La Jornada Web

El FMI mantuvo la previsión de crecimiento para Argentina pese al deterioro del escenario global

El organismo proyectó que la economía nacional avanzará 3,5% en 2026, medio punto por encima de la estimación promedio de las consultoras relevadas por el Banco Central. Al mismo tiempo, redujo su pronóstico mundial por el impacto de la guerra en Medio Oriente y el encarecimiento de la energía.


El Fondo Monetario Internacional mantuvo en 3,5% su previsión de crecimiento para la economía argentina durante 2026, según la actualización del Panorama Económico Mundial presentada este miércoles.

La cifra no tuvo cambios respecto de la estimación difundida por el organismo en abril y quedó por encima del 3% proyectado por las consultoras y entidades financieras que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.

La expectativa del FMI también supera el promedio calculado para América Latina y el Caribe, cuya economía crecería 2,4% este año. De concretarse la proyección, Argentina se expandiría además por encima del promedio mundial del 3%.

El organismo había señalado en su último informe específico sobre el país que el crecimiento argentino estaría impulsado por la inversión privada, las exportaciones de los sectores energético, minero y agropecuario, y una recuperación de la construcción asociada a las concesiones viales previstas por el Gobierno.

Sin embargo, el FMI también advirtió que persisten riesgos elevados. Entre ellos mencionó el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El organismo remarcó, además, la necesidad de fortalecer las reservas internacionales y sostener las políticas fiscal y monetaria.

Un escenario mundial más complejo

La actualización presentada este miércoles redujo de 3,1% a 3% la previsión de crecimiento global para 2026, aunque elevó a 3,4% la correspondiente a 2027.

El FMI atribuyó el ajuste principalmente a las consecuencias de la guerra en Medio Oriente, el aumento de los precios de la energía, la fragmentación comercial y la posibilidad de una corrección en las expectativas generadas alrededor de la inteligencia artificial.

La inflación mundial, en tanto, fue proyectada en 4,7% para 2026, tres décimas por encima de lo calculado en abril. El organismo espera que retroceda al 3,9% durante 2027, aunque advirtió que una nueva escalada del conflicto podría volver a presionar sobre el petróleo, los alimentos y las cadenas de abastecimiento.

El informe describió un panorama desigual: los países exportadores de energía y aquellos integrados a la cadena tecnológica muestran mejores perspectivas, mientras que las economías dependientes de la importación de combustibles enfrentan mayores dificultades.

Para Argentina, la condición de productora y exportadora de hidrocarburos podría amortiguar parte del impacto externo. No obstante, el cumplimiento de la previsión del 3,5% dependerá de la evolución de la inversión, el consumo, las exportaciones y la estabilidad financiera durante el segundo semestre.

La proyección del 4% para 2027 había sido publicada por el FMI en abril. La actualización difundida este miércoles confirma expresamente el 3,5% para 2026, pero no detalla en su cuadro general un nuevo cálculo individual para Argentina correspondiente al año próximo.

Exit mobile version