El pasado jueves en el Espacio para la Memoria La Perla, el decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC, Diego Tatián, participó de la inauguración de la muestra fotográfica “Lo imposible sólo tarda un poco más. Voces y miradas sobre el juicio al terrorismo de Estado en Córdoba”.
¿Qué apreciaciones hace en el marco de este 41º aniversario del golpe cívico militar?- Este aniversario nos encuentra en un momento de máximo peligro en relación a un conjunto de conquistas para la democracia argentina que han sido traccionadas por los organismos de derechos humanos y acompañadas por la inmensa mayoría de la sociedad argentina. Me parece que ahora es un momento de máxima alerta democrática y atención, porque hay una embestida periodística, judicial y política para desmerecer y dar un giro en esta marcha del movimiento de derechos humanos hacia una sociedad más justa. Ahora debemos ser todos convocados para pensar, estar en las calles y hacer lo que haya que hacer en defensa de esto, que es absolutamente central en nuestro destino como pueblo argentino.
En su alocución presentando la exposición, se refirió a la importancia de estos espacios de encuentro para encontrarle sentido a la tarea que interpela al movimiento de derechos humanos, y enfatizó la necesidad de poner nuestra herencia política a disposición para evitar que el negacionismo prospere.
“La expresión ‘Nunca más’ a fuerza de ser repetida y mantenida parece ser irreversible. Me parece que es un error considerarla así. En la medida que haya una desatención, un descuido, una falta de compromiso de parte de la sociedad siempre pueden volver a repetirse escenarios que no queremos. Hoy más que nunca hay que llenar de sentido y sostener esa expresión que es parte central de la lucha del pueblo argentino por la memoria, la verdad y la justicia”, explicó Tatián.
El decano remarcó la urgencia de estar en las calles y en las organizaciones trabajando para “impedir que eso que ha costado tanto y, por lo cual, Argentina es referenciada en todo el mundo sea desvanecido”. “Tenemos que estar en comunidad, con una paciencia activa y muchísima inteligencia y militancia”, advirtió.
También, afirmó que Milagro Sala “no es simplemente una presa política, ahí se encriptan muchísimos significados que ponen en juego a la democracia argentina y a la disputa por la democracia argentina”.
“Si uno entiende la democracia como un ámbito en el cual los sectores populares aceden a condiciones de igualdad simbólica y material, si la entendemos como un reparto más justo del trabajo de los argentinos, si entendemos por democracia un pueblo donde las personas sean libres y no haya presos políticos por manifestar, indudablemente la democracia está en peligro”, concluyó.
Nota correspondiente a la edición n° 458 del semanario La Jornada, del 26 de marzo de 2017.