
“Fuimos sorprendidas por una patota de 50 adolescentes, chicas y chicos de entre 14 y 16 años. Venían asaltando a quien se cruzara en el camino. Nos asaltaron y golpearon. De ellos, unos 20 se nos tiraron encima”, recordó Myriam, una de las mujeres asaltadas.
Se trata de una metodología cada vez más común en la ciudad de Córdoba, sobre todo en horario en que terminan los boliches.
“Me quisieron sacar la campera y forcejeamos. A una amiga le quisieron sacar la cartera y por querer defenderse la arrastraron 100 metros en el piso. Mientras estaba en el piso, nosotros queríamos defenderla y las chicas nos tiraban de los pelos, patadas”, relató.
Los delincuentes se trasladaban por la calle Independencia, algunos de ellos armados con palos. Aparentemente, no había efectivos de la Policía en la zona y no hubo respuestas del 101 de Jefatura.
“Nadie nos defendió, no había Policía. Hubo muchas chicas asaltadas, había gritos, llantos, fue de terror, nunca viví una cosa así”, lamentó la joven, quien indicó que sólo aparecieron dos efectivos en moto.