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Las ventas minoristas pyme cayeron 1,2% en mayo y acumulan una baja del 3,1% en el año

El relevamiento de CAME mostró una nueva contracción interanual del comercio minorista pyme, aunque con una mejora mensual del 1,2%. El consumo volvió a concentrarse en rubros esenciales, mientras que los bienes no prioritarios fueron los más afectados por la pérdida de poder adquisitivo.


Las ventas minoristas pyme registraron en mayo una caída interanual del 1,2% a valores constantes, de acuerdo con el último informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Pese a esa baja frente al mismo mes del año pasado, la medición intermensual mostró una mejora del 1,2% respecto de abril. Con estos resultados, el sector acumula una retracción del 3,1% durante los primeros cinco meses del año.

El relevamiento también mostró un deterioro en la percepción de los propios comerciantes sobre la situación de sus negocios. El 48,2% de los encuestados reportó un escenario de estabilidad interanual, una caída de 5,1 puntos porcentuales frente a abril. En paralelo, creció el grupo que describió una situación operativa desfavorable, que pasó del 39,6% al 45,1%.

En cuanto a las expectativas para los próximos 12 meses, el 48,4% de los comercios proyecta un escenario similar al actual, mientras que el 38,8% espera una mejora y el 12,8% prevé un retroceso.

La disposición a invertir continúa siendo baja: el 59,4% consideró que el contexto no es propicio para realizar desembolsos, apenas el 12,5% lo evaluó como oportuno y el 28,1% se mantuvo sin definición.

Rubros esenciales, los más firmes

El comportamiento por sectores mostró diferencias marcadas. A diferencia de relevamientos anteriores, en mayo hubo tres rubros con desempeño positivo y uno sin variación.

La mayor suba interanual se registró en Farmacia, con un avance del 8,2%. También crecieron Perfumería, con 2,3%, y Alimentos y bebidas, con una mejora leve del 0,2%.

En cambio, los rubros vinculados a consumos no esenciales fueron los más golpeados. Bazar, decoración y muebles encabezó las caídas, con una retracción del 8,9%, seguido por Textil e indumentaria, que bajó 5,2%.

El informe también indicó que Ferretería y materiales de construcción no registró variación interanual.

Ventas online en alza, pero sin compensar la caída general

Uno de los datos destacados del relevamiento fue el crecimiento de las ventas online realizadas por comercios con local a la calle.

Según CAME, durante mayo ese canal registró un incremento interanual del 15,2% y una suba intermensual desestacionalizada del 3,7%.

Sin embargo, ese desempeño no alcanzó para compensar la caída observada en el índice general de ventas minoristas. El dato confirma que el comercio electrónico sigue ganando peso, pero todavía no logra revertir el impacto de la retracción del consumo presencial y general.

Consumo concentrado y márgenes más ajustados

El balance de mayo dejó en evidencia una reconfiguración del patrón de consumo minorista. Ante la pérdida de poder adquisitivo, la demanda se concentró principalmente en rubros de primera necesidad, que lograron sostener niveles de venta estables o positivos.

En contraste, los sectores vinculados a bienes no esenciales absorbieron el mayor impacto de la recesión, lo que refleja que el ingreso disponible de los hogares sigue orientado casi exclusivamente al mantenimiento de la canasta básica.

Desde el lado de la oferta, el informe señala que el movimiento de ventas dependió en buena medida de herramientas financieras, liquidaciones forzadas y eventos masivos de comercio electrónico.

Esa dinámica, combinada con el incremento de costos operativos fijos y las actualizaciones tarifarias, profundizó la presión sobre los márgenes de rentabilidad de los comercios pyme.

En ese contexto, la falta de disposición a invertir y la necesidad de liquidar inventarios aparecen como dos señales de un sector que busca estabilizarse, pero que todavía depende de factores estacionales, promociones y financiamiento para sostener el movimiento.

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