23 de septiembre de 1980: Bob Marley realizó su concierto final en el Stanley Theatre de Pittsburgh. Marley colapsó en el escenario durante el concierto. Dos días antes de esto, colapsó mientras corría en el Parque Central de la ciudad de Nueva York y se le dijo que cancelara su gira de inmediato.
Bob Marley y los Wailers estaban programados para ofrecer un concierto con entradas agotadas en el Teatro Stanley. Rich Engler el promotor del evento, recibió una llamada del agente de Marley que le dijo: “Bob no se siente muy bien. No sé lo que está pasando. Lo mantendremos informado”. Marley y los Wailers solo habían realizado dos presentaciones del llamado Uprising Tour, abriendo para The Commodores en el Madison Square Garden los días 19 y 20 de septiembre. Al día siguiente, Bob Marley se desvaneció mientras corría por Central Park y, durante una visita al hospital, le dieron la pésima noticia de que el cáncer que le diagnosticaron tres años antes se había extendido y se le aconsejó dejar de viajar.
La mañana del 23 de septiembre, el día del concierto en Pittsburgh, Bob se veía deprimido y enfermo. Rich le dijo: ‘He oído que no te estás sintiendo bien. Estoy preocupado. Espero que te sientas mejor ¿Vas a tocar?’ Marley respondió: “No lo iba a hacer pero lo haré por mi banda y por todo el mundo. Es un concierto con entradas agotadas y voy a hacerlo”.
A principios de los 80´ me encontraba fuera del país y Dieguito A. me encargo Babylon by Bus álbum en vivo lanzado por Bob Marley & The Wailers en 1978. El reggae no era de mi palo, y nunca se me hubiera ocurrido acercarme a esa onda. Dieguito era fanático y tenía todos los discos de Marley, pero ni ahí a escuchar reggae con él.
Compré el disco y me atrapó la tapa. En el viaje de regreso me pasé jugando y mirando la tapa del disco, y apenas llegué a casa lo puse. Me atrapó, me hipnotizó, me dio vuelta Bob y su mística.
Nunca me imaginé que años después me encontraría por el Caribe rumbo a Jamaica. Montego Bay me recibió con los típicos rastas tratando de ofrecer sus servicios de taxi y/o turismo por la isla. Mientras mi familia rumbeó para las playas y restaurantes de Negril hice un arreglo con un conocedor de Bob y mientras me embriagaba con sus relatos me llevó a Nine Miles.
No te dejan sacar fotos o filmar, está muy controlado lo que es la casa y el mausoleo de Marley, lo ilegal y lejos de la familia se pudo cumplir.
Pude rendirle mis humildes reverencias al profeta de este siglo.
Lord Have Mercy
Nota correspondiente a la edición n° 532 del semanario La Jornada, del 17 de setiembre de 2018.

