Una serie de explosiones en el Polo Industrial Carlos Spegazzini, en el partido de Ezeiza, desató un incendio de gran magnitud en la noche del viernes 14 de noviembre, dejó más de 20 heridos, afectó a una decena de empresas —entre ellas un depósito de Iron Mountain— y obligó a desplegar un operativo con unas 70 dotaciones y cerca de 380 bomberos, mientras las autoridades aseguran que el humo es molesto pero no tóxico y que ya no quedan pacientes internados.
La noche del viernes, alrededor de las 21.00, una violenta explosión sacudió el Polo Industrial Carlos Spegazzini, en el partido de Ezeiza, y dio inicio a un incendio de grandes dimensiones que alcanzó varias plantas fabriles. La onda expansiva se sintió en barrios aledaños, rompió vidrios y provocó daños en fachadas y estructuras de viviendas ubicadas a varios cientos de metros del predio.
De acuerdo con los reportes iniciales, el fuego se originó en una fábrica de productos químicos dentro del complejo industrial y se propagó luego a otras naves linderas. Las primeras evaluaciones hablan de al menos cinco plantas destruidas y de una decena de empresas afectadas, entre ellas un depósito de Iron Mountain, con daños severos y pérdida casi total de instalaciones y mercadería. Las causas exactas del siniestro permanecen bajo investigación y, hasta el momento, no se informó una versión oficial definitiva sobre el origen de la explosión.
Más de 20 heridos y sin pacientes internados
Los servicios de emergencia registraron más de 20 personas heridas, la mayoría por cortes, golpes y efectos de la onda expansiva en el entorno del parque industrial. También se asistió a vecinos con irritación ocular, dificultades respiratorias y otros síntomas compatibles con la inhalación de humo y partículas en suspensión.
Entre los casos más sensibles se contaron un hombre que sufrió un infarto y una mujer embarazada atendida por intoxicación con humo. Sin embargo, según precisó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, todos los pacientes evolucionaron favorablemente y, al cierre de este sábado, ya no quedaban personas internadas en el sistema público provincial por este episodio.
En la zona se montó un dispositivo sanitario especial con más de 20 unidades móviles entre ambulancias, unidades de alta complejidad y equipos de triage. Los pacientes fueron derivados a hospitales de Ezeiza y distritos vecinos, y muchos de ellos fueron dados de alta tras recibir atención de urgencia.
Un operativo con 70 dotaciones y 380 bomberos
Por la magnitud del incendio y el riesgo potencial asociado a depósitos industriales, el siniestro activó un operativo considerado “histórico” por las propias autoridades. En el lugar trabajaron alrededor de 70 dotaciones y cerca de 380 bomberos de distintos cuarteles del Área Metropolitana de Buenos Aires y de otras localidades de la provincia, coordinados en un comando unificado junto a Defensa Civil, Policía y equipos técnicos especializados.
El fuego fue definido como “contenido”, lo que implica que no se expandiría fuera del perímetro del polo industrial, pero las tareas de enfriamiento y remoción de escombros continuaban durante la jornada de este sábado. El trabajo de los bomberos se vio dificultado por la presencia de materiales inflamables y depósitos con sustancias químicas, lo que obligó a extremar las medidas de seguridad y la rotación de las dotaciones para evitar intoxicaciones y golpes de calor.
El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, destacó la respuesta de los equipos de emergencia y confirmó que se iniciaron gestiones ante organismos provinciales y nacionales para articular asistencia económica a las empresas más afectadas por el incendio.
Humo molesto pero no tóxico y recomendaciones a la población
Ante la inquietud por la extensa columna de humo que se mantuvo visible durante horas sobre el cielo del sur del conurbano, el gobierno bonaerense informó que las mediciones de calidad del aire indicaron que se trata de un humo molesto pero no tóxico en términos de riesgo agudo para la población. De todos modos, las autoridades insistieron en recomendaciones de cuidado para las personas que viven en el área de influencia del polo industrial.
Se pidió a los vecinos permanecer en el interior de las viviendas, mantener puertas y ventanas cerradas, evitar el uso de aires acondicionados que tomen aire del exterior y reducir al mínimo la circulación por las zonas más expuestas a la pluma de humo. También se recomendó consultar de inmediato a los servicios de salud ante síntomas como irritación en ojos o garganta, tos persistente, mareos, náuseas o dificultad respiratoria.
En paralelo, equipos de Ambiente y de Defensa Civil continuaban realizando mediciones periódicas en distintos puntos de Ezeiza y en localidades cercanas para monitorear la evolución de la calidad del aire mientras se completan las tareas de extinción y enfriamiento del sector afectado.
Investigación y consecuencias para el polo industrial
La Justicia bonaerense y los organismos de control industrial abrieron investigaciones para determinar las causas de la explosión, el tipo de sustancias involucradas y el grado de cumplimiento de las normas de seguridad por parte de las empresas radicadas en el polo. Entre las firmas alcanzadas por el incendio se encuentra un depósito de Iron Mountain, la empresa dedicada al almacenamiento de documentos que en 2014 fue protagonista de un incendio en un archivo del barrio porteño de Barracas, hecho que sigue bajo la mirada pública por sus derivaciones judiciales.
En el plano económico, el impacto es considerable: se estiman pérdidas totales en varias fábricas y daños importantes en una decena de firmas, lo que abre un escenario de incertidumbre para cientos de trabajadores del parque industrial. El municipio de Ezeiza adelantó que gestionará líneas de ayuda para sostener la actividad productiva y preservar la mayor cantidad de puestos de trabajo posibles.
El episodio vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad, control y planificación en los polos industriales ubicados en cercanía de áreas densamente pobladas, donde un incidente de este tipo puede tener efectos directos sobre fábricas, barrios residenciales y servicios básicos.



































