El histórico mediocampista falleció este lunes en Córdoba a los 83 años. Figura emblemática de Talleres y también recordado en Vélez, dejó una huella imborrable con su talento, su pegada y su estilo elegante dentro de la cancha.
El fútbol de Córdoba despide a una de sus máximas figuras. Daniel Willington, ídolo de Talleres de Córdoba y referente del fútbol nacional, falleció este lunes a los 83 años, dejando tras de sí un legado de talento, carisma y partidos inolvidables.
Dueño de una pegada magistral y una visión de juego privilegiada, Willington fue uno de los grandes mediocampistas argentinos de su tiempo. Su nombre quedó ligado a los recordados Torneos Nacionales de 1974 y 1975, donde brilló con la camiseta albiazul y se ganó para siempre el cariño del público cordobés.
Un talento distinto
Nacido en Santa Fe, Willington llegó a Córdoba en su adolescencia y debutó en Talleres con apenas 16 años, en un triunfo 5-2 ante Huracán de La France, en La Boutique. Desde entonces, su estilo de enganche clásico, su metro ochenta y cinco de estatura y la camiseta número diez se convirtieron en sinónimo de talento y jerarquía.
“El Loco”, como lo apodaban, será recordado por su gol de tiro libre a Belgrano en la final de la Liga Cordobesa de 1974, desde treinta metros, una postal que quedó grabada en la memoria de los hinchas.
Una carrera con huella en Vélez
Tras destacarse en Talleres, Willington fue transferido a Vélez Sarsfield, donde también dejó una marca profunda. En el club de Liniers es recordado por su carácter y por ser una de las figuras que impulsaron el crecimiento futbolístico del equipo en los años sesenta.
En Talleres, en tanto, su figura trascendió generaciones: fue símbolo de un estilo de juego elegante, de toque y de respeto por la pelota.
Su fallecimiento genera un hondo pesar en el ambiente futbolístico cordobés y nacional, que despide a uno de los más grandes talentos surgidos de la provincia.




































