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Shakira, música latina y una fiesta en el Azteca: así fue la apertura del Mundial 2026

La Copa del Mundo comenzó en México con un show cargado de color, referencias culturales y figuras internacionales. La ceremonia tuvo como momento central la presentación de “Dai Dai”, el tema oficial interpretado por Shakira y Burna Boy, antes del debut con triunfo del seleccionado local ante Sudáfrica.


El Mundial 2026 levantó el telón con una ceremonia de apertura a la altura de su propio desafío: presentar la Copa más grande de la historia, en tres países, con 48 selecciones, 104 partidos y un despliegue continental que empezó en el mítico Estadio Azteca de la Ciudad de México.

La fiesta comenzó este jueves a las 14:30 horas de Argentina, en la previa del partido inaugural entre México y Sudáfrica, que se jugó desde las 16 horas. El escenario no podía tener mayor peso simbólico: el Azteca volvió a recibir una apertura mundialista después de haber sido sede en 1970 y 1986, dos ediciones que forman parte de la memoria grande del fútbol.

El show combinó música, danza, escenografía y guiños a la identidad mexicana. La ceremonia abrió con una puesta visual de fuerte colorido, bailarines en escena y referencias a las culturas prehispánicas, en una búsqueda por unir el clima global del torneo con la historia del país anfitrión.

La conducción y las apariciones escénicas tuvieron un tono de celebración popular, con la Copa del Mundo como centro simbólico del espectáculo y el lema “Estamos listos” como marca de presentación. En las tribunas, el público mexicano le dio a la apertura el marco que suele transformar cada inicio mundialista en algo más que un show: camisetas, banderas, cánticos y una ansiedad compartida por ver rodar la pelota.

La música latina fue el hilo principal de la ceremonia. Maná abrió el tramo musical con el sello de una banda emblema de México, mientras Danny Ocean, Belinda, Los Ángeles Azules, J Balvin, Alejandro Fernández, Lila Downs y Tyla fueron sumando registros distintos a una apertura pensada para una audiencia global, pero con acento claramente latinoamericano.

Uno de los momentos más celebrados llegó con Belinda y Los Ángeles Azules, que llevaron al escenario una combinación de pop y cumbia mexicana. La escena reforzó una de las líneas del espectáculo: mostrar una identidad musical amplia, capaz de moverse entre lo tradicional, lo urbano y lo festivo.

J Balvin aportó el pulso urbano y una estética pensada para conectar con las nuevas generaciones. Su presencia ratificó el lugar central que la música latina ocupa hoy en los grandes eventos globales, no como invitada secundaria, sino como parte del lenguaje principal de la fiesta.

El cierre más esperado fue el de Shakira junto a Burna Boy, encargados de interpretar por primera vez en vivo “Dai Dai”, la canción oficial del Mundial 2026. Para la artista colombiana, fue una nueva participación en una ceremonia mundialista, después de haber quedado asociada para siempre al imaginario de las Copas con canciones como “Waka Waka”.

La presentación de Shakira concentró la atención del público y de la transmisión internacional. Con una puesta de gran escala, bailarines, visuales y una estética diseñada para televisión, la cantante volvió a ocupar el centro de una escena mundialista. A su lado, Burna Boy sumó el pulso del afrobeats, en una mezcla que buscó reflejar el carácter global del torneo.

La actuación generó repercusiones inmediatas. Para muchos fue el punto más alto de la ceremonia, por el peso escénico de Shakira y por la expectativa alrededor del tema oficial. En redes sociales, sin embargo, también hubo opiniones divididas sobre el ritmo del show y la fuerza de la canción, especialmente frente al recuerdo de otros himnos mundialistas que quedaron instalados en la memoria popular.

Más allá de esas lecturas, la apertura cumplió su objetivo principal: poner en marcha el clima de Copa del Mundo. En pocos minutos, la ceremonia condensó música, identidad, espectáculo televisivo y emoción futbolera, antes de que México y Sudáfrica protagonizaran el primer partido del campeonato.

La fiesta tuvo además un dato particular: esta edición no tendrá una única ceremonia inaugural. Como el torneo se disputa en México, Estados Unidos y Canadá, habrá también actos especiales en los otros países anfitriones, una decisión que busca reflejar la dimensión inédita de una Copa organizada por tres naciones.

Después del show, llegó el turno de la pelota. México venció 2 a 0 a Sudáfrica y tuvo el debut soñado ante su gente, con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. El triunfo terminó de redondear una jornada de fiesta en el Azteca y le dio al anfitrión un arranque ideal en el Grupo A.

La apertura dejó una postal potente: el viejo estadio mexicano otra vez convertido en centro del mundo, la música latina como lenguaje universal y una Copa que empieza con escala ampliada, nuevos formatos y una promesa conocida. Durante más de un mes, el planeta volverá a organizarse alrededor de partidos, camisetas, cábalas y emociones compartidas.

Para la Selección Argentina, vigente campeona del mundo, la espera continuará unos días más. El equipo de Lionel Scaloni debutará el martes 16 de junio, a las 22 horas de Argentina, frente a Argelia, en el Kansas City Stadium. Hasta entonces, el Mundial ya está en marcha.

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