ciudad de Buenos Aires fue la única propuesta presentada y recibió el respaldo del plenario.

Será la primera vez desde el encuentro inaugural de 1986 que la convocatoria regresará a la Capital Federal.

Las impulsoras de la candidatura argumentaron que realizar allí la edición número 40 permitirá llevar las demandas del movimiento al centro político e institucional del país durante un año electoral.

El documento leído para fundamentar la postulación incluyó fuertes críticas al Gobierno nacional, a las políticas de ajuste y al retroceso que, según las organizaciones participantes, atraviesan distintas políticas sociales y de género.

La fecha del Encuentro de 2027 todavía no fue definida.

Con esa decisión terminó una edición que convirtió durante tres días a Córdoba en sede de una de las mayores convocatorias feministas y de diversidades del país y que volvió a colocar en discusión una extensa agenda de derechos, políticas públicas, organización social y condiciones económicas.

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