
Mario De Loredo, propietario de la concesionaria contó lo ocurrido. “Fue un intento de robo, no alcanzaron a llevarse nada porque la policía llegó a tiempo.
Con una modalidad fantástica, de película. Ayer por la tarde llegaron tres hombres con la intención que le tasara el vehículo en el que se conducían, un Peugeot 307. Los noté extraños y en algún momento determinado mientras yo le veía el auto me taparon los visores de la alarma, cosa que no me di cuenta, y cuando me fui activé la alarma.
Después con la policía nos dimos cuenta que lo habían tapado con cinta”, explicó.
“La policía los agarró adentro, patrullan permanentemente cada 15 minutos y les llamó la atención que el local estuviera con las luces apagadas, cuando yo las dejo prendidas todas las noches.
Buscaban plata, acá no hay una moneda nunca, la plata tiene que estar en los bancos, autos era imposible que se llevaran”, dijo.