La institución respondió a los cuestionamientos sobre su funcionamiento y detalló que actualmente brinda alrededor de 70 platos de comida diarios y alojamiento a 19 personas en situación de extrema desprotección. Desde la comisión directiva remarcaron que el aporte municipal asciende a $1.127.694,75, mientras que desde julio el alquiler será de $1.000.000.
El Refugio Nocturno y Hogar de Tránsito Cura Brochero difundió un comunicado dirigido a la comunidad de Villa Carlos Paz en el que defendió su labor solidaria, detalló la asistencia que brinda todos los días y explicó la difícil situación económica que atraviesa para sostener el funcionamiento del espacio.
El documento aparece como una respuesta directa a las recientes declaraciones del intendente Esteban Avilés, quien cuestionó aspectos del funcionamiento del refugio, anticipó que no acompañará el incremento del subsidio solicitado por sus responsables ante la suba del alquiler y planteó que el espacio no debería continuar en su ubicación actual.
En una entrevista televisiva, el jefe municipal hizo referencia a reclamos de vecinos de la zona por problemas de convivencia y situaciones de inseguridad. También sostuvo que el municipio pidió documentación vinculada al funcionamiento del lugar y al ingreso de personas, aunque aseguró que no obtuvo respuestas.
Frente a ese escenario, desde el Refugio Cura Brochero remarcaron que actualmente el hogar brinda alrededor de 70 platos de comida diarios y aloja a 19 personas que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.
Según explicaron, entre quienes reciben asistencia hay víctimas de violencia familiar y de género, pensionados de PAMI desalojados, personas que llevan meses sin poder resolver su situación habitacional, vecinos que perdieron su empleo o su alquiler y personas con problemas de salud.
“Todo ello se logra gracias a las donaciones de comercios, vecinos, amigos, socios y voluntarios que contribuyen para que podamos desarrollar nuestra tarea”, señalaron desde la comisión directiva.
Un subsidio que apenas alcanza para el alquiler
Uno de los puntos centrales del comunicado apunta a la situación económica del refugio. La institución detalló que sus gastos fijos incluyen alquiler, luz, gas, seguros, servicio de emergencia, desinfecciones, insumos de mantenimiento y reparaciones.
Para afrontar esos compromisos, el refugio cuenta con un subsidio municipal de $1.127.694,75. Sin embargo, desde la entidad advirtieron que ese monto solo alcanza para cubrir el alquiler, que a partir de julio será de $1.000.000.
“El resto no alcanza para solventar ni uno solo de los servicios completos”, plantearon.
Además, remarcaron que, por la crisis económica, las donaciones disminuyeron y muchas veces deben comprar carne, verduras, elementos de higiene personal y de limpieza, como jabón, lavandina y detergente. También señalaron que en algunos casos deben afrontar la compra de medicación, ya sea porque no está disponible en el hospital o porque la persona asistida no posee domicilio en la ciudad y no puede acceder al tratamiento.
El comunicado también menciona erogaciones vinculadas a la Ley de Voluntariado Social 25.855, correspondientes a las personas encargadas del refugio, que cada noche trabajan en equipos de a dos para recibir y alojar a quienes lo necesitan, además de controlar el servicio de comedor.
La respuesta sobre la documentación
Desde el Refugio Cura Brochero también respondieron al señalamiento sobre la documentación requerida por el municipio.
La institución aseguró que, para acceder al subsidio mensual, cumple “en tiempo y forma” con los requerimientos municipales, entre ellos la entrega de listas detalladas de quienes pernoctan en el lugar.
Según explicaron, esas planillas incluyen nombre y apellido, DNI, domicilio, motivo del alojamiento, fecha de ingreso y egreso. También aclararon que muchos casos son derivados por el área de Desarrollo Social de la municipalidad, hospitales e instituciones.
El acopio como fuente de ingreso
Otro de los puntos que el refugio buscó explicar es la actividad de acopio de papel, cartón y PET, que funciona como una fuente complementaria de ingresos.
“Juntar, aplastar, apilar, acomodar y cargar el camión a las 6 am es la única forma que tenemos para juntar ese ingreso que nos permite llevar la actividad adelante”, señalaron.
Desde la entidad remarcaron que se trata de una acción amigable con el ambiente y que permite sumar recursos mensuales para sostener el hogar. De todos modos, reconocieron que su deseo es conseguir ese aporte de otra manera, para solventar los gastos de la casa “sin molestar al vecino de la ciudad”.
Una invitación a conocer el trabajo diario
En el tramo final del comunicado, la comisión directiva invitó a la comunidad a acercarse al refugio y participar de las actividades solidarias que se realizan de lunes a lunes, a partir de las 18.
El objetivo, señalaron, es que los vecinos puedan conocer de cerca a quienes sostienen la tarea voluntaria y sin fines de lucro.
“Invitamos a la comunidad toda a acercarse y participar de nuestras actividades solidarias de lunes a lunes a partir de las 18 hs y de esta forma conocer a quienes desde el amor voluntariamente y sin fines de lucro estamos acercando un plato de comida, una cama caliente, pero también DIGNIDAD”, expresaron.
El comunicado vuelve a poner en debate una problemática sensible para la ciudad: cómo sostener espacios de asistencia para personas en situación de calle o extrema vulnerabilidad, en un contexto de mayores demandas sociales, recursos limitados y tensiones con la convivencia urbana.
