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Día del Bombero: homenaje, emoción y once nuevos integrantes en el cuartel de Villa Carlos Paz

La ceremonia se realizó este sábado en la Plaza del Bombero Voluntario de barrio La Cuesta. El acto incluyó el homenaje a quienes dieron su vida en cumplimiento del deber, discursos institucionales, la jura formal de los nuevos integrantes y el tradicional bautismo con agua del cuerpo activo.


El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Villa Carlos Paz vivió este sábado una jornada cargada de emoción, memoria y celebración comunitaria, durante el acto por el Día Nacional del Bombero Voluntario, realizado en la Plaza del Bombero Voluntario, en barrio La Cuesta.

Aunque la fecha se conmemora cada 2 de junio en homenaje a la fundación del primer cuerpo de bomberos voluntarios del país, en el barrio porteño de La Boca, la ceremonia local tuvo este año un motivo especialmente significativo: la incorporación de 11 nuevos bomberos al cuerpo activo.

El acto contó con la presencia del intendente Esteban Avilés, integrantes del gabinete municipal, la presidenta de la Comisión Directiva del cuartel, Silvina Pedrotti, el jefe del cuerpo activo, Santiago Avari, miembros del Consejo Asesor, bomberos, aspirantes, familiares y vecinos.

Tras el desfile del cuerpo activo y de los aspirantes, se dio inicio formal a la ceremonia, que incluyó la presentación de la formación ante Avari y Avilés, además de un homenaje a los bomberos que dieron su vida en cumplimiento del deber.

Una institución ligada a la vida de la ciudad

El primero en hacer uso de la palabra fue el secretario General y de Vinculación Institucional de la Municipalidad, Juan Lucero, quien transmitió el saludo del intendente y destacó el lugar que ocupa el cuartel en la historia de Villa Carlos Paz.

“Celebrar este día no es simplemente mirar el calendario o el almanaque: es honrar la historia viva de nuestra ciudad”, expresó.

Lucero remarcó que los bomberos voluntarios no son figuras lejanas para los carlospacenses, sino vecinos, amigos, comerciantes, jóvenes e integrantes activos de la comunidad. En esa línea, señaló que cuando suena la sirena “obviamente nos preocupa y nos estremece, pero al mismo tiempo nos invade una profunda tranquilidad”.

El funcionario también destacó la evolución del cuartel, al que definió como una institución reconocida a nivel provincial por su profesionalismo, capacitación y equipamiento. Y puso en valor el rol de las familias, que acompañan desde un lugar silencioso pero fundamental cada salida, cada guardia y cada emergencia.

“Las familias de nuestros bomberos comparten el sacrificio y merecen el mismo reconocimiento de toda nuestra comunidad”, sostuvo.

“Ser bombero es ser personas comunes haciendo algo extraordinario”

Luego fue el turno de Silvina Pedrotti, presidenta de la Comisión Directiva, quien brindó uno de los discursos más emotivos de la jornada.

Pedrotti recordó que el acto del año pasado se suspendió abruptamente cuando recibió un llamado informándole que su hijo había sufrido un grave accidente. Desde esa experiencia personal, vinculó el miedo, la incertidumbre y la calma que transmiten los bomberos en una emergencia.

“Estando dentro de esta organización, vamos aprendiendo qué esperar de las situaciones. Vamos desarrollando una especie de temple. Sin embargo, nunca estamos preparados para que nos toque a nosotros”, señaló.

La presidenta del cuartel agradeció el accionar de los bomberos aquella noche y sostuvo que esa vivencia le permitió dimensionar, desde otro lugar, lo que significa para la comunidad contar con ellos.

“Un bombero, en la emergencia, es ese halo de esperanza”, expresó. Y agregó que ser bombero implica pasión, convicción, lealtad a la vida, bien común, horas de estudio y también cansancio, ausencias y sacrificios.

En una de las frases centrales de su discurso, sintetizó: “Ser bombero es ser personas comunes haciendo algo extraordinario”.

Luego, se dirigió especialmente a los 11 aspirantes que realizarían su juramento. “Hoy comienza un nuevo camino. Bienvenidos a casa. Bienvenidos al Cuartel número 14. Bienvenidos a esta misión de servicio maravillosa que es salvar vidas, bienes y patrimonio natural”, afirmó.

La familia bomberil y los 11 nuevos integrantes

El jefe del cuerpo activo, Santiago Avari, también puso el acento en el valor de las familias y en la vocación que sostiene a cada bombero voluntario.

“Lo que nos mantiene viva esta pasión es gracias al acompañamiento de la familia”, señaló, al recordar las fechas especiales, cumpleaños, celebraciones y momentos cotidianos que muchas veces quedan postergados por una emergencia, una guardia o una capacitación.

Avari agradeció a la Comisión Directiva, al municipio, al Consejo Asesor y a todos los integrantes del cuartel, y remarcó que la institución sigue creciendo gracias al empuje de quienes sueñan con un cuerpo cada vez más grande y mejor preparado.

“Hoy nuestra familia se agranda. Hay 11 nuevos integrantes”, expresó.

Los nuevos bomberos incorporados son María Victoria Maurel, quien obtuvo el mejor promedio; Milagros Neo; Lucas Marchesín Kossoy; Micaela Abigail Cremona; María Agustina Perlo; Mauricio Emanuel Gutiérrez; Camila Lucía Peskovic; Mateo Cerral Ford; Andrea Rocío Laris; Claudio Miguel Manzanelli; y María Belén Hidalgo.

Avari los felicitó por el camino recorrido y por el compromiso asumido. “No bajen nunca los brazos. Continúen haciendo bien grande esta profesión, que es la más linda del mundo”, les dijo.

“Somos bomberos”

Antes de la jura, dos aspirantes tomaron la palabra en representación del grupo que finalizó la capacitación.

En su mensaje, recordaron el ingreso al cuartel, las primeras revistas, las prácticas de búsqueda y rescate, las actividades físicas, las capacitaciones y los momentos compartidos durante el proceso de formación.

También agradecieron a los instructores, al cuerpo activo y a las familias por acompañar un recorrido exigente, marcado por el aprendizaje, el esfuerzo y la construcción de un sentido colectivo.

“Hoy no somos las mismas personas que comenzaron este recorrido, y probablemente seguiremos cambiando con cada intervención, con cada experiencia y con cada aprendizaje”, expresaron.

Y resumieron el valor de la etapa que se abría a partir de este sábado: “Este no es el final de un camino, sino el comienzo de una nueva etapa de servicio, compromiso y aprendizaje, con el honor de poder decir: somos bomberos”.

Tras la jura formal, llegó el momento más esperado por familiares y compañeros. Los nuevos integrantes fueron saludados, abrazados y luego “bautizados” en el centro de la plaza por los miembros del cuerpo activo, que con mangueras los bañaron como parte del rito tradicional de bienvenida.

El cierre tuvo también un gesto comunitario: los Veteranos de Guerra de Malvinas ofrecieron chocolate caliente para todos los presentes, en una tarde en la que el cuartel volvió a reunir a la ciudad alrededor de una institución que forma parte de su identidad.

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