El juez Alexandre de Moraes rechazó este sábado el pedido para que el presidente argentino visite al exmandatario brasileño, que cumple prisión domiciliaria. Milei mantiene previsto su viaje a Brasil para participar del lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro, aunque deberá modificar esa parte de la agenda.
La Justicia de Brasil rechazó este sábado la posibilidad de que el presidente argentino Javier Milei visite al exmandatario Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo prisión domiciliaria.
La decisión fue adoptada por el juez Alexandre de Moraes, que no autorizó el encuentro solicitado en el marco del viaje que Milei tiene previsto realizar el 25 de julio a ese país.
El mandatario argentino había anticipado que participará en San Pablo del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y que luego tenía intención de trasladarse a Brasilia para ver al expresidente brasileño.
Con la resolución judicial conocida este sábado, esa visita quedó bloqueada y la Casa Rosada deberá redefinir esa parte de la agenda.
El viaje sigue, pero sin visita a Bolsonaro
La decisión de la Justicia no afecta, en principio, la presencia de Milei en el acto político de Flávio Bolsonaro, aunque sí le impide concretar un gesto que tenía un fuerte contenido político y simbólico.
El viaje del Presidente argentino se inscribe en una relación de cercanía con el bolsonarismo y en una estrategia de alineamiento con sectores de derecha de la región, en medio de la tensión persistente con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La negativa judicial también se produce en un contexto sensible para la política brasileña, con restricciones vinculadas al proceso electoral y con Bolsonaro sometido a medidas de control que limitan sus actividades y contactos.
Un nuevo foco de tensión regional
La frustrada visita suma un nuevo capítulo a la relación tirante entre Milei y Lula, que arrastra varios episodios de confrontación política y diplomática desde la llegada del libertario a la Presidencia argentina.
Más allá de eso, el episodio vuelve a mostrar la voluntad de Milei de involucrarse en la escena política regional, especialmente en aquellos países donde mantiene afinidad con dirigentes o espacios ideológicos cercanos.
Por ahora, el viaje a Brasil continúa en pie, pero sin la reunión con Bolsonaro que el Presidente argentino había previsto incorporar a su paso por ese país.
