Un informe de la Fundación FIEL mostró que el Índice de Producción Industrial cayó 5,3% interanual en octubre y acumula una contracción del 8,9% anual desde febrero. Aunque hubo un leve repunte mensual del 0,3%, la entidad advirtió que la recesión industrial avanza a un ritmo más rápido que en crisis previas.
El sector industrial volvió a encender luces de alarma. La Fundación FIEL, creada por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, difundió su Índice de Producción Industrial (IPI) correspondiente a octubre, que registró una caída interanual del 5,3%. En la comparación desestacionalizada con el mes anterior se observó apenas una suba del 0,3%, insuficiente para revertir la tendencia negativa.
“La actividad continúa transitando una fase de contracción con un retroceso acumulado de 8,9% anual desde su inicio en febrero pasado”, señala el documento de la entidad, que remarca que la industria encadenó su cuarto retroceso interanual consecutivo, con un “impasse” en la caída mensual más por freno que por recuperación genuina.
La Fundación FIEL fue, además, el ámbito donde habló el ministro Luis Caputo hace algunos días. Sin embargo, en esa presentación no se anunciaron políticas industriales específicas, en contraste con el diagnóstico que la propia institución difundió sobre el deterioro de la actividad manufacturera.
Un golpe extendido y más veloz que en recesiones anteriores
El informe detalla que, en el “trimestre de las turbulencias financieras y cambiarias” –agosto, septiembre y octubre–, más del 60% de la industria mostró un retroceso en la comparación con los niveles de producción de un año atrás. Es decir, más de la mitad de los rubros fabriles trabajó por debajo de los volúmenes de 2024.
Desde una mirada histórica, FIEL subraya que la recesión actual presenta “un mayor ritmo de contracción” que en dos episodios previos de ocho meses de duración, considerados entre los más prolongados y menos profundos de los once ciclos recesivos que atravesó la industria desde 1980. El mensaje es claro: esta vez, la velocidad del ajuste es más fuerte, incluso en un período relativamente corto.
Sectores que crecen, sectores que se hunden
El análisis por ramas productivas muestra un mapa desigual. Entre los sectores con desempeño positivo, los minerales no metálicos encabezan la lista con un incremento del 7% en los primeros diez meses del año frente al mismo período de 2024. El informe aclara que este salto se explica, en buena medida, por la recuperación de los despachos de cemento tras un año previo de muy bajo nivel de actividad.
También el rubro Alimentos y Bebidas se ubicó en terreno positivo, con un avance del 3,4% en el acumulado enero-octubre.
Del otro lado, varios sectores clave operan en rojo:
- Producción metalmecánica: caída del 2,8%.
- Despachos de cigarrillos: baja del 3,3%.
- Papel y celulosa: retroceso del 5,1%.
- Insumos químicos y plásticos: desplome del 8,8%.
El cuadro general es el de una industria fragmentada, con algunos segmentos vinculados a la construcción y al consumo masivo sosteniendo cierta mejora, mientras otras ramas más ligadas a la inversión y a insumos básicos profundizan la contracción.
Un 2025 en baja y la mira puesta en 2026
Con este escenario, la Fundación FIEL anticipa que “la industria cerrará el año en caída”, sin señales claras de un cambio de tendencia en el corto plazo. El informe plantea que, recién hacia 2026, podrían empezar a definirse con mayor nitidez los posibles “sectores líderes” de una eventual recuperación, aunque por ahora la prioridad sigue siendo atravesar una recesión que se consolida mes a mes en planta y en empleo.




































