Este domingo 11 de marzo se cumplen tres años desde el brutal asesinato de Andrea Castana.
Ese día, en 2015, la joven dejó a sus hijos en el colegio y encaró una caminata por el sendero que lleva a la cima del Cerro de la Cruz, en Villa Carlos Paz. Nunca bajó.
Después de dos días de intensa búsqueda, fue encontrada a pocos metros de la estación número nueve del Vía Crucis. Había sido violada y estrangulada. Unas horas antes fue hallado en otro sector del Cerro de la Cruz el cuerpo sin vida del fotógrafo Hernán Sánchez, que estaba desaparecido desde el 19 de diciembre de 2014.
Al cumplirse tres años del asesinato de Andrea, sus amigas Nadia Corzo y Macareca López Salvans organizan una marcha para reclamar justicia.
La convocatoria será en el ‘burrito’ (Estrada y Cárcano), a las 17, desde donde marcharán hasta la base del Cerro de la Cruz.
Sus incansables amigas “suplican” a la comunidad que las acompañe.
Silencio que ensordece
Se cumplen, hoy, tres años de impunidad y silencio, tres años de una investigación estancada donde no hay detenidos. “No hay responsables no hay culpables. Necesitamos llegar a la verdad. Andrea subió al cerro plena feliz y nos la devolvieron muerta”, aseguró Macarena en la radio abierta que se realizó el jueves pasado por el Día de la Mujer Trabajadora.
“Hay demasiado silencio, eso es lo que hace demasiado ruido. Ya no queda para investigar y no sé si creer que se investiga. No se ha llegado a nada, estamos en foja cero”, agregó Nadia.
Por eso, el llamado a la comunidad de Macarena y Nadia fue a movilizarse un año más, apuntando a la presencia en las calles como un motor necesario para activar la causa. “Convocamos a otra marcha pura y exclusivamente con un pedido de justicia. Como amigas necesitamos que nos acompañen con el cuerpo y el alma. Necesitamos que estén con nosotras, darnos vueltas y ver a todo el pueblo. Carlos paz tiene que reaccionar y se tiene que levantar”, sentenció Macarena.
“Si somos muchos, la justicia va dejar de reírse de nosotros y va a ponerse a trabajar”, advirtió.
“¿Por qué nuestra amiga no puede descansar en paz? Por qué sus hijos no pueden seguir su vida con justicia y tener su respuesta?”, se preguntaron con sus rostros marcados por la angustia. “No sabemos cómo suplicar que nos acompañen. Apóyennos, somos dos seres humanos solitas que venimos acarreando esto para que no nos abandonen”, manifestó Nadia y Macarena concluyó: “Hoy estamos nosotras en este lugar, pero puede estar cualquiera de nosotros”.
