El salteño Luciano Benavides, piloto de 30 años del equipo Red Bull KTM Factory Racing, se consagró campeón del Rally Dakar 2026 en la categoría motos tras una definición dramática en Yanbu, Arabia Saudita. Revirtió una desventaja de más de 3 minutos en la última etapa y se quedó con el título por solo 2 segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec, en el final más ajustado en la historia de la carrera.
El Rally Dakar 2026 se cerró este sábado 17 de enero con una gesta argentina en el desierto saudí. Después de más de 8.000 kilómetros de recorrido en dos semanas, Luciano Benavides se quedó con la victoria general en motos y escribió una de las páginas más impactantes que recuerde la competencia.
El piloto de Salta, campeón mundial de rally raid en 2023, llegó a la última especial —un tramo de 105 kilómetros cronometrados alrededor de Yanbu— con más de 3 minutos de desventaja respecto de Ricky Brabec, que parecía encaminarse a su tercer título. Sin embargo, un error de navegación del estadounidense en los últimos kilómetros abrió una posibilidad mínima que Benavides aprovechó al límite.
El salteño terminó segundo en la etapa, detrás del español Edgar Canet, pero ese resultado le alcanzó para saltar al primer puesto de la general y consagrarse campeón con apenas 2 segundos de ventaja sobre Brabec, la diferencia más pequeña registrada en casi medio siglo de historia del Dakar. El español Tosha Schareina completó el podio final.
Un título que agranda la historia de los Benavides
El logro de Luciano Benavides tiene, además, una fuerte carga simbólica y familiar. Su hermano mayor, Kevin Benavides, ya se había coronado en motos en las ediciones 2021 y 2023, por lo que el trofeo más prestigioso del rally raid mundial vuelve a quedar en manos de la misma familia, ahora por tercera vez.
Hasta esta edición, el menor de los Benavides aparecía en muchos análisis “a la sombra” de Kevin, pese a haber sido campeón mundial de rally raid en 2023 y ganar varias etapas en ediciones anteriores del Dakar. El título de este año lo confirma como figura propia de la elite del motociclismo off road y completa un camino deportivo marcado por caídas fuertes, lesiones y regresos.
La carrera más ajustada del Dakar
La organización del Dakar y las principales crónicas internacionales coinciden en definir la de 2026 como una de las ediciones más reñidas en motos, coronada por el desenlace más ajustado de todos los tiempos. Dos semanas de competición, más de 8.000 kilómetros de especiales y enlaces, y la diferencia final resumida en apenas 2 segundos entre el campeón y el escolta.
Durante buena parte del rally, la pelea en la punta se alternó entre Brabec, Schareina, otros nombres fuertes de Honda y el propio Benavides. El salteño fue construyendo su chance con regularidad y tres triunfos parciales —en las etapas 5, 7 y 8— que lo mantuvieron siempre cerca de la cima y le permitieron llegar a la última jornada en posición de atacar.
En la etapa decisiva, ya sobre las arenas de Yanbu, el argentino salió a fondo a pesar de arrastrar golpes y molestias físicas de jornadas anteriores. Del otro lado, Brabec, dos veces ganador del Dakar, administraba la diferencia hasta que un desvío de ruta en los últimos kilómetros le hizo perder un tiempo que se volvió irrecuperable. Esa combinación de presión, velocidad y precisión de Benavides terminó inclinando una carrera que parecía sentenciada en favor del estadounidense.
Un antes y un después para el deporte argentino
La victoria de Luciano Benavides representa el tercer título argentino en motos en el Dakar —todos logrados por los hermanos salteños— y devuelve a KTM a lo más alto de la categoría, después de años de dominio repartido con otras marcas, en particular Honda. Para el motociclismo nacional, el triunfo consolida a la Argentina como uno de los grandes semilleros del rally mundial.
En el plano personal, el salteño cumple un sueño que persigue desde que, siendo adolescente, vio pasar por primera vez la caravana del Dakar por el norte argentino y decidió que alguna vez quería estar ahí. Nueve participaciones después, con abandonos dolorosos y temporadas de reconstrucción, se sube a lo más alto del podio con un título que muchos ya describen como una de las gestas más emocionantes que haya dado el rally.
La imagen final de Luciano Benavides celebrando en Yanbu, rodeado por su equipo y con la bandera argentina al viento, resume el clima de la jornada: una mezcla de incredulidad por la mínima diferencia, alivio tras dos semanas extremas en el desierto saudí y la sensación de haber cerrado, por fin, el círculo de una historia que lo venía esperando desde hacía años.







































