Esta semana se concretó el cierre del taller anual de costura deco que YWCA desarrolló en la sede del centro vecinal Los Manantiales de Villa Carlos Paz.
El curso, que estuvo a cargo de la profesora Carolina Díaz, reunió en los dos grupos a unas 20 mujeres de diferentes edades.
Si algo quedó claro a partir de los testimonios, es que el taller fue mucho más que una instancia de capacitación, transformándose en un espacio de diversión y amistad, pero también de acompañamiento y contención.
Y así lo destacó Matilde Cornaglia, presidenta de la filial local de la institución. ‘Es muy lindo ver este grupo de mujeres como han estado contenidas y como multiplicaron su amistad. Porque no es solo la capacitación, sino también la contención. Y qué bueno tener también un espacio de reunión y acompañamiento en momentos como este cuando todos estamos muy movilizados por las situaciones que estamos viviendo’, expresó.
Recordó que el taller nació a principios de 2022, con una planificación que pretendía ofrecer una introducción a la costura durante dos meses, ‘pero superó todas nuestras expectativas, continuó hasta fin de año, siguió este 2023, y la profe y sus alumnas ya están hablando de cómo extenderlo el año próximo’.
‘Estamos muy felices’, dijo, y valoró la producción de las asistentes, que inundaron con sus creaciones la sede del centro vecinal.
Matilde insistió con que desde YWCA ‘abrazamos a mujeres de todo credo religioso, de todas las edades y de todos los niveles sociales, sin ningún mensaje político’.
‘Uno de nuestros objetivos es brindar herramientas a nuestras mujeres para que puedan producir, trabajar y tener un ingreso que les pueda generar independencia’, explicó.
En este marco, puso como ejemplo la experiencia de Marcela, una de las alumnas, quien ya inició su propio microemprendimiento.
‘Para nosotros como institución con que estas mujeres estén proyectando y teniendo su salida laboral nos damos por satisfechas, ya que estamos cumpliendo con uno de los objetivos que tiene YWCA de dar herramientas’, dijo.
Y en este punto, no tuvo más que palabras de elogios para la profe Carolina Díaz. ‘Nosotros podemos tener un hermoso proyecto, pero si no lo lleva delante una persona adecuada, preparada, con carisma, no se puede lograr. Y todo lo que sucedió se lo debemos a Carolina. Ella siempre está en todo, detrás de las necesidades de cada una, y para nosotros es muy importante contar con una profesional que le pone todas sus ganas y a la que sus alumnas la siguen adonde vaya’, subrayó.
Carolina, en tanto, se mostró ‘agradecida de poder dar estos talleres un año más junto a YWCA, en los cuales además de aprender conocimientos básicos de costura aplicados a decotextil formamos grupos hermosos de acompañamiento y amistad’.
‘Es un espacio donde durante 3 horas por semana compartimos mucho más que el gusto por la decoración. También brindamos herramientas de trabajo a futuras emprendedoras, facilitando una salida laboral a muchas mujeres’, reflexionó la tallerista que, al mismo tiempo, lleva adelante desde hace varios años su microemprendimiento dedicado a la decoración (@zigzagideasydeco en Instagram).
La palabra de las alumnas
Mariana (43): ‘Hice el taller de costura, y aparte de aprender una nueva herramienta que sirve para la vida diaria y también para lo laboral, el grupo de contención de mujeres que se generó es maravilloso. La experiencia ha sido inigualable y termino este año muy feliz’.
Gisella (42): ‘Cuando comencé el taller de costura mis expectativas eran aprender y poder comenzar algún emprendimiento. Pero no sólo aprendí, sino que también conocí hermosas historias de vida de bellas mujeres. Compartir, contener y brindar es lo que recibí, aparte de la enseñanza y de disfrutar de tardes maravillosas. Termina un año hermoso. Estoy feliz y agradecida con este grupo’.
Claudia (53): ‘Fue un taller maravilloso. Quiero destacar dos cosas: por un lado, que me hizo muy feliz conectar nuevamente con esa parte creativa que estaba muy dormida en mí, y por otro, más importante, el hecho de encontrar un grupo de mujeres hermosas y divertidas, donde nos conteníamos y nos alentábamos. Fue maravillo. Y esa magia que se forma viene de mano de la profe Caro, que es muy generosa, atenta a toda la parte humana y es el plus que tiene este taller, y que es la esencia de YWCA. Lo súper recomiendo’.
Marcela: ‘Empecé en el taller de YWCA de costura decorativa con la profe Caro, que es un excelente ser humano, y después de un año me largo con mi microemprendimiento que se llama Marilú. Estoy muy contenta de poder rodearme con la gente de acá, que tiene una calidad humana increíble y contenedora. Gracias a eso hoy estoy dando mis primeros pasos como microemprendedora’.
