La convocatoria reunió a 121 diputados, pero necesitaba 129 para abrir el debate. Las ausencias de representantes de bloques provinciales, entre ellos la cordobesa Alejandra Torres, resultaron determinantes. El Gobierno celebró el resultado después de negociar con sus aliados la restitución de la Ley de Tierras.
La oposición sufrió este jueves 15 de octubre un revés en la Cámara de Diputados al no conseguir el quórum necesario para debatir el rechazo del DNU 70/2023, una de las principales herramientas de desregulación económica del gobierno de Javier Milei. La convocatoria reunió a 121 legisladores, ocho menos de los 129 requeridos, y quedó sin efecto después de media hora de espera.
A las 14:31, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dio por fracasada la sesión especial y habilitó las expresiones en minoría de los diputados presentes. De esta manera, el decreto no fue sometido a votación y mantiene su situación jurídica anterior.
La jornada representó un triunfo parlamentario para el oficialismo, que durante los últimos días había intensificado las negociaciones con el PRO, la UCR y sectores provinciales para impedir que avanzara la iniciativa opositora.
Además del rechazo del decreto, el temario contemplaba la prórroga de la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad hasta fines de 2027 y un proyecto para aliviar el endeudamiento de las familias. Ninguno de los tres asuntos llegó a tratarse.
Las ausencias que definieron el resultado
La oposición consiguió reunir a la mayor parte de Unión por la Patria, los cuatro representantes del Frente de Izquierda, una decena de legisladores de Provincias Unidas, integrantes de Argentina Federal, Elijo Catamarca, la Coalición Cívica y otros bloques minoritarios.
Sin embargo, las diferencias internas de algunos espacios y las ausencias de representantes vinculados con distintos gobernadores terminaron inclinando el resultado.
En Provincias Unidas, ocho diputados no ocuparon sus bancas al momento de establecer el quórum. Entre ellos estuvieron la presidenta del bloque, Gisela Scaglia, y José Núñez, ambos de Santa Fe y vinculados políticamente con el gobernador Maximiliano Pullaro.
También faltaron los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, cercanos al gobernador Carlos Sadir. La ausencia de Zigarán resultó particularmente significativa porque había firmado el pedido de convocatoria.
A ellos se sumaron Sergio Capozzi, de Río Negro; Lourdes Arrieta, de Mendoza; Jorge Ávila, de Chubut; y Alejandra Torres, de Córdoba.
En el caso de Ávila, el legislador ingresó al recinto cuando Menem ya había dado por concluido el intento de sesionar.
Otro factor decisivo fue la ausencia de los tres integrantes del bloque Independencia, que responden al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo: Gladys Medina, Javier Noguera y Elia Fernández. Los legisladores participaron de la reunión de Labor Parlamentaria, pero no ingresaron al recinto para aportar al quórum.
Por su parte, el bloque Argentina Federal mostró posiciones diferentes. Los salteños Pablo Outes y Bernardo Biella participaron de la convocatoria, al igual que tres legisladores misioneros. En cambio, estuvieron ausentes Daniel Vancsik, de Misiones, y Yolanda Vega, de Salta, quien había comunicado problemas de salud.
Tampoco participaron los diputados de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR encabezada por Pamela Verasay y otros espacios aliados del Gobierno.
Córdoba: Alejandra Torres no dio quórum
La representación cordobesa de Provincias Unidas también exhibió diferencias ante la convocatoria.
Mientras Juan Schiaretti, Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Carolina Basualdo y Juan Brügge participaron del intento opositor, Alejandra Torres no ocupó su banca.
La diputada había mantenido una posición diferente respecto de la derogación integral del decreto y, durante las negociaciones previas, sectores de su espacio habían señalado que solo ingresaría si su presencia resultaba determinante para alcanzar el quórum.
Finalmente, Torres permaneció fuera del recinto cuando se realizó el recuento.
También participó de la convocatoria la cordobesa Natalia de la Sota, del bloque Defendamos Córdoba, quien había acompañado el pedido de sesión especial.
La posición de estos legisladores resulta particularmente relevante porque Córdoba había quedado en el centro de las negociaciones parlamentarias, tanto por la participación de sus representantes en Provincias Unidas como por el papel del diputado Gabriel Bornoroni, presidente del bloque de La Libertad Avanza.
El acuerdo por la Ley de Tierras debilitó la convocatoria
El fracaso de la sesión estuvo precedido por una negociación que modificó el escenario parlamentario.
Este miércoles, el oficialismo consiguió un dictamen de mayoría para el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con el respaldo del PRO y la UCR, después de aceptar la incorporación de dos artículos destinados a restituir la Ley de Tierras.
La iniciativa propone dejar sin efecto el artículo 154 del DNU 70/2023, mediante el cual Milei había derogado la Ley 26.737, y recuperar la plena vigencia de esa normativa.
La Ley de Tierras establece límites a la adquisición de superficies rurales por extranjeros, entre ellos un máximo del 15% de titularidad extranjera y restricciones adicionales sobre la concentración de propiedades.
El cambio representó una concesión política del Gobierno, que originalmente había defendido la eliminación de esos límites como parte de su programa económico.
La maniobra permitió ofrecer a los legisladores que cuestionaban ese punto una alternativa para recuperar la regulación sin necesidad de rechazar todo el DNU 70/2023.
A esa negociación se sumó la reciente medida cautelar de la Corte Suprema que suspendió provisoriamente los efectos de la derogación de la Ley de Tierras, reduciendo la presión parlamentaria para resolver el conflicto de manera inmediata.
El acuerdo todavía no tiene fuerza de ley. El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada cuenta con media sanción del Senado y, si Diputados aprueba las modificaciones, deberá regresar a la Cámara alta.
El festejo oficialista y las críticas opositoras
La caída de la sesión fue celebrada por el Gobierno nacional.
A través de su cuenta en la red social X, Martín Menem sostuvo que los sectores opositores habían intentado frenar el rumbo del país, pero no lo consiguieron.
“El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”, afirmó el presidente de la Cámara de Diputados.
El presidente Javier Milei replicó la publicación y también celebró el resultado.
Desde la oposición, en cambio, cuestionaron a los legisladores que no participaron de la convocatoria y responsabilizaron al oficialismo por bloquear el tratamiento de los proyectos.
Durante las expresiones en minoría, el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, sostuvo que el Gobierno y quienes no dieron quórum “no sienten al pueblo argentino”.
Por su parte, el diputado radical Pablo Juliano, de Provincias Unidas, cuestionó las maniobras destinadas a impedir el debate y criticó a quienes se ausentaron pese a que estaban en discusión iniciativas sobre discapacidad y endeudamiento familiar.
El resultado dejó expuestas las diferencias entre los bloques opositores y el peso de las negociaciones con los gobernadores en la construcción de mayorías parlamentarias.
Qué pasa ahora con el DNU 70/2023
El decreto continúa vigente en los términos que tenía antes de la convocatoria, sin perjuicio de las disposiciones modificadas por leyes posteriores o alcanzadas por decisiones judiciales.
El Senado ya rechazó el DNU en marzo de 2024, por lo que la Cámara de Diputados es la instancia pendiente para completar el procedimiento de derogación previsto en la Ley 26.122.
Esa legislación establece que un decreto de necesidad y urgencia queda derogado cuando ambas cámaras del Congreso se pronuncian expresamente en contra.
Como este jueves no hubo quórum, no existió ninguna votación sobre el decreto. Por lo tanto, tampoco puede interpretarse el resultado como una aprobación o ratificación parlamentaria de su contenido.
El Gobierno consiguió evitar, al menos por ahora, una definición que podía comprometer numerosas medidas de desregulación económica adoptadas desde diciembre de 2023.
La próxima sesión será el 21 de octubre
El oficialismo ya tiene convocada una nueva sesión especial para el miércoles 21 de octubre a las 12, impulsada por Gabriel Bornoroni y otros diputados.
Según la agenda oficial de la Cámara, el temario incluye el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con la propuesta de restitución de la Ley de Tierras, además de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y el régimen de alivio para familias endeudadas.
También figuran iniciativas sobre trazabilidad de medicamentos de alto riesgo, vandalismo rural y transferencia de un inmueble del Estado nacional a la provincia del Chaco.
El rechazo integral del DNU 70/2023 no está incluido en esa convocatoria.
De esta manera, el Gobierno logró trasladar parte de la discusión legislativa a la próxima semana y preservar el decreto frente al intento opositor de dejarlo sin efecto.
El resultado de este jueves no cierra la disputa sobre el DNU, pero modifica la correlación de fuerzas de cara a los próximos debates parlamentarios, especialmente los relacionados con el Presupuesto 2027.
