El concejal de Juntos por Carlos Paz cuestionó con dureza los dichos del intendente en la apertura de sesiones. Aseguró que el oficialismo ejerce el poder absoluto pero no ofrece soluciones reales para la ciudad.
El concejal Daniel Ribetti expresó un fuerte rechazo al discurso de Esteban Avilés durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo de Representantes, al que calificó como “una verdadera exhibición de mediocridad”. Señaló que el intendente “careció por completo de propuestas, argumentos e ideas” y que su intervención fue una muestra del agotamiento del relato político del oficialismo.
“Ante la falta de sustancia, el intendente recurrió a la agresividad discursiva, atacando a las minorías y culpándonos por los déficits de su gestión. Esta estrategia es fácilmente desmontable para cualquier vecino, ya que el único responsable de la administración del poder es quien lo ejerce”, remarcó.
Ribetti subrayó que Avilés cuenta con una mayoría automática de siete concejales que le obedecen “incondicionalmente”, lo que le permite ejercer un control total del Ejecutivo y el Legislativo. “A pesar de este poder absoluto, su gestión no logra ofrecer una propuesta sólida para la ciudad”, advirtió.
“Una gestión marcada por los fracasos”
Ribetti apuntó contra los resultados concretos de la administración en áreas clave:
- Agua: “Recuperar la caja del agua fue su principal meta política, y esto no ha traído una mejora en la calidad del servicio, con récord de caños rotos”.
- Gas: “Hace tres años que el servicio no avanza debido a la liquidación de la empresa y la incapacidad de la gestión para obtener la licencia de subdistribuidora”.
- Cloacas: “Menos del 50% de las cuentas de agua cuentan con conexión cloacal”.
- Obra pública: “Está paralizada por completo, salvo algunas obras demoradas que estiran su culminación para poder inaugurarlas en 2027 y justificar readecuaciones millonarias”.
Críticas al discurso y al uso del poder
Ribetti consideró que el intendente se mostró a la defensiva, sin asumir responsabilidades, y lanzó una dura crítica al uso del acto como plataforma política: “Se dirigió únicamente a sus militantes, quienes lo aplaudían hipnotizados cada vez que propiciaba una ráfaga de acusaciones infundadas contra las minorías”.
Rechazó especialmente una de las acusaciones formuladas durante el discurso: “Como el hecho puntual de referirse a las minorías como integrantes de una casta política, siendo que él mismo lleva 22 años consecutivos viviendo del Estado”.
También señaló que no se mencionaron temas clave como el transporte, el hospital, la caída de la recaudación o el crecimiento de la planta de personal, que calificó como “militancia rentada”.
Enmienda: una propuesta ya presentada
El concejal también relativizó el único anuncio del discurso: la intención de reformar la Carta Orgánica para cambiar la forma de elección del defensor del Pueblo. Aclaró que la propuesta fue planteada en la banca del ciudadano por el contador Luis Farías (ex candidato a defensor del Pueblo Adjunto) y luego presentada por su bloque.
“Tal como lo propusimos oportunamente, planteamos cambiar la metodología de designación y el salario. El intendente dijo que tomará esa iniciativa, pero resta ver cómo lo hará y con qué contenidos”, advirtió, aunque Avilés en ningún momento mencionó esta propuesta anterior.
“No le importa la economía local”
Ribetti lamentó que el discurso haya ignorado la grave situación económica de la ciudad y, en especial, del sector de la construcción:
“Tampoco realizó ningún anuncio sobre la destrucción que viene haciendo del sector productivo de la construcción con la ordenanza 7001 y la salida del cepo a la construcción. Todo parece indicar que no le importa la economía local y parece no estar entendiendo la realidad de los dos sectores productivos más importantes que tiene Villa Carlos Paz”, alertó.
Y concluyó: “El discurso de Avilés demostró una profunda falta de respeto hacia la ciudadanía, abstrayéndose de la cruda realidad recesiva que atraviesa nuestra ciudad. Fue una oportunidad perdida para empezar a recomponer el rumbo”.




































