El concejal Carlos Quaranta confirmó que en mayo asumirá la presidencia del Partido Justicialista de Villa Carlos Paz tras el acuerdo que desactivó la interna prevista para este domingo. En una extensa entrevista, planteó que el desafío no es solo ordenar al peronismo sino integrarlo a una construcción política más amplia, con eje en un proyecto de ciudad, en un contexto social que definió como cada vez más crítico.
El concejal Carlos Quaranta confirmó que durante mayo asumirá la presidencia del Partido Justicialista de Villa Carlos Paz tras el acuerdo que dejó sin efecto la interna partidaria prevista para este domingo. Pero, en su mirada, el valor de ese desenlace no está solo en el reparto de cargos ni en el cierre de una disputa interna, sino en la posibilidad de incorporar formalmente al PJ a una construcción política que, según explicó, ya viene trabajando desde hace tiempo con la mira puesta en 2027.
En una extensa entrevista con VillaNos Radio, el edil de Carlos Paz Inteligente sostuvo que hoy sería un error encerrar al partido en una lógica puramente interna, desconectada de lo que viven los vecinos. Por eso justificó la búsqueda de una salida consensuada con una definición política y social: “Ir a hablar con la gente, con la gente en los barrios, contarle que necesitamos la participación a una interna de un partido nos parece que está fuera de contexto frente al proceso que hoy la gente vive en lo económico y lo social”.
Desde allí, Quaranta buscó ordenar la secuencia: primero, desactivar una disputa interna que consideró fuera de tiempo; después, fortalecer al peronismo local como parte de una herramienta electoral y política orientada a discutir el futuro de la ciudad.
Cómo se cerró el acuerdo y por qué encabezará el PJ local
Quaranta explicó que este año se abrió el proceso de renovación de autoridades partidarias en los niveles provincial, departamental y circuital. En ese marco, señaló que existió una orientación clara del gobernador y presidente del partido, Martín Llaryora, para priorizar listas de unidad.
Según expresó, “la voluntad del gobernador y presidente del partido fue llevar adelante como corresponde la renovación de las autoridades partidarias, intentando, o con la premisa de que esto fuera en un marco de listas de unidad”.
De acuerdo con su reconstrucción, en Punilla el proceso se ordenó sin mayores sobresaltos y Mariana Caserio volverá a encabezar la conducción departamental. En Villa Carlos Paz, en cambio, la situación fue más compleja porque hubo dos listas presentadas: una impulsada por el sector de Quaranta y otra “por el espacio de Libia Smania, respaldado por Alejandra Vigo“.
Quaranta recordó que “finalmente hubo presentación de listas para las internas”, pero agregó que durante la semana pasada se abrió una negociación formal dentro de la Junta Electoral partidaria que terminó destrabando el conflicto.
El resultado de ese acuerdo fue político y orgánico a la vez. “Las condiciones básicamente eran que nuestro espacio encabezara la lista, en este caso me corresponde a mí, y además tenemos la mayoría del Consejo de Circuito para llevar adelante el proceso de los próximos cuatro años del PJ”, explicó.
Con ese entendimiento, la elección interna quedó desactivada.
El PJ como herramienta y no como fin en sí mismo
Más allá del cierre de la interna, Quaranta insistió en que el sentido del acuerdo no está solo en el partido como aparato. En su visión, el PJ debe ser una herramienta para una construcción política más amplia, orientada a discutir un proyecto de ciudad.
“Para nosotros el partido político no tiene que significar solamente la discusión interna”, afirmó. Luego completó la idea con una definición más precisa: “Obviamente que la discusión se tiene que dar, pero en definitiva esa discusión tiene que estar pensada en un proyecto de ciudad, que es lo que el peronismo tiene que buscar”.
En esa línea, repitió una idea que atravesó toda la entrevista: “El partido es importante, por supuesto, es una herramienta electoral”. Pero enseguida relativizó la centralidad de los sellos partidarios en la percepción social actual. Según planteó, hoy los vecinos les asignan menos valor a las estructuras partidarias y miran más los proyectos, las ideas y las personas que los encarnan.
Por eso sostuvo que sumar formalmente al justicialismo al espacio que integra puede darle más volumen político y más capacidad de articulación. “Sumar formalmente el espacio del PJ, que es en definitiva, como te dije, el partido del gobernador, para nosotros creemos que nos vigoriza, nos da otro respaldo y nos da una mayor posibilidad de establecer acuerdos y pensar en algo mucho más posible para la ciudad”, señaló.
Punilla, Mariana Caserio y el reordenamiento del peronismo
Quaranta también ubicó el acuerdo local dentro de un proceso más amplio de reordenamiento del peronismo en Punilla. Recordó que hace cuatro años su sector enfrentó a la conducción provincial en una interna y destacó que, en aquel momento, Mariana Caserio ganó el departamento y quedó al frente del departamento.
Ahora, sostuvo, el escenario es distinto. Explicó que Caserio volverá a presidir el PJ departamental “con el respaldo de los catorce intendentes del peronismo que existen en Punilla”, y que eso expresa un proceso de reunificación interna desarrollado después de 2023.
Según Quaranta, a Caserio le tocó encarar una etapa difícil “después de la interna”, con el objetivo de “tratar de unificar aquel peronismo” que había quedado dividido. Para él, ese trabajo permitió que hoy “todo el peronismo de Punilla está alineado atrás de la figura del Gobernador”.
Más que una simple reorganización partidaria, lo presentó como parte de un recorrido político de más largo plazo. “No dejamos de pensar en un proyecto de ciudad”, remarcó.
2027: no “amontonarse”, sino construir una idea de ciudad
Cuando la conversación se proyectó hacia 2027, Quaranta evitó meterse en nombres propios o candidaturas. Pero sí dejó claro cuál es, a su juicio, la lógica que debería ordenar esa construcción.
“Nosotros no somos de los que estamos de acuerdo en que hay que amontonarse para ganarle a alguien”, sostuvo. Desde su mirada, la clave no es juntar espacios por simple oposición al oficialismo, sino construir una idea clara de ciudad y, a partir de allí, ver quiénes están en condiciones de confluir detrás de esa propuesta.
En ese punto, lo sintetizó de manera directa: “Lo que tenemos que tratar es generar una idea de ciudad, ver quiénes podemos estar atrás de esa idea de ciudad para plantearla hacia adelante”.
Quaranta reconoció, además, la capacidad política del oficialismo local para sostenerse durante años. “Hoy gobierna un intendente que en su momento supo construir un espacio político juntando de todos lados”, señaló, y agregó que hay que reconocerle “la inteligencia que ha tenido de armar un proyecto local”.
A partir de esa lectura, planteó que la oposición también necesita inteligencia política, pero no para copiar un rejunte, sino para construir una propuesta creíble. Según explicó, el desafío es generar “un proyecto de ciudad con personas creíbles que lo puedan llevar adelante y tratar de comunicarlo a la gente a ver si la gente nos da la posibilidad finalmente de poder ser gobierno”.
No se piensa como candidato, pero sí como parte de un espacio
Consultado sobre una eventual candidatura personal, Quaranta la sacó del centro de la escena. “No es un tema que me lo planteé”, respondió cuando le preguntaron si se veía participando en la próxima elección.
En cambio, insistió en una lógica de construcción colectiva, que atribuyó al recorrido compartido con Mariana Caserio dentro de su espacio. Según dijo, “siempre con Mariana en nuestro espacio político hemos trabajado pensando en el espacio político”, y aclaró que “nunca estuvimos pensando en un proyecto como una cuestión propia”.
La frase resume su postura frente a la discusión de nombres: no niega el escenario futuro, pero insiste en que hoy la prioridad pasa por consolidar el espacio y la idea de ciudad antes que por ordenar candidaturas.
Barrios, necesidades urgentes y una ciudad desigual
Uno de los tramos más fuertes de la entrevista apareció cuando Quaranta habló de la recorrida territorial, intensificada en las semanas previas a la interna. Allí sostuvo que el contacto con los barrios dejó en evidencia un cuadro social mucho más grave que el que suele verse en la discusión política cotidiana.
“La verdad que lo que uno ve en los barrios son las extremas necesidades que está viviendo la ciudadanía”, afirmó. Como ejemplo concreto, contó que se encontraron con situaciones en las que “hay gente que te pide un bolsón porque no llega a fin de mes para comer con los chicos”.
A partir de esa experiencia, vinculó el deterioro social con un contexto nacional que, según su análisis, golpea al trabajo, la industria y a los sectores populares. En ese sentido, señaló que se trata de “una situación generada por un gobierno nacional que realmente le ha dado la espalda a la gente, que le da la espalda al trabajo, a la industria y que trabaja solamente por un sector económico que es el que más tiene”.
De todos modos, aclaró que en los barrios aparece también un cuestionamiento muy fuerte al municipio. Según relató, los vecinos plantean problemas concretos de calles, salud, transporte, presión tributaria y abandono urbano.
“Hay muchas cuestiones que responsabilizan al gobierno local”, sostuvo. Luego detalló ese malestar en una fórmula que, según dijo, se repite: la idea de que “el gobierno municipal se olvidó de los barrios” y que las respuestas se concentran solo “en el centro”.
Para graficarlo, citó una frase que escucharon en una recorrida: “Están poniendo cartelitos en la costanera para que saquen fotos y nosotros acá no tenemos cómo llevar a los chicos al hospital”.
La Provincia, las obras y el contraste con el municipio
Frente a ese panorama, Quaranta destacó el papel del Gobierno provincial en Villa Carlos Paz y sostuvo que la Provincia viene cubriendo áreas donde el municipio no responde lo suficiente.
“El gobierno provincial tiene presencia en Villa Carlos Paz”, afirmó, y aseguró que esa presencia se verifica “institucionalmente en todas partes”.
Entre las intervenciones concretas, mencionó el nuevo acueducto sobre avenida Cárcano, la futura repavimentación de ese corredor, el proyectado hospital regional y la sede local de la Universidad Provincial.
Sobre el acueducto, rechazó la versión oficial de que la obra haya sido financiada en partes iguales entre Provincia y Municipio. Según detalló, “esa obra costó casi 6.800 millones de pesos, de los cuales la provincia aportó 6.400”. Y concluyó con una definición política: “Casi el 90% de la obra fue realizada con fondos provinciales”.
También valoró otras políticas provinciales, como el boleto educativo y programas vinculados a discapacidad, salud y educación. Desde esa mirada, sostuvo que la Provincia “sigue trabajando” y que Córdoba “está sólida” a pesar del retiro de fondos nacionales.
Sobre la relación entre Provincia y Municipio, consideró que arrancó mal por “cuestiones puntuales y políticas personales de parte del intendente”, pero que luego “bajó la espuma” y pudo reencauzarse institucionalmente.
El Concejo y una crítica persistente: “las comisiones no funcionan”
Quaranta también dedicó un tramo importante a la actualidad legislativa local. Consultado por la multa aplicada a concejales opositores tras una sesión cuestionada, aclaró que el conflicto todavía no está resuelto: “Se aplicó la multa, hubo una resolución, nosotros la impugnamos y todavía no se ha resuelto esa situación, así que ha quedado por ahora en un stand by”.
Sin embargo, aclaró que su crítica de fondo no pasa por ese episodio puntual, sino por el funcionamiento estructural del Concejo de Representantes. “La situación viene siendo más o menos la misma de siempre”, afirmó.
Quaranta explicó que la oposición acompaña numerosos proyectos del oficialismo cuando entiende que son positivos para los vecinos. Pero marcó que, al mismo tiempo, el bloque gobernante usa su mayoría para dejar relegadas las iniciativas opositoras.
El punto central de su cuestionamiento estuvo en las comisiones. “No funcionan, ese es un tema que yo siempre me he quejado”, sostuvo. Y resumió su postura con una frase clara: “No me quejo de que no me aprueben los proyectos, me quejo de que los pasen a comisión y no los tratemos”.
Para él, el problema no es que el oficialismo vote en contra, algo que considera parte natural de la política, sino que directamente no abra la discusión ni respete los plazos previstos por la Carta Orgánica para tratar los expedientes.
Un Concejo “vaciado” de contenido político
En la segunda parte de la charla, Quaranta profundizó esa crítica y sostuvo que el oficialismo logró “vaciar” al Concejo de discusión política real. “Este gobierno creo que ha tenido mucho éxito en vaciarlo de ese contenido político”, afirmó.
Según su mirada, muchos temas de fondo se resuelven sin el debate que merecen, incluso sobre tablas, y eso termina afectando la calidad institucional del cuerpo. También observó que la mayoría oficialista limita la posibilidad de discusión cuando rechaza el tratamiento inmediato y manda los proyectos a comisión, donde luego quedan trabados.
Quaranta vinculó ese mecanismo con una caída del volumen político general del cuerpo legislativo. Y comparó la situación actual con otros períodos en los que, según recordó, había debates más fuertes, dirigentes de mayor peso y más interés ciudadano en seguir las sesiones.
Menos discusión abstracta y más respuesta concreta
Hacia el cierre, Quaranta volvió sobre la idea que terminó organizando toda su entrevista: la política local no puede desligarse del deterioro social que hoy atraviesa a la ciudad.
“Las discusiones nuestras en política cada vez para la gente son más abstractas”, planteó. Y aunque aclaró que no reniega del debate político, remarcó una prioridad: “Hay que entender que la prioridad tiene que estar en pensar en cómo mejoramos la vida de la gente”.
Ese fue también el argumento con el que justificó tanto el acuerdo en la interna del PJ como la necesidad de construir un proyecto de ciudad hacia 2027. No para anticipar candidaturas, sino para mostrar que, según su visión, el peronismo local y el espacio que integra buscan discutir de fondo el rumbo de Villa Carlos Paz.
