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Recolección de residuos: con un voto clave de la oposición, el oficialismo aprobó una licitación cuestionada por costos y continuidad

El Concejo aprobó en segunda lectura el pliego para licitar el servicio de Higiene Urbana y Recolección de Residuos Sólidos Domiciliarios. El oficialismo necesitaba dos tercios y alcanzó los votos con el acompañamiento de Noe García Roñoni. La oposición cuestionó la falta de un estudio de costos propio y advirtió que el esquema parece orientado a sostener la continuidad del servicio actual.


El Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz aprobó el jueves pasado, en segunda lectura, el proyecto que habilita el llamado a licitación pública para contratar el servicio de Higiene Urbana y Recolección de Residuos Sólidos Domiciliarios, uno de los convenios más relevantes del municipio por su impacto económico, ambiental y operativo.

La ordenanza fue aprobada por 8 votos a favor y 4 en contra. Los rechazos fueron de Daniel Ribetti, Pía Felpeto y Fernando Revello (Juntos por Carlos Paz), y Carlos Quaranta (Carlos Paz Inteligente).

La aprobación requería una mayoría agravada de dos tercios del cuerpo, es decir, 8 votos sobre las 12 bancas actuales. El oficialismo de Carlos Paz Unido, que cuenta con 7 concejales, alcanzó ese número con el acompañamiento de Noe García Roñoni (Juntos por Carlos Paz), quien respaldó el pliego aunque planteó observaciones y pidió controles estrictos.

El proyecto autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a avanzar con una contratación por 8 años, con posibilidad de prórroga por 2 años más y una extensión adicional obligatoria de hasta 180 días si fuera necesario al vencimiento del vínculo. El presupuesto oficial mensual asciende a $738.226.063,53, IVA incluido, lo que representa $8.858.712.762,36 anuales y un monto estimado de $70.869.702.098,88 por los 8 años iniciales, sin contar futuras redeterminaciones.

La discusión dejó expuestos dos ejes centrales. Por un lado, la oposición cuestionó que el municipio no haya presentado un estudio de costos propio que explique cómo se llega al presupuesto oficial. Por otro, varios concejales advirtieron que el pliego parece más orientado a garantizar la continuidad del esquema actual que a producir una transformación profunda del servicio.

Un contrato de largo plazo para un servicio esencial

El pliego no se limita a la recolección domiciliaria. Incluye la recolección diferenciada de residuos húmedos y secos, provisión de contenedores y cestos, barrido manual o mecánico, levantamiento de áridos, recolección de restos de poda y lavado de veredas en espacios públicos o vinculados a eventos.

También exige sistema de seguimiento satelital GPS, una aplicación para información y reclamos vecinales, absorción del personal actualmente afectado al servicio, certificaciones ambientales y de calidad, y mecanismos de redeterminación de precios.

El servicio alcanzará la totalidad del ejido municipal, incluyendo zonas futuras que se incorporen a Villa Carlos Paz. Según la documentación, la prestación cubrirá 371.224 metros de trazas, entre calles pavimentadas, calles con cordón cuneta y calles de tierra.

La contratista deberá contar al inicio con al menos 8 camiones compactadores, de los cuales 2 deberán ser 0 km, además de un camión de reserva. También se exige equipamiento para barrido, poda, áridos y lavado, entre ellos camiones volcadores, barredora, minicargadora y camión cisterna.

Bosch defendió el trámite y la importancia del servicio

La concejala Marcela Bosch abrió el debate en nombre de Carlos Paz Unido y defendió el avance del expediente. Señaló que el proyecto llegó a segunda lectura luego de cumplir las instancias institucionales previstas, incluida la audiencia pública.

“Llegamos hoy a la segunda lectura de un proyecto que ha recorrido todas las instancias institucionales previstas para su tratamiento”, afirmó.

Bosch remarcó que la licitación tiene “una importancia central para la ciudad” porque se vincula con “la higiene urbana, la salud pública, el cuidado del ambiente y la calidad de los espacios que compartimos todos los días”.

También sostuvo que el pliego busca responder a las necesidades actuales y acompañar el crecimiento de Villa Carlos Paz. Según planteó, incorpora herramientas para seguir la dinámica de una ciudad en expansión y garantizar la correcta ejecución del servicio.

Ribetti: “Parece más una propuesta de continuidad”

Desde la oposición, Daniel Ribetti fue uno de los más duros. Cuestionó el contenido del pliego y sostuvo que, lejos de implicar una transformación del servicio, parece diseñado para facilitar la continuidad de la actual prestataria, COTRECO (Compañía de Tratamientos Ecológicos).

“Este pliego nuevo parece más una propuesta de continuidad que realmente una propuesta pensada de una manera superadora”, afirmó.

El concejal dijo que existen condiciones que, a su entender, favorecen a la actual empresa. “El pliego tiene propuestas concretas y muy puntuales que de alguna manera le facilita a esta empresa particularmente su continuidad”, sostuvo.

También mencionó un dato que formó parte del debate político: cuando el archivo se cargó inicialmente en la carpeta pública, figuraba bajo el nombre “Pliego Cotreco”. Para Ribetti, no se trató de un detalle menor, sino de una señal sobre la forma en que se elaboró y circuló el documento.

La presidenta del cuerpo, Alejandra Roldán, dejó asentado luego que se trató de “un error involuntario de Secretaría Legislativa” que fue advertido y corregido.

La falta de estudio de costos, el punto más cuestionado

El eje más repetido por la oposición fue la ausencia de un estudio de costos propio. Ribetti sostuvo que una nueva licitación era una oportunidad para cortar con la lógica de actualizaciones acumuladas del contrato vigente y conocer con precisión cuánto debería costar el servicio.

“Lanzar un pliego nuevo es una oportunidad extraordinaria para hacer un corte en la metodología del cálculo de los costos financieros”, afirmó.

Según su mirada, el presupuesto oficial se fijó sobre la base de actualizaciones inflacionarias previas, sin una evaluación técnica independiente. “El cálculo está fundado pura y exclusivamente en la actualización inflacionaria del último cálculo que hicieron”, cuestionó.

Ribetti advirtió que resulta difícil acompañar un contrato de esta magnitud sin información suficiente. “Cómo sabemos nosotros los concejales de la minoría que ese cálculo que nos están poniendo es el adecuado”, preguntó. Y agregó que no cuentan con elementos técnicos para discernir si el costo planteado corresponde realmente al servicio.

También remarcó que se trata de una contratación que excederá largamente la actual gestión. “Un contrato que termina proponiendo la explotación de un servicio por 10 años”, señaló.

Quaranta: “No sabemos de dónde surgen estos 738 millones”

Carlos Quaranta coincidió en que el principal problema es la falta de información sobre la composición del costo. Aclaró que no estaba afirmando que el servicio fuera caro o barato, sino que no podía evaluarlo porque no se explicó cómo se construyó el valor.

“Hay cuestiones que son centrales para un servicio como este que la verdad es que no tenemos las condiciones para poder convalidarlo”, sostuvo.

Quaranta recordó que el costo actual ronda los $590 millones mensuales y que el presupuesto oficial del nuevo pliego asciende a $738 millones, aproximadamente un 25% más. Luego planteó la pregunta central: “¿Cómo llegamos a ese número?”.

El edil insistió en que el municipio debería haber presentado un desglose. “No sabemos cuál es el componente de los 590 millones”, afirmó. Y agregó: “Tampoco sabemos de dónde surgen estos 738 millones”.

En una segunda intervención, aclaró que no ponía en duda el valor del servicio ni del costo presupuestado, sino la imposibilidad de evaluarlo sin información. “Decir que es poco o que es mucho no sería razonable porque no se me ha permitido conocer cómo se calcula el costo”, sostuvo.

Para Quaranta, el dato que falta es simple: “Lo que yo quiero saber es cuánto nos cuesta a nosotros”.

Revello cuestionó el costo y la duración del contrato

Fernando Revello también centró sus observaciones en el costo y la extensión del vínculo. Marcó que se trata de un contrato de enorme magnitud económica y que comprometerá al municipio durante muchos años.

“Estamos hablando de alrededor de 8.890 millones por año”, señaló. Y agregó: “Es una empresa que va a durar los próximos 10 años”.

Para Revello, el municipio no puede avanzar con un pliego de este tipo sin una evaluación propia. “Es muy difícil hacer una evaluación del pliego sin tener una idea o un análisis de costo”, sostuvo. Y fue más directo: “La evaluación de costo es imprescindible para este caso”.

También cuestionó que el oficialismo defendiera el presupuesto a partir de comparaciones con otras ciudades. “No me conforma que esta evaluación de costo esté basada en cuánto pagan los demás”, afirmó.

Otro punto que marcó fue la relación entre prestación y precio. “No entiendo muy bien por qué si hay menos recorridos, o igual o prácticamente igual, sale un 25% más caro que el contrato anterior”, sostuvo.

Guruceta defendió el presupuesto con comparaciones intermunicipales

El principal defensor del pliego desde el oficialismo fue Sebastián Guruceta, quien sostuvo que el presupuesto oficial es razonable y que el municipio comparó el valor con otras ciudades que también tienen tercerizado el servicio.

“Para establecer un parámetro con respecto a lo que es el precio o el costo de este pliego que ronda los 750 millones, comparé con tres municipios que tienen tercerizado, como en el caso nuestro, con respecto a la recolección de residuos”, explicó.

Mencionó los casos de Villa María, Río Tercero y Río Cuarto. Según dijo, Villa María paga $900 millones, Río Tercero $520 millones y Río Cuarto $2.200 millones mensuales.

A partir de esa comparación, Guruceta defendió tanto las redeterminaciones anteriores como el presupuesto oficial del nuevo pliego. “Carlos Paz, con estos números, no solamente ratifica todas las redeterminaciones que hemos hecho en soledad, el bloque de Carlos Paz Unido, sino que también ratifica claramente el costo de este pliego”, afirmó.

También sostuvo que el municipio paga un valor lógico e incluso menor que ciudades comparables. Para el oficialista, el dato permite “desmitificar” las críticas sobre el precio o el costo del servicio.

La oposición rechazó la comparación como criterio suficiente

La defensa de Guruceta generó réplicas. Ribetti cuestionó que se utilicen comparaciones generales sin analizar las características específicas de cada pliego y de cada servicio.

“Si el método técnico-científico que tiene el concejal preopinante para justificar una definición presupuestaria para un pliego es compararlo con Río Tercero, realmente es más preocupante la situación de lo que me imaginaba”, lanzó.

Luego advirtió que Río Tercero tendría exigencias distintas. Según planteó, allí se exige que el 100% de los camiones sean 0 km y que las unidades tengan equipamiento técnico y tecnológico que este pliego no contempla.

Quaranta también consideró insuficiente el método comparativo. “No me parece que sea razonable la comparación de la prestación de un servicio en una ciudad u otra”, dijo. Para él, esa discusión es abstracta si no se sabe qué servicio se presta en cada localidad.

Revello, en la misma línea, aclaró que la oposición no cuenta con esa información comparativa detallada. “La información con la que cuenta el concejal preopinante, nosotros no la tenemos”, señaló.

Redeterminación de precios y fórmula polinómica

Otro punto técnico del debate fue el mecanismo de redeterminación. El pliego prevé que el precio pueda actualizarse por variación de costos, con una incidencia del 60% para mano de obra y 40% para otros costos, distribuidos entre combustibles, caucho, plástico, vehículos, carrocerías y repuestos.

La redeterminación deberá ser enviada al Concejo, que tendrá 15 días para aprobar o rechazar. Si no se pronuncia, quedará aprobada de manera ficta y el Ejecutivo podrá resolver por decreto fundado.

Guruceta defendió el uso de una fórmula polinómica y rechazó que las actualizaciones se limiten al IPC. Según argumentó, un contrato de estas características debe contemplar variables específicas del servicio.

“Actualizar solo por el índice de precio del consumidor IPC suele ser insuficiente”, sostuvo. Y agregó que el precio debe estar determinado por índices que efectivamente impactan en la actividad.

Ribetti respondió que su planteo no desconocía la fórmula polinómica, sino que apuntaba a introducir modificaciones concretas dentro del propio esquema previsto por el artículo.

Poda, recorridos y metas: otros puntos en discusión

Aunque el enfoque central fue el costo y la continuidad, la oposición también cuestionó distintos aspectos del servicio.

Ribetti dijo que presentó propuestas vinculadas al tratamiento de la poda, equipamiento, metas y control por GPS, pero sostuvo que no recibió una respuesta institucional adecuada. “Hemos hecho propuestas vinculadas a cómo poder reconsiderar el tratamiento de la poda puntualmente, que no ha sido considerada”, señaló.

Revello también marcó el problema de la poda como una demanda vecinal permanente. “El tema de la poda es una queja permanente”, dijo. Según planteó, el esquema previsto no resolverá el problema en algunos sectores, especialmente en barrios del sur.

El pliego prevé el levantamiento de hasta 1,5 m³ de restos domiciliarios por vez, con frecuencia de una vez cada 7 días. Para Revello, eso no alcanza frente a la realidad de los barrios, donde muchas veces la poda supera ampliamente ese volumen y queda acumulada durante meses.

Quaranta, por su parte, cuestionó que tanto la ordenanza GIRSU como el pliego no tengan metas verificables. “No hay ninguna línea de base de dónde estamos arrancando”, sostuvo. Y agregó que el pliego fija como objetivo avanzar hacia la inversión de frecuencia entre residuos secos y húmedos, pero sin precisar cómo se medirá ese proceso.

“No nos podemos sentar dentro de 8 años a ver si efectivamente logramos la inversión del ruteo”, advirtió.

García Roñoni aportó el voto decisivo

La aprobación fue posible por el acompañamiento de Noe García Roñoni, que permitió al oficialismo alcanzar los dos tercios requeridos. La concejala dijo que participó de las comisiones, valoró aspectos del pliego y remarcó la necesidad de previsibilidad para una contratación de esta escala.

“Entendemos nosotros que la higiene urbana es uno de los servicios esenciales más sensibles para los vecinos”, sostuvo.

García Roñoni reconoció observaciones, especialmente sobre la duración contractual y la necesidad de control. “Mantenemos observaciones respecto de la duración contractual y las necesidades de controles estrictos”, afirmó.

Sin embargo, destacó avances vinculados a ambiente, trabajadores y gestión de residuos. Entre ellos mencionó la protección de los trabajadores, la incorporación de criterios ambientales, la recolección diferenciada, las certificaciones ambientales, la huella de carbono y la preservación de fuentes laborales.

“No estamos discutiendo un servicio menor. Estamos discutiendo higiene urbana, la recolección de residuos, la limpieza de la ciudad, también la salud pública”, agregó.

Finalmente, confirmó su acompañamiento “pensando en los vecinos, en los trabajadores, y en la necesidad de que Carlos Paz siga avanzando en un sistema de gestión de residuos más moderno, más eficiente y ambientalmente responsable”.

El oficialismo defendió un “pliego contenido”

En el cierre del debate, Guruceta insistió en que las comparaciones con otras ciudades ayudan a sostener la razonabilidad del presupuesto oficial. Para el concejal, el pliego mantiene un equilibrio entre exigencias técnicas, ambientales y operativas, y la necesidad de que el precio no se vuelva imposible de pagar para el municipio ni poco atractivo para posibles oferentes.

“Uno claramente está con la tranquilidad, a través de los análisis que se han hecho también contablemente, de que el pliego es un pliego contenido”, sostuvo.

También advirtió que incorporar más exigencias implica aumentar el costo. “Si uno suma cuestiones, uno puede lucrar cuestiones para engordar o engrosar el proyecto del pliego, todo eso es costo, es dinero, es plata”, señaló. Y agregó: “Si sumamos cuestiones, bueno, suban el precio”.

Para Guruceta, un pliego con mayores obligaciones podría derivar en una suba del valor difícil de solventar por el Estado municipal.

Una licitación aprobada, con interrogantes abiertos

La aprobación del pliego dejó habilitado al Ejecutivo a avanzar con el llamado a licitación pública. La contratación será estratégica: involucra un servicio esencial, compromete recursos municipales durante al menos 8 años y puede extenderse hasta 10.

El oficialismo defendió el expediente como una herramienta necesaria para garantizar continuidad, higiene urbana, salud pública, ambiente y previsibilidad. También sostuvo que el presupuesto es razonable frente a otros municipios y que el pliego incorpora mejoras tecnológicas, ambientales y laborales.

La oposición, en cambio, concentró sus críticas en la falta de un estudio de costos propio, la ausencia de información sobre la composición del valor mensual, las dudas sobre si el pliego representa realmente un cambio o una continuidad, la falta de metas concretas, el tratamiento de la poda y la duración del contrato.

Con 7 votos propios y el acompañamiento de García Roñoni, Carlos Paz Unido logró los dos tercios necesarios para aprobar uno de los contratos más importantes de la gestión municipal. Pero el debate dejó planteada una discusión que seguirá abierta: cuánto cuesta realmente el servicio, cómo se controlará su cumplimiento y si la nueva licitación implicará una mejora estructural o la continuidad de un esquema ya conocido.

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