Alejandro Nicola fue apartado preventivamente de la parroquia de Villa Carlos Paz, pero no se encuentra suspendido del ministerio sacerdotal. El arzobispo Ángel Rossi aseguró que desconocía su intervención en las celebraciones y que se le había recomendado prudencia.
La participación del sacerdote Alejandro Nicola en celebraciones religiosas realizadas en la Catedral de Córdoba generó un fuerte malestar entre las familias que impulsaron las denuncias por presuntos abusos sexuales contra niños y niñas del jardín del Niño Dios, de Villa Carlos Paz.
El religioso había sido apartado preventivamente de sus funciones en la institución educativa y posteriormente del cargo de párroco de la comunidad Niño Dios, mientras avanza una causa judicial de extrema sensibilidad que reúne cinco denuncias.
Sin embargo, durante las últimas semanas fue reconocido por feligreses en ceremonias realizadas en la Catedral Nuestra Señora de la Asunción, el principal templo católico de la capital provincial.
Las imágenes difundidas lo muestran participando junto al párroco de la Catedral, Javier Soteras. En al menos una de esas celebraciones, Nicola tuvo a su cargo la lectura del Evangelio.
La aparición pública del sacerdote en ese ámbito provocó indignación entre las familias denunciantes y volvió a generar cuestionamientos en sectores de la comunidad de Villa Carlos Paz, donde el caso permanece bajo una fuerte atención social.
El alcance limitado del apartamiento
La presencia de Nicola en la Catedral no supone, de acuerdo con la información brindada por el Arzobispado, el incumplimiento de una prohibición canónica formal.
La medida dispuesta el 10 de junio por el cardenal y arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, estableció el cese preventivo de Nicola en el oficio de párroco de la parroquia Niño Dios, por razones pastorales y sin adelantar una opinión sobre la investigación judicial.
El decreto no comunicó una suspensión general de su ministerio sacerdotal ni le prohibió celebrar o participar de misas en otros templos. En consecuencia, Nicola continúa siendo sacerdote y puede concelebrar acompañado por otro religioso.
Rossi confirmó que no existía una prohibición expresa, aunque aseguró que desconocía que Nicola estuviera interviniendo en ceremonias dentro de la Catedral.
“Se le recomendó prudencia, no estaba al tanto de esta situación específica”, respondió el arzobispo al ser consultado sobre el tema.
La explicación institucional no disipó el malestar. Para las familias, la cuestión no se limita a determinar si Nicola podía participar jurídicamente de una misa, sino a la señal que transmite su presencia pública en el templo central de la Arquidiócesis mientras continúa sospechado en una causa que involucra a niños y niñas.
Un reclamo que ya habían planteado las familias
La controversia no comenzó con las imágenes de la Catedral. Cuando el sacerdote fue separado inicialmente del ámbito escolar, las familias cuestionaron que la decisión no comprendiera todas sus actividades pastorales.
Posteriormente, al conocerse su cese como párroco de la comunidad Niño Dios, uno de los padres denunciantes sostuvo que las medidas habían llegado tarde y objetó que, durante la primera etapa del apartamiento, Nicola pudiera seguir residiendo en el predio y celebrando misa.
Su reciente participación en la Catedral volvió a instalar ese cuestionamiento y profundizó la sensación de que la respuesta eclesiástica no se corresponde con la gravedad de las denuncias.
Desde que trascendieron los primeros casos, las familias realizaron movilizaciones por las calles de Villa Carlos Paz y frente a los Tribunales locales. Sus reclamos estuvieron dirigidos tanto a la Justicia, por la demora en adoptar definiciones procesales, como a las autoridades de la Iglesia por la permanencia del sacerdote en espacios vinculados con la comunidad educativa y religiosa.
En qué estado se encuentra la causa
La investigación está a cargo de la fiscal de Instrucción de Tercer Turno de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, quien concentró las cinco denuncias relacionadas con presuntos hechos ocurridos en el jardín Niño Dios.
Nicola fue citado a comparecer en los términos del artículo 80 del Código Procesal Penal de Córdoba. Esa instancia permite que una persona señalada como sospechosa conozca la investigación y designe una defensa, pero no constituye una imputación formal.
La Fiscalía también ordenó la realización de pericias psicológicas y psiquiátricas. Según la información publicada este miércoles, esos estudios estarían previstos para el viernes en los Tribunales de Villa Carlos Paz, aunque el Ministerio Público Fiscal no difundió hasta ahora un comunicado público con esa fecha.
Tampoco se informó oficialmente que se haya dispuesto una detención o una imputación contra el sacerdote.
La investigación continúa con testimonios, entrevistas en Cámara Gesell, pericias y otras medidas destinadas a determinar si existieron delitos y establecer eventuales responsabilidades.
