El legislador departamental por Punilla y referente del Frente Cívico trazó un duro diagnóstico sobre el escenario político de Villa Carlos Paz rumbo a 2027. Cuestionó la fragmentación opositora, apuntó contra el modelo de gobierno de Carlos Paz Unido y sostuvo que el oficialismo actual ya no representa el proyecto que comenzó en 2011.
El legislador departamental por Punilla y referente del Frente Cívico, Walter Gispert, trazó un duro diagnóstico sobre el escenario político de Villa Carlos Paz rumbo a 2027 y advirtió que la oposición llega fragmentada frente a un oficialismo que, según planteó, conserva poder territorial, estructura municipal y una fuerte concentración de decisiones alrededor de Esteban Avilés.
En diálogo con VillaNos Radio, el ex presidente del Concejo de Representantes sostuvo que cualquier estrategia opositora debe partir de una premisa central: “En Carlos Paz la única forma de ganarle a Avilés va a ser todos juntos”.
Gispert dijo que ve el panorama opositor “muy mal” y “muy atomizado”, cuestionó errores recientes como la participación en la elección de la Defensoría del Pueblo, relativizó el peso de las marcas nacionales en una elección municipal y apuntó contra el modelo de gobierno de Carlos Paz Unido, al que diferenció del proceso original iniciado en 2011.
“Yo creo que no es el mismo gobierno”, afirmó. Y marcó un quiebre político dentro del oficialismo local: “Ese gobierno ya no existió más a partir de que Avilés resuelve convertirse en el único jefe para hacerse peronista”.
“Lo veo muy mal”
Al ser consultado por el escenario político de Villa Carlos Paz, de cara a 2027, Gispert fue directo. “Muy mal, lo veo muy mal”, respondió. Luego completó: “Veo muy atomizada a la oposición”.
Para el legislador, esa dispersión es uno de los principales problemas de cara a la elección municipal de 2027. Según su lectura, no alcanza con que existan distintos sectores críticos del gobierno local si no logran articular una alternativa común.
“Para ganar cuando se construye poder alternativo hay que estar dispuesto a ceder”, sostuvo. Y agregó: “Uno tiene que priorizar el ganar la elección”.
En esa línea, insistió en que no se trata solo de sumar dirigentes o sellos, sino de construir una estrategia política que tenga como prioridad disputar el poder municipal. “Nunca prioricé la candidatura personal sobre la colectiva. Lo puedo demostrar”, remarcó.
La Defensoría del Pueblo, “un error tremendo”
Gispert ubicó entre los errores recientes de la oposición la decisión de algunos sectores de participar en la elección de la Defensoría del Pueblo. A su entender, esa participación terminó validando un proceso que la sociedad no acompañaba.
“Creo que se han cometido errores tremendos”, señaló. Y puntualizó: “Lo de la Defensoría del Pueblo fue un error tremendo por parte de sectores que nosotros compartimos en su momento”.
El legislador recordó que desde su espacio habían planteado no concurrir a esa elección. “Nosotros planteamos la necesidad de no ir a esa elección”, dijo. Para Gispert, el resultado confirmó una mala lectura política: “Se termina legitimando algo que claramente la sociedad no legitimaba y con una elección muy pobre”.
Luego sintetizó el problema de fondo con una definición más amplia: “Esto es la falta de política. Es la falta de entender que hay prioridades”.
El antecedente de Juntos por Carlos Paz y la salida de Iosa
Gispert también volvió sobre la experiencia de Juntos por Carlos Paz en 2023, una construcción opositora que no llegó a reunir a todos los sectores, pero que sí logró ordenar una parte importante del electorado crítico del oficialismo.
“En el 2023 logramos hacer Juntos por Carlos Paz”, recordó. “No era ‘todos juntos’, pero estaba la mayoría”, aclaró.
Según su balance, aquella elección dejó una base política significativa: “Hicimos una elección bárbara, sacamos el 30%”. Sin embargo, marcó como punto de quiebre la salida de Emilio Iosa, quien después de haber sido candidato a intendente terminó incorporándose al gobierno provincial.
“Iosa se fue con los que nos habíamos peleado en la campaña”, cuestionó. Y sostuvo que, si hubiese continuado dentro de esa construcción, “creo que hubiese tenido muchas posibilidades de ganarle a Avilés en 2027 porque sería una construcción que venía creciendo”.
Para Gispert, ese antecedente muestra tanto el potencial como la fragilidad de la oposición local: puede construir volumen electoral, pero necesita sostener acuerdos y no subordinar la estrategia colectiva a movimientos individuales.
“La prioridad es ganarle a un gobierno desgastado y autoritario”
El legislador planteó que cualquier armado opositor debe partir de una definición política clara sobre la gestión municipal. En ese sentido, calificó al gobierno de Avilés como “desgastado” y “autoritario”.
“La prioridad es ganarle a un gobierno desgastado, autoritario”, afirmó.
Entre sus críticas, mencionó los aumentos de tasas y servicios por decreto, la falta de límites institucionales, la creación de cargos, la superpoblación municipal, la falta de transparencia y el bloqueo de pedidos de informes en el Concejo de Representantes.
“Aumentan los impuestos por decreto”, cuestionó. Luego agregó: “No tienen límite”. También apuntó contra la estructura administrativa del municipio al señalar que está “superpoblada”.
Para Gispert, esa dinámica forma parte de un modelo basado en la concentración del poder y el debilitamiento de los controles. En esa línea, sostuvo que el rechazo a los pedidos de informes impide conocer con precisión qué ocurre dentro de distintas áreas de la gestión.
Del proyecto de 2011 al “único jefe”
Uno de los tramos más fuertes de la entrevista fue el balance que Gispert hizo del proceso político iniciado en 2011, del que él mismo formó parte. El legislador diferenció aquel primer gobierno del actual modelo de Carlos Paz Unido.
“Yo creo que no es el mismo gobierno”, dijo.
Como ejemplo, recordó que durante el primer período existía otro vínculo institucional con el Concejo y con la oposición. Según señaló, “el 90% de los pedidos de informes fueron votados a favor”.
También afirmó que algunas prácticas actuales no hubieran ocurrido en aquella etapa. “Nunca hubiese pasado esto que pueden aumentar por decreto las cosas”, sostuvo. Y agregó: “Nunca hubiese pasado este nivel de persecución que tiene el gobierno y la limitación a los medios”.
Gispert fue más allá y sostuvo que el cambio se produjo cuando Avilés decidió concentrar el poder político dentro del espacio. “Ese gobierno ya no existió más a partir de que Avilés resuelve convertirse en el único jefe para hacerse peronista porque entendía que había allí un futuro interminable”, afirmó.
Luego completó su crítica con una definición tajante: “Lo que hizo Avilés derrumbó Carlos Paz Unido”.
“Siempre está para donde sople el viento”
Gispert también cuestionó la flexibilidad política de Avilés y su capacidad para moverse entre distintos alineamientos según el contexto.
“Siempre está para donde sople el viento”, dijo.
Para el legislador, esa lógica no solo define la trayectoria política del intendente, sino también una forma de conducción interna y de relación con el resto de la sociedad. En ese sentido, lanzó una de las frases más duras de la entrevista: “Parece que el resto de la sociedad tenemos que estar subordinados a los pensamientos autoritarios de este muchacho”.
Avilés 2027: “Yo creo que va a ir de vuelta”
Respecto de la elección municipal de 2027, Gispert consideró probable que Avilés vuelva a ser candidato. Aunque admitió que el escenario aún no está cerrado, sostuvo que la hipótesis más fuerte es que el actual intendente busque competir nuevamente.
“Yo creo que Avilés va a ir de vuelta”, afirmó.
También analizó qué podría ocurrir si finalmente no se presenta. Según Gispert, en ese caso varios sectores podrían creer que tienen chances de ganar con una elección más fragmentada, como ocurrió en otros procesos locales. Sin embargo, advirtió que ese escenario no necesariamente simplifica la tarea opositora.
“Es más difícil que en la última elección”, reconoció, aunque se mostró optimista frente a la posibilidad de construir una alternativa competitiva.
“No tenemos el candidato”
Gispert admitió que la oposición local todavía no cuenta con una figura capaz de ordenar por sí sola el tablero electoral.
“No tenemos el candidato, porque si tuviéramos el candidato se resuelve el problema”, afirmó. Luego corrigió y amplió: “O candidata”.
Según explicó, cuando una fuerza opositora logra encontrar una figura competitiva, el resto del armado empieza a acomodarse alrededor de esa referencia. Pero por ahora, sostuvo, ese liderazgo no aparece consolidado: “Hoy no está”.
La marca nacional suma, pero “no es determinante”
Consultado por la posible incidencia de La Libertad Avanza en Villa Carlos Paz, Gispert relativizó el peso de las marcas nacionales en una elección municipal. Reconoció que pueden ayudar, pero sostuvo que no alcanzan para ganar una intendencia.
“Si alguien cree que la elección del municipio se resuelve por la marca, creo que está equivocado”, afirmó.
Para sostener su análisis, recordó lo ocurrido en 2023: Juntos por el Cambio ganó en la ciudad en la categoría gobernador y también en la categoría legislador departamental, pero perdió la intendencia.
“En el caso del 2023, la marca nuestra, Juntos por el Cambio para gobernador, ganó por 5.000 votos”, recordó. Y agregó: “En el caso del legislador ganamos por 6.000. Y la intendencia la perdimos”.
Por eso, insistió: “Por supuesto que la marca suma. Pero no es determinante”.
Además, advirtió que el sello libertario no llegará sin desgaste a la próxima elección municipal. “No es que va a llegar indemne la elección que viene”, sostuvo, al vincular ese desgaste con la marcha de la economía.
Diálogo con todos, pero sin candidatura personal
Sobre las conversaciones políticas de cara a 2027, Gispert dijo que mantiene diálogo con distintos sectores, aunque aclaró que no todos esos contactos implican negociaciones formales.
“Yo hablo con todo el mundo”, expresó.
También advirtió que su forma de participar en esas conversaciones no está centrada en una candidatura personal. “Cuando hablo, hablo en estos términos”, dijo. Y agregó: “No me puedo sentar con vos y decir: yo soy candidato”.
Su postura, insistió, es trabajar por una estrategia común que permita ordenar prioridades y construir una alternativa real al oficialismo local.
Una mención al escenario provincial
Aunque el eje de su análisis estuvo puesto en Villa Carlos Paz, Gispert también hizo una lectura del escenario provincial. Cuestionó al gobierno de Martín Llaryora, al que definió como un gobierno “mediocre”, “sin reacción” y dedicado a dividir a la oposición.
“Todo lo que hace es trabajar por la división de la oposición”, afirmó.
En ese marco, trasladó al plano provincial la misma lógica que plantea para Carlos Paz: la necesidad de unidad opositora. “Yo creo que tenemos que estar todos juntos”, dijo. Y agregó: “Córdoba necesita un cambio y todos tenemos que aportar para ese cambio”.
Para Gispert, la oposición no puede darse el lujo de competir dividida si pretende disputar seriamente el poder al peronismo. “La responsabilidad como dirigente político es estar juntos para cambiar el gobierno”, señaló.
La entrevista dejó una definición central: para Gispert, el problema de Villa Carlos Paz no es únicamente la fortaleza de Avilés o de Carlos Paz Unido, sino la incapacidad opositora para ordenar prioridades, sostener acuerdos y construir una alternativa común.
Su diagnóstico combina autocrítica, cuestionamiento al oficialismo y advertencia electoral. Por un lado, sostiene que el gobierno local está desgastado, concentrado y lejos del proyecto original de 2011. Por otro, advierte que esa situación no alcanza por sí sola para ganar.
La clave, insistió, está en la unidad: “En Carlos Paz la única forma de ganarle a Avilés va a ser todos juntos”.
