En ese marco, VillaNos Radio dialogó con Ramón Amaya, que desde hace 28 años trabaja en el Correo Argentino. “Cuando ingresé apenas tenía 19 años. Para mí era algo nuevo, porque salir de casa y empezar a trabajar el Carlos Paz me parecía algo imposible para mí. Fuimos quedando y hoy soy el cuarto más antiguo dentro del Correo”, relató.
Sostuvo que algunas costumbres han cambiado, pero que el contacto con la gente sigue siendo muy importante. “Antes, el cartero era alguien familiar. No era raro que en horas del mediodía, alguna familia te invite a almorzar; o a la mañana te daban un mate o te invitaban a desayunar.
“No digo que eso se haya perdido. Pero hoy somos una grande y hay mucha gente nueva. La confianza ya no es la misma. Son muy pocos los vecinos antiguos”, indicó.
VillaNos Radio