
El bocadillo ya fue preseleccionado en el concurso nacionalInnovar, y actualmente forma parte de la muestra de ese certámen en Tecnópolis, Buenos Aires.
Los ingredientes que utilizaron para su preparación fueron germen de trigo, harina de chía, ácidos omega 3 y 6, avena, así como harinas y fibras poco utilizadas por la industria pero ricas en proteínas, como la quinua y el amaranto.
“Quisimos hacer un producto sin materia grasa, de consumo rápido, con buen perfil lipídico y que colabore en la prevención de enfermedades no transmisibles, como las afecciones cardiovasculares, la diabetes tipo II, entre otros. Además, quisimos aprovechar la riqueza en fibras de los ingredientes”, explicó Marcela Martínez, una de sus creadoras, a UNCiencia.
Los titulares del nuevo bocadillo – cuyo trámite de patentamiento se realizó a través de la Oficina de Propiedad Intelectual de la UNC– son los docentes e investigadores Marcela Martínez, Cecilia Penci y Pablo Ribotta (Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales / Conicet) y Georgina Cáceres y Silvina Meriles, egresadas de esa unidad académica.
Los creadores de la nueva galletita también se propusieron que el snack sea agradable y de rico sabor al paladar.
A efectos de contrastar sus propiedades, los investigadores compararon su snack con unas galletitas de salvado de una marca líder del mercado que en su momento fueron presentadas como una opción saludable.
Desde el punto de vista nutritivo y de la calidad alimenticia, los resultados fueron ampliamente favorables para el desarrollo creado en la Casa de Trejo: contiene mayor contenido proteínico y de fibras, menor aporte calórico y de carbohidratos, y posee un alto contenido de omega 3 y 6. Esta relación se mantiene desde la conformación de la pasta hasta el producto final, gracias a la selección y combinación de las materias primas, según apuntan los científicos.
El desarrollo fue preseleccionado entre 40 trabajos del concurso nacional Innovar 2015 y está siendo presentado por estos días en la muestra nacional Tecnópolis. De acuerdo a sus creadores, el snack está hecho y probado a escala piloto; su explotación comercial requerirá una inversión del capital privado.
Fuente: UNCiencia, click aquí para leer la nota completa.