La Selección perdía 2 a 0 ante Egipto y estaba a once minutos de quedar eliminada, pero reaccionó con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández. El campeón del mundo ganó 3 a 2 en Atlanta y avanzó a los cuartos de final.
Argentina protagonizó una de las remontadas más impactantes de su historia mundialista: perdía 2 a 0 ante Egipto, estaba al borde de la eliminación y convirtió tres goles desde los 79 minutos para imponerse 3 a 2 y clasificarse a los cuartos de final del Mundial 2026.
Yasser Ibrahim, a los 15 minutos, y Mostafa Ziko, a los 67, pusieron en ventaja al conjunto africano, que también contó con una actuación extraordinaria del arquero Mostafa Shoubir, responsable de atajarle un penal a Lionel Messi y frustrar varias oportunidades claras.
Cuando el campeón vigente parecía despedirse del torneo, Cristian Romero descontó a los 79 minutos, Messi marcó el empate a los 83 y Enzo Fernández completó la hazaña con un cabezazo en el segundo minuto agregado.
Fue la primera vez que Argentina consiguió ganar un partido mundialista después de encontrarse dos goles abajo.
Egipto sorprendió y golpeó primero
El conjunto dirigido por Hossam Hassan abandonó durante el comienzo el planteo conservador que había utilizado en otros partidos y buscó presionar la salida argentina.
La Selección tuvo dificultades para acomodarse ante la intensidad del rival y recibió el primer golpe a los 15 minutos.
Emam Ashour condujo por el sector derecho y, al no encontrar espacio para avanzar, retrasó la pelota hacia Marwan Attia. El mediocampista envió un centro profundo y Yasser Ibrahim se elevó por encima de la defensa argentina para conectar un cabezazo cruzado.
Emiliano Martínez no pudo alcanzar la pelota y Egipto estableció el 1 a 0.
La respuesta argentina pudo ser inmediata.
Cuatro minutos después, Nicolás Tagliafico ingresó al área por la izquierda y recibió una infracción tardía de Haissem Hassan. El árbitro francés François Letexier sancionó penal.
Messi tomó la pelota, pero ejecutó un zurdazo débil y demasiado cercano al arquero. Shoubir se lanzó hacia su izquierda y contuvo el remate.
El capitán falló así su segundo penal en este Mundial, después del desperdiciado frente a Austria durante la fase de grupos.
Shoubir mantuvo la ventaja egipcia
Argentina se adueñó de la posesión y comenzó a encerrar a Egipto, pero encontró una resistencia formidable en Shoubir.
A los 28 minutos, Alexis Mac Allister conectó un cabezazo prácticamente desde el área chica y el arquero reaccionó de manera extraordinaria para evitar el empate.
Messi volvió a quedar cerca mediante un tiro libre que superó la barrera y golpeó en el palo.
La intervención más espectacular del guardameta llegó cerca de los 39 minutos. Julián Álvarez recibió dentro del área y remató con potencia, pero Shoubir estiró una mano y desvió la pelota junto al poste.
Argentina terminó el primer tiempo instalada en campo rival, aunque sin poder transformar su dominio en goles.
Egipto se fue al descanso con la ventaja y con la sensación de haber resistido el momento más complejo del partido.
Un gol anulado y otro contragolpe letal
La Selección mantuvo la iniciativa durante el complemento, pero continuó concediendo espacios cada vez que perdía la pelota.
A los 58 minutos, Egipto armó una transición veloz liderada por Hassan y Mohamed Salah. Ziko apareció a espaldas de los defensores y definió ante la salida de Emiliano Martínez.
El festejo africano fue interrumpido por el VAR.
En el comienzo de la acción, todavía dentro del campo egipcio, Attia había sujetado y pisado a Lisandro Martínez. Después de revisar la secuencia, el árbitro anuló el gol y concedió el tiro libre para Argentina.
El aviso no alcanzó para corregir los problemas defensivos.
A los 67 minutos, después de un córner argentino, Salah salió disparado por el centro y condujo el contraataque. El capitán egipcio abrió hacia la derecha para Hassan, que superó a Nahuel Molina, llegó hasta el fondo y envió el pase atrás.
Ziko ingresó sin marca y definió desde corta distancia para convertir el 2 a 0.
Egipto había quedado a poco más de veinte minutos de protagonizar una de las mayores sorpresas en la historia de los Mundiales.
Scaloni cambió el equipo
Antes del segundo gol, Lionel Scaloni ya había enviado al campo a Lautaro Martínez y Nicolás González en reemplazo de Rodrigo De Paul y Tagliafico.
Después incorporó a Gonzalo Montiel por Molina y modificó la estructura para acumular futbolistas en ataque.
Argentina asumió todos los riesgos.
Lautaro tuvo dos oportunidades para descontar, pero una definición fue bloqueada y un cabezazo desde una posición favorable salió desviado.
Egipto también contó con espacios para liquidar el partido. A los 78 minutos, Ziko habilitó a Trezeguet, quien ingresó por la izquierda y sacó un remate potente contra la parte exterior de la red.
Fue la última ocasión en la que el conjunto africano pareció tener el encuentro bajo control.
Romero encendió la reacción
A los 79 minutos, Messi recibió sobre el sector derecho y colocó un centro preciso dentro del área.
Romero apareció sin marca, ganó de cabeza y dirigió la pelota hacia el segundo palo. Shoubir consiguió tocarla, pero no pudo impedir el 2 a 1.
El descuento transformó completamente el partido.
Argentina adelantó todavía más sus líneas, recuperó la pelota inmediatamente y sometió a una defensa egipcia que comenzó a retroceder hasta quedar prácticamente dentro de su área.
Apenas tres minutos después, Messi volvió a generar peligro con un centro hacia Lautaro. El delantero conectó un cabezazo desde corta distancia, pero la pelota salió junto al poste.
La igualdad llegó en la siguiente oleada.
Messi se reivindicó con un golazo
A los 83 minutos, Messi envió otro centro desde la derecha. Egipto no consiguió completar el despeje y Lautaro recuperó la pelota sobre el sector opuesto.
El delantero volvió a colocarla en el área, Julián Álvarez amortiguó el balón y Messi apareció desde atrás para sacar un remate violento, prácticamente sin recorrido previo.
La pelota ingresó cerca del travesaño y dejó sin posibilidades a Shoubir.
El 2 a 2 llegó apenas cuatro minutos y 18 segundos después del descuento de Romero.
Messi se tomó revancha del penal fallado, convirtió su octavo gol en el torneo y elevó a 21 su récord de tantos en Copas del Mundo.
Argentina, que poco antes parecía eliminada, pasó a buscar decididamente el triunfo antes de la prórroga.
Shoubir volvió a intervenir a los 89 minutos, cuando bloqueó un intento de Mac Allister después de otro tiro libre ejecutado por Messi.
Del peligro egipcio al cabezazo de Enzo
El desenlace tuvo todavía más dramatismo.
En el primer minuto agregado, Egipto encabezó un contragolpe de cuatro atacantes contra tres defensores. Omar Marmoush avanzó con espacio, pero Leandro Paredes realizó un cruce decisivo y evitó que la jugada terminara dentro del área.
Un minuto más tarde, el conjunto africano volvió a atacar y reclamó dos posibles penales.
Los jugadores egipcios pidieron una infracción de Mac Allister sobre Hamdy Fathy durante la disputa de un centro y, segundos después, una falta sobre Salah cuando intentaba ingresar al área.
Letexier dejó continuar en ambas acciones y Argentina lanzó el contraataque.
Álvarez abrió la pelota hacia Lautaro Martínez, quien avanzó por la derecha y colocó un centro perfecto hacia el segundo palo.
Enzo Fernández llegó desde atrás, ganó entre los defensores y conectó un cabezazo preciso para marcar el 3 a 2 a los 90 minutos y 2 segundos agregados.
Egipto protestó enérgicamente las decisiones anteriores. Shoubir y Fathy fueron amonestados y un integrante del cuerpo técnico recibió la tarjeta roja después de ingresar al campo.
Una clasificación cargada de emoción
Argentina sostuvo la ventaja durante los minutos restantes y el pitazo final desató una celebración marcada más por el alivio que por la euforia.
Messi rompió en llanto dentro del campo y fue levantado por sus compañeros. Scaloni también se mostró profundamente emocionado y reconoció que volvió a llorar dentro del vestuario.
La Selección terminó el encuentro con 19 remates contra cinco y siete intentos dirigidos al arco, pero necesitó una reacción límite para convertir esa superioridad ofensiva en la clasificación.
Egipto quedó a once minutos de eliminar al campeón vigente y cerrar la mejor campaña mundialista de su historia. Shoubir fue una de las grandes figuras y Salah participó activamente en los contragolpes que pusieron contra las cuerdas al equipo argentino.
Argentina, en cambio, superó por segunda ronda consecutiva un partido extremadamente complejo. En los dieciseisavos había necesitado tiempo suplementario para derrotar también por 3 a 2 a Cabo Verde.
El equipo de Scaloni enfrentará al ganador de Suiza-Colombia el sábado 11 de julio, desde las 22:00 de Argentina, en Kansas City. El vencedor avanzará a las semifinales.
