En su debut como local en Primera, Estudiantes de Río Cuarto empató 0 a 0 con Argentinos Juniors en el estadio Antonio Candini. El visitante fue más, pero se encontró con la figura de Renzo Bacchia y con el penal que Tomás Molina desvió en tiempo de descuento.
En una noche cargada de tensión en el Antonio Candini, Estudiantes de Río Cuarto y Argentinos Juniors igualaron 0 a 0 por la segunda fecha de la Zona B del Torneo Apertura 2026, en el estreno del Celeste como local en la máxima categoría. El Bicho tuvo las chances más claras, dominó la pelota y dispuso de un penal en el cierre, pero terminó marchándose con un punto y mucha bronca.

El encuentro empezó con el equipo de Nicolás Diez tomando el control del juego. Argentinos se adueñó de la posesión desde el arranque, con Alan Lescano como eje en el medio y buena circulación en campo rival, aunque sin demasiada profundidad en los metros finales. Del otro lado, el conjunto dirigido por Iván Delfino se plantó con orden, esperó en su campo y priorizó cerrar espacios antes que soltarse en ataque.
En la primera parte casi no hubo situaciones claras. El Bicho probó con remates de media distancia y alguna aparición de Tomás Molina dentro del área, mientras que Estudiantes apostó a salidas rápidas con Gabriel Alanís y Mateo Bajamich, sin lograr inquietar en serio al arquero visitante Brayan Cortés. El 0 a 0 al descanso reflejó un desarrollo con dominio territorial de Argentinos, pero sin eficacia para romper la defensa cordobesa.
El complemento concentró las emociones más fuertes. A los pocos minutos, el arquero uruguayo Renzo Bacchia empezó a agigantar su figura con una serie de intervenciones determinantes y tuvo su gran momento pasada la media hora: respondió con una triple atajada dentro del área para ahogarle el grito de gol primero a Francisco Álvarez y luego a Facundo Jainikoski, en la jugada más clara de la visita hasta ese momento.
Estudiantes también tuvo su ocasión para dar el golpe. En una de las pocas réplicas bien armadas, Martín Garnerone quedó con espacio de frente al arco y sacó un remate cruzado que superó a Cortés pero se estrelló contra el palo izquierdo, dejando al Celeste muy cerca de celebrar su primer triunfo en casa. El grito quedó ahogado en la tribuna, que igualmente reconoció el esfuerzo del equipo en cada pelota dividida.
El cierre fue de suspenso absoluto. Cuando el partido se moría, una acción en el área local derivó en revisión del VAR por un contacto de Ezequiel Forclaz sobre Leandro Lozano. Tras chequear la jugada en el monitor, el árbitro Jorge Baliño cobró penal para Argentinos. La responsabilidad quedó en los pies de Tomás Molina, que eligió rematar fuerte, alto… y terminó enviando la pelota por encima del travesaño, en tiempo de descuento. El 0 a 0 se mantuvo y el Candini explotó como si se tratara de un gol propio.
Las estadísticas terminaron de explicar la sensación de partido: Argentinos cerró la noche con casi 74 % de posesión, más remates totales y mayor cantidad de tiros al arco, mientras que Estudiantes intentó sostenerse desde el orden defensivo y las respuestas de su arquero. En el Celeste vieron la amarilla Gonzalo Maffini y Sergio Ojeda, en otro dato que reflejó el esfuerzo del local para contener los ataques del equipo de La Paternal.
En la tabla de la Zona B, el punto tiene un sabor muy distinto para cada uno. Estudiantes de Río Cuarto suma ahora 1 punto en dos fechas y, más allá de seguir sin ganar, valora el resultado en el marco de su estreno como local en Primera. Argentinos Juniors, en cambio, queda con 4 puntos producto de la victoria en el debut y este empate, pero se va con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad clara de mantenerse en la línea de los líderes.
Lo que viene también será exigente. En la próxima fecha, Estudiantes (RC) visitará a Banfield en el estadio Florencio Sola, el martes 3, desde las 19.00, todavía con la misión de conseguir su primera victoria en el campeonato. Argentinos, por su parte, volverá a jugar en La Paternal: será local frente a Belgrano de Córdoba el lunes 2, a las 22.00, en un cruce directo entre equipos que pelean en la parte alta de la zona.







































