Por Valeria Flesia
La gran institución inaugurada en el 1900 como lujoso espacio de atención para enfermedades respiratorias, especialmente la tuberculosis que causaba estragos en la población, dueña del “mejor clima del mundo”, fue pasando por distintas vicisitudes en el transcurrir de los tiempos que fueron cambiando su impronta de privada a estatal, del estado nacional al provincial y devinieron en el abandono de algunos de sus pabellones con el uso de otros.
Desde 1981, continuó dentro de la Salud Social pero su misión viró a la salud mental como soporte del otro gran centro que la provincia de Córdoba tiene en la localidad de Oliva. Al Hospital de Santa María, se sumaron en el complejo de diferentes edificios el desarrollo científico por parte de la Agencia Córdoba Ciencia con la instalación del CE.Pro.Cor y actividades turísticas en la Colonia de Vacaciones a cargo de la Agencia Córdoba Turismo.
Este espacio que habla por sí mismo, hasta casi ser un personaje más, es el elegido por jóvenes productores de Villa Carlos Paz para aventurarse en una oferta independiente que se suma a la gran cartelera de este verano teatral. “Pabellón Tornú” es el nombre de esta apuesta y la producen Rocío Pardo, Mauro Paladino y Mariana Massera.
Mariana Massera, coreógrafa y bailarina, directora de la obra, explica la osada propuesta que tendrá como escenario uno de los pabellones del Complejo Santa María: “Se trata de una experiencia de Teatro de Inmersión, un estilo que propone un espectador protagonista en primera persona, sin butacas, sin espacio entre la obra y quien la ve. Se desarrolla en un espacio circular, es decir con un recorrido que el espectador puede hacer de diferentes maneras, la circularidad está presente en los distintos ambientes que se recorren donde pasan cosas, son distintas habitaciones del pabellón, con sus ambientaciones. El público entra en grupos de a 15 personas que llevan máscaras y van observando como si para los actores y bailarines no estuvieran ahí, no pueden hablar pero si interactuar con el espacio”.
Massera precisa que se trata de una obra de suspenso cercana al terror pero no es una “casa del terror”, no se trata de ambientes diferentes sino de una historia que se cuenta con sus transformaciones. La obra tiene mucho de expresión corporal y danza, con entre 15 y 16 bailarines y actores en la escena, además de quienes acompañan el recorrido. “El relato tiene que ver con el espacio, con el entorno de la salud mental y una serie de experimentos que cuestionan la sanidad y el trastorno. Hay sonidos, música, hay estímulos visuales para comprender. Creo que va a ser una experiencia muy interesante para quien se anime a vivirla”.
Un espacio icónico, una obra independiente con un estilo experimental a caballo entre la danza y la performance, artistas y realizadores cordobeses, qué más se puede pedir, sólo el acompañamiento del público que, luego de tantos años de teatro en Carlos Paz, ya está listo para madurar y disfrutar de lo que se viene: “Pabellón Tornú”, desde el 23 de enero en el Hospital de Santa María de Punilla.
Y más para disfrutar fuera del circuito comercial
Durante el verano, además, entre otras confirmaciones que se suman día a día, se presentará en el teatrino de la Galería Coral el grupo Incoherentes. Subirán a escena todos los miércoles con dos funciones de dos obras diferentes: “La vida de William Chespir” y “Los mosqueteros en la simiente del Rey”.
Emanuel Rodríguez vuelve con su stand up a la Villa, en este caso “Peroncho resiste” y su resistencia será los sábados en la Casa de la Cultura de la Coopi y a la gorra.
Las chicas de las Pérez Correa también acompañarán el gran verano teatral desde el 21 de enero, todos los viernes con “Cabaret de Verano, la revista de las Correa”, stand up, música y humor. También en la Coopi y a la gorra.
A agendar todo para no perderse ninguna.
Nota correspondiente a la edición n° 397 del semanario La Jornada, del 13 de diciembre de 2015.