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Milei reivindicó a Belgrano como precursor del liberalismo en un acto atravesado por la interna con Villarruel

El Presidente encabezó en Rosario la ceremonia central por el Día de la Bandera y destacó al prócer como economista, reformista y defensor de la libertad. La presencia de Victoria Villarruel, apartada de la comitiva nacional y sin un saludo público con Milei, expuso nuevamente la fractura en la conducción del Gobierno.


El presidente Javier Milei encabezó este sábado el acto central por el Día de la Bandera frente al Monumento Histórico Nacional de Rosario, donde reivindicó la figura de Manuel Belgrano como creador del símbolo patrio, protagonista de la independencia y precursor de las ideas liberales en la Argentina.

La ceremonia reunió al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; al intendente de Rosario, Pablo Javkin; a ministros y autoridades nacionales y provinciales, además de integrantes de las Fuerzas Armadas, estudiantes y vecinos.

El acto incluyó el izamiento de la Bandera, la interpretación de “Aurora” y del Himno Nacional, discursos de las autoridades locales y la tradicional promesa de lealtad al símbolo patrio de liceístas y personal militar.

Milei cerró la ceremonia con una exposición centrada casi exclusivamente en la trayectoria y las ideas de Belgrano. A diferencia de otros discursos presidenciales, evitó anuncios de gestión o cuestionamientos directos a la oposición y desarrolló un repaso histórico desde la creación de la escarapela hasta el primer izamiento de la Bandera, el 27 de febrero de 1812, a orillas del Paraná.

“La bandera fue, antes que nada, una bandera de libertad”, sostuvo el mandatario, quien presentó al prócer no solo como militar y revolucionario, sino también como economista, intelectual, reformista y promotor de la educación y la producción.

Belgrano y las ideas económicas

Uno de los ejes centrales del discurso fue la lectura que Milei hizo del pensamiento económico de Belgrano. El Presidente lo definió como “el primer intelectual liberal económico argentino” y afirmó que comenzó a pensar la generación de riqueza desde la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada antes de que esos principios fueran incorporados a las instituciones nacionales.

También destacó su oposición al mercantilismo, los monopolios y los privilegios concedidos desde el Estado. Según Milei, Belgrano defendió una economía basada en el trabajo, la agricultura, el comercio, la competencia y el desarrollo tecnológico.

El mandatario vinculó esas ideas con su propia visión económica y sostuvo que el prócer comprendía que la riqueza no provenía de las ventajas otorgadas por el poder, sino de la producción, el intercambio y la iniciativa de las personas.

Además, remarcó que Belgrano había leído a Adam Smith, promovido el respeto por el sistema de precios y anticipado discusiones vinculadas con la inflación y el valor subjetivo de los bienes.

Milei también puso el foco en la dimensión personal del creador de la Bandera. Recordó que nació en una familia acomodada, pero murió pobre a los 50 años, después de haber destinado premios económicos a la construcción de escuelas y de haber entregado su vida a la causa independentista.

“Fue revolucionario en las ideas y valiente en la acción”, sintetizó el Presidente, antes de señalar que el legado de Belgrano seguirá vigente mientras existan argentinos dispuestos a defender “la libertad, el trabajo, el mérito, la propiedad, la producción y la independencia nacional”.

La presencia de Villarruel y una interna a cielo abierto

Más allá del contenido institucional, el acto quedó atravesado por la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel y por la profunda fractura que mantiene con Milei y el núcleo central de la Casa Rosada.

Villarruel viajó por sus propios medios a Rosario después de no haber recibido una invitación formal de Presidencia. Su participación fue garantizada por las autoridades santafesinas, que consideraron que su investidura institucional debía ser respetada en una ceremonia de carácter nacional.

La Vicepresidenta fue ubicada en el sector reservado para las autoridades provinciales, separada de la comitiva del Gobierno nacional. Durante la ceremonia no hubo un saludo público entre ella y Milei, en una nueva postal del distanciamiento que mantienen desde hace más de dos años.

Al finalizar el acto, Villarruel cuestionó esa situación y afirmó que la falta de saludo y de invitación ofreció “un mensaje pésimo”. También sostuvo que la Bandera representa valores como la unión, el trabajo, el esfuerzo, la libertad y la honestidad.

La vicepresidenta buscó presentar su presencia como un gesto institucional y afirmó que había viajado para homenajear a Belgrano, más allá de las disputas internas. Sin embargo, sus declaraciones posteriores profundizaron el enfrentamiento con la Casa Rosada.

Adorni, en el centro de la escena política

La ceremonia también significó la reaparición pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de la controversia por su declaración jurada patrimonial, el reconocimiento de ahorros no declarados y las explicaciones sobre sus inversiones en Bitcoin.

Milei se mostró junto a Adorni y al resto del Gabinete, en una señal de respaldo político frente a los pedidos de renuncia y a la ofensiva parlamentaria que busca interpelarlo y avanzar con una moción de censura.

Villarruel criticó que el acto patrio fuera utilizado para exhibir ese apoyo. “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, afirmó, y agregó que la presencia destacada del jefe de Gabinete estuvo “totalmente de más”.

La controversia en torno a Adorni atraviesa por estas horas al oficialismo. El PRO, sectores de la UCR, Provincias Unidas, la Coalición Cívica y otros bloques opositores reclamaron explicaciones o directamente su salida, mientras Milei mantiene su respaldo y busca evitar que la crisis avance en el Congreso.

En ese contexto, la foto de Rosario condensó las principales tensiones del Gobierno: Milei rodeado de sus funcionarios y sosteniendo a Adorni; Villarruel presente, pero ubicada fuera del bloque nacional; y una ceremonia patria convertida también en escenario de una interna política sin señales de recomposición.

El discurso presidencial intentó colocar en el centro la figura de Belgrano y el significado histórico de la Bandera. Sin embargo, los gestos, las ubicaciones y las declaraciones posteriores volvieron a mostrar que, detrás de la formalidad institucional, la disputa dentro del oficialismo continúa abierta.

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