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Santiago Juliá: “El relato turístico del municipio se derrumbó y el rey quedó desnudo”

El excandidato a defensor del Pueblo cuestionó que, cuatro meses después de presentar una temporada como “extraordinaria”, el Gobierno municipal anuncie medidas urgentes para asistir al comercio y recuperar el posicionamiento turístico. Consideró que la contradicción expone la distancia entre el discurso oficial y la economía real.


El excandidato a defensor del Pueblo de Villa Carlos Paz Santiago Juliá lanzó una dura crítica contra el gobierno municipal después de la reunión que funcionarios mantuvieron con un grupo de comerciantes para analizar medidas de alivio tributario, promoción y recuperación de la actividad turística.

Bajo el título “El rey está desnudo”, sostuvo que los compromisos asumidos en ese encuentro contradicen el balance difundido por el municipio en marzo, cuando presentó la última temporada de verano como extraordinaria y destacó cifras récord de movimiento y gasto turístico.

Una ciudad que acaba de vivir una temporada histórica no necesita salir cuatro meses después a rescatar a su principal actividad económica”, planteó Juliá.

Para el dirigente, la reciente convocatoria a los comerciantes no representa solamente una respuesta tardía ante la crisis del sector, sino también la admisión implícita de que el escenario económico era diferente al que había mostrado el discurso oficial.

Las dos cosas no pueden ser ciertas al mismo tiempo. O el balance de temporada que presentaron en marzo no describía la realidad, o las medidas que anuncian hoy carecen de sentido. No existe una tercera opción”, afirmó.

Del balance turístico a las medidas urgentes

Juliá recordó que el 5 de marzo el Municipio difundió un balance en el que habló de una temporada extraordinaria, con niveles históricos de gasto y una Villa Carlos Paz nuevamente posicionada entre los principales destinos del país.

En aquel momento, dijo, decidió revisar los datos en lugar de aceptar el diagnóstico oficial.

La incongruencia apareció al instante. Lo que exponían no resistía ni el más mínimo debate”, sostuvo.

Según explicó, la evolución posterior de la economía local debía funcionar como la principal prueba para determinar si aquellas cifras reflejaban efectivamente la realidad.

Si la temporada realmente había sido tan extraordinaria como afirmaba el municipio, el comercio iba a atravesar un buen año. Pero si el relato estaba construido sobre cifras incompatibles con la economía real, tarde o temprano el problema iba a quedar expuesto”, señaló.

A su entender, esa respuesta llegó con la reunión encabezada por los secretarios Juan Manuel Lucero y Carlos Viotti, durante la cual se habló de reducir intereses sobre deudas municipales, instrumentar planes de pago, reactivar el turismo, recuperar congresos y eventos y abrir una mesa permanente con los comerciantes.

En ese mismo instante, incluso sin darse cuenta, el relato se les derrumbó y el rey quedó desnudo”, expresó.

“Mientras se celebraban récords, los comerciantes trataban de sobrevivir”

Juliá consideró que el aspecto más grave no radica en una eventual equivocación estadística, sino en que el Gobierno municipal habría sostenido durante meses una lectura optimista mientras los sectores privados atravesaban crecientes dificultades.

Mientras desde el Palacio Municipal se celebraban cifras récord, del otro lado del mostrador se discutía cómo pagar proveedores, cómo sostener el empleo y cómo llegar al mes siguiente”, cuestionó.

Para el excandidato, la principal división expuesta por esta discusión no es partidaria.

Esa fue siempre la verdadera grieta: no entre oficialismo y oposición, sino entre relato y realidad. Y la realidad terminó ganando”, afirmó.

También contrastó el debate de marzo, centrado en cifras y estadísticas turísticas, con la situación planteada en julio.

En marzo discutíamos estadísticas. En julio estamos discutiendo cómo evitar que se siga apagando el comercio. Esa diferencia explica mejor que cualquier informe lo que realmente pasó con la economía de Villa Carlos Paz”, sostuvo.

Críticas a un problema que considera estructural

Juliá vinculó la situación del comercio y el turismo con un deterioro más amplio de la estructura económica local.

Afirmó que Villa Carlos Paz viene debilitando progresivamente sus dos grandes motores: primero la construcción y ahora la actividad turística.

Cuando una ciudad empieza a perder, al mismo tiempo, las actividades que generan inversión, empleo y desarrollo, deja de enfrentar un problema coyuntural. Empieza a enfrentar un problema estructural”, advirtió.

Desde esa perspectiva, interpretó la reunión con los comerciantes como una admisión política.

Esto no debería leerse como un anuncio más de gestión. Esto es una confesión: la confesión de que el problema existía mientras se intentaba convencer a la ciudad de que todo marchaba bien”, expresó.

El dirigente puso además el foco en el tiempo perdido mientras, según su análisis, el Ejecutivo negaba o relativizaba las dificultades.

El tiempo que se pierde negando una crisis es tiempo que no se utiliza para resolverla”, remarcó.

“Ya no alcanza con cambiar el discurso”

El texto de Juliá concluye con un planteo que trasciende las medidas anunciadas por los funcionarios municipales.

A su entender, los planes de pago, las capacitaciones o las acciones promocionales podrán resultar útiles, pero serán insuficientes si no existe una revisión profunda de las políticas aplicadas en los últimos años.

Hoy ya no alcanza con cambiar el discurso. Hace falta cambiar el modelo”, afirmó.

Y cerró: “El rey está desnudo y Villa Carlos Paz ya no puede darse el lujo de seguir perdiendo tiempo mientras quienes la gobiernan intentan convencer a los vecinos de que el traje todavía existe”.

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