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La CGT y las CTA marcharon junto a los jubilados y activaron un nuevo plan de protesta

Las centrales sindicales, organizaciones sociales y espacios opositores se concentraron frente al Congreso para reclamar mejoras previsionales y cuestionar la política económica del Gobierno. La jornada tuvo momentos de tensión en Avellaneda.


La CGT, las dos vertientes de la CTA, la UTEP y distintas organizaciones sociales y políticas se movilizaron este miércoles frente al Congreso para acompañar el reclamo semanal de los jubilados y poner en marcha un nuevo plan de protestas contra el Gobierno nacional.

Los manifestantes reclamaron un aumento de los haberes previsionales, la restitución de la moratoria, la cobertura integral de medicamentos y una mejora en las condiciones de vida de los adultos mayores. La convocatoria también incorporó cuestionamientos por los despidos, el endeudamiento familiar y la situación de los trabajadores de la economía popular.

La concentración comenzó durante la tarde en los alrededores de la Plaza del Congreso, donde se desplegó un amplio operativo de seguridad y se interrumpió el tránsito en varias calles del centro porteño.

Las columnas realizaron la tradicional vuelta alrededor del Palacio Legislativo, mientras entre los participantes se escucharon pedidos para que las centrales sindicales profundicen las medidas y convoquen a un nuevo paro general.

El comienzo de un plan de lucha

La movilización fue presentada como la primera acción conjunta de un cronograma acordado entre la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y movimientos sociales.

La próxima convocatoria importante será el 7 de agosto, durante la tradicional movilización por el Día de San Cayetano, bajo las consignas de paz, pan, tierra, techo y trabajo.

También están previstas una marcha federal por la educación pública y las universidades, una concentración frente al Ministerio de Economía por el endeudamiento de las familias y nuevas acciones vinculadas con la industria, el salario mínimo y la situación social.

La posibilidad de un paro general continúa bajo análisis, pero las centrales todavía no definieron una fecha ni anunciaron formalmente una medida de fuerza de alcance nacional.

Tensión en Avellaneda

Antes de la concentración central se registraron momentos de tensión en Avellaneda, donde organizaciones sociales cortaron la avenida Hipólito Yrigoyen e intentaron avanzar hacia el Puente Pueyrredón.

Efectivos de la Policía Federal y de la Prefectura avanzaron para hacer retroceder a los manifestantes y apagar neumáticos encendidos. Un camión hidrante fue utilizado para controlar el fuego y liberar posteriormente la circulación.

Luego de la desconcentración en esa zona, varias columnas se trasladaron hacia el Congreso y se sumaron a la protesta de los jubilados.

Las organizaciones sociales también reclamaron por las bajas en el programa Volver al Trabajo y advirtieron sobre el impacto de la pérdida de ingresos en los barrios populares.

La jornada mostró nuevamente una imagen de unidad entre las tres centrales sindicales, aunque el alcance de las próximas medidas dependerá de los acuerdos internos y de la evolución del conflicto con el Gobierno.

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