El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 declaró la quiebra de la histórica cadena de electrodomésticos tras el fracaso del proceso de salvataje y la falta de oferentes. La administración quedó en manos de la sindicatura y se dispusieron medidas sobre los directivos.
La Justicia decretó la quiebra de Garbarino S.A. y ordenó la liquidación de sus bienes, cerrando formalmente un proceso de crisis que se arrastraba desde hace años. La decisión fue adoptada por el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, luego de que no prosperaran las instancias para sostener la continuidad de la empresa ni aparecieran interesados en la etapa de salvataje.
Según las resoluciones judiciales informadas en las últimas horas, la firma quedó desapoderada de sus activos y la administración pasó a manos de la sindicatura, que deberá avanzar con el inventario y el esquema de liquidación para responder a los acreedores en el marco del proceso concursal.
El caso había llegado a esta instancia después de sucesivos intentos fallidos de reestructuración, con un esquema de funcionamiento mínimo y una red de locales muy reducida en comparación con su etapa de expansión. La quiebra formaliza, además, un escenario que venía impactando en trabajadores y proveedores, en un contexto de caída del consumo y dificultades de financiamiento para el sector.
La sentencia también incluyó medidas vinculadas a los directivos de la compañía, con disposiciones habituales en este tipo de procesos, mientras el expediente avanza hacia el informe general y las etapas siguientes de la sindicatura.
Con la quiebra declarada, el futuro inmediato queda ligado al procedimiento judicial: la determinación del patrimonio realizable, la verificación de créditos y el orden de pagos conforme a la normativa vigente.

































