
Durante la inspección ocular pudo comprobarse la existencia de una zona cercada con alambres y carteles con la leyenda “Propiedad Privada” así como carteles publicitarios que promocionaban y vendían lotes. Asimismo se verificó una importante cantidad de edificaciones finalizadas y algunas en curso dentro de la Reserva.
Adrián Rinaudo, director de la Policía Ambiental indicó que “Al no encontrarse ningún responsable en el establecimiento, se procedió a colocar los carteles de clausura; haciendo efectivo el cese preventivo y precautorio hasta tanto se aclare la situación”.