El tiempo continuará inestable en Punilla, con una máxima cercana a los 17 grados durante este martes. Para mañana se anticipan períodos de sol y un ascenso térmico, aunque podrían registrarse chaparrones y tormentas aisladas.
La última semana de octubre continúa con condiciones meteorológicas cambiantes en Villa Carlos Paz y el sur de Punilla. Después de varios días frescos y con abundante nubosidad, este martes volverán a presentarse posibilidades de lluvia, mientras que el miércoles llegará una recuperación de las temperaturas que podría llevar las máximas por encima de los 20 grados.
El martes 27 de octubre comenzó con un ambiente fresco, cielo mayormente cubierto y temperaturas cercanas a los 11 grados. Para el resto de la mañana se espera que la nubosidad continúe dominando el panorama, con probabilidades crecientes de precipitaciones hacia el mediodía.
Durante la tarde podrían registrarse lluvias débiles y chaparrones intermitentes, alternados con algunos mejoramientos temporarios. La temperatura máxima rondaría los 17 o 18 grados, mientras que el viento soplará principalmente de los sectores este y noreste, con intensidad leve a moderada y ráfagas cercanas a los 20 km/h.
La inestabilidad podría prolongarse durante la noche, con nuevas precipitaciones aisladas y un descenso gradual de la temperatura.
Para el miércoles 28, en cambio, se anticipa un panorama más templado. La mañana comenzará fresca, con una mínima cercana a los 9 o 10 grados, pero el termómetro ascenderá progresivamente hasta alcanzar una máxima estimada de 22 grados.
El cielo presentará períodos de sol durante la primera mitad del día, aunque la nubosidad volvería a incrementarse hacia la tarde. En ese contexto, los pronósticos mantienen posibilidades de chaparrones y tormentas aisladas, especialmente después del mediodía y durante las primeras horas de la noche.
El viento será predominantemente del sector este, con velocidades generalmente moderadas y algunas ráfagas ocasionales.
La recuperación térmica del miércoles marcará el comienzo de una tendencia hacia temperaturas más agradables en las Sierras de Córdoba, aunque la inestabilidad todavía podría acompañar el cierre de octubre.
