El Granate se consagró campeón con un cierre de película en Río de Janeiro: había perdido 2-1 en los 90, pero en la prórroga metió dos goles en el final y selló un global de 4-2 tras el 1-0 de la ida en La Fortaleza.
Lanús escribió una de las páginas más grandes de su historia internacional: venció 3-2 a Flamengo en el Maracaná en tiempo suplementario y se consagró campeón de la Recopa Sudamericana. El equipo argentino, que había ganado 1-0 el partido de ida en La Fortaleza, cerró la serie con un global de 4-2 en una final marcada por la lluvia, los penales y un desenlace agónico.

El partido tuvo un desarrollo cambiante. Lanús golpeó primero con un error en la salida del equipo brasileño: Rodrigo Castillo aprovechó una pelota corta y marcó el 0-1 a los 28 del primer tiempo, un gol que estiraba la ventaja en el global y obligaba a Flamengo a remar cuesta arriba.
La reacción del local llegó con un penal: a los 36, Giorgian De Arrascaeta empató 1-1 desde los doce pasos. Con el correr de los minutos, Flamengo fue empujando y, ya en el segundo tiempo, volvió a encontrar otro penal para dar vuelta el resultado: Jorginho convirtió a los 84 y puso el 2-1, marcador que igualaba la serie y mandaba la final al alargue.
En la prórroga, Lanús resistió cuando el físico empezaba a pesar y esperó su momento. Y lo encontró en el cierre: a los 117, José Canale metió el 2-2 con un cabezazo tras un tiro de esquina y cambió todo de golpe. Con Flamengo lanzado, el Granate liquidó de contra: Dylan Aquino marcó el 2-3 a los 121 y desató el festejo argentino en el Maracaná.
Con este título, Lanús sumó una nueva estrella internacional y coronó una serie que tuvo de todo: goles, tensión y un final épico en uno de los estadios más emblemáticos del mundo.








































