Así lo alerta un informe publicado hoy por la Academia de Ciencias de China, que explica que el hielo de la meseta tibetana está en peligro porque la temperatura aumenta 0,3 grados centígrados por década y de llegar a los 2,11°, desparecerá la mayor parte del hielo.
Una vez derretido el hielo, el carbono se libera en forma de metano, uno de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.
Este tipo de hielo permanente ocupa más de la mitad de la meseta tibetana, la tercera extensión de hielo más grande del mundo luego del Polo Norte y el Polo Sur.
El informe también avisa de que se han doblado los niveles de contaminación en el aire desde 1950 en la zona, especialmente los restos de carbono generados por la quema de combustibles fósiles y los metales pesados, que también tienen efecto invernadero.
Este tipo de hielo permanente ocupa más de la mitad de la meseta tibetana, la tercera extensión de hielo más grande del mundo luego del Polo Norte y el Polo Sur
Los expertos también advierten de la progresiva desertización del lugar y recomiendan la creación de una “zona protegida” en el territorio de Changtang (norte y oeste de Tíbet), que catalogan como “el ecosistema más vulnerable” de China, ya que allí habitan especies autóctonas como los yaks o los antílopes tibetanos.
Otros factores alarmantes son la combinación entre una disminución de los glaciares y el crecimiento de las precipitaciones y la humedad, que hacen aumentar el nivel de los lagos y ríos de la región.
Los glaciares chinos empezaron a disminuir desde principios del siglo XX, pero este deshielo se ha acelerado a partir de los años 90 con la rápida industrialización de China.