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Demolieron “Villa Chichita”, testigo privilegiado de la historia de Carlos Paz

Villa Chichita demolida“Villa Chichita”, la vieja casona ubicada en la intersección de Av. General Paz y Alvear, en pleno centro de Villa Carlos Paz, fue demolida.

El actual gobierno municipal había propuesto expropiar el predio para que allí funcione un Centro Cultural. Lo hizo en el marco de los festejos del Centenario, en 2013.

El proyecto fue aprobado en primera lectura, pero a partir de allí fue ‘planchado’ en el Concejo de Representantes, y nunca prosperó.

Era propiedad de la familia Duhalde pero en el último tiempo había cambiado de dueño. Y la decisión fue demolerla, seguramente ara concretar un desarrollo inmobiliario más lucrativo.

La directora de Planeamiento Físico Ambiental, Liliana Bina, pidió perdón por no haber podido proteger uno de los escasos inmuebles con valor histórico patrimonial que conservaba el casco fundacional de la ciudad.

Cabe recordar que “Villa Chichita” había sido incluida en el listado de bienes que historiadores locales propusieron como pasibles de ser declarados parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Ese lugar fue la primera sede de la municipalidad de Villa Carlos Paz, por lo que su significado en términos históricos no amerita más explicaciones.

“Este inmueble constituye un conjunto edilicio que aúna la expresión de dos etapas muy definidas del desarrollo edilicio de nuestra villa: la casa, con su estilo neocolonial típico de las casonas de la época fundacional -1920- según consta en los registros municipales, y la construcción comercial que posteriormente consolidó la esquina sobre Av. General Paz -1950 según planos- con una impronta típica de las primeras décadas del siglo XX, con el advenimiento del modernismo”, detallaba el proyecto de expropiación.

 

“El regalo que no fue”

En su perfil de Facebook, Liliana Bina, directora de Planeamiento Física Ambiental, lamentó que la propiedad haya sido demolida, y pidió perdón “por no haber encontrado el camino administrativo para impedir lo ocurrido”.

“Cuando aún nos impregnan aquellas de nuestro cumpleaños número cien como Ciudad, hoy nos golpea con crueldad una nueva imagen: la de las ruinas de Villa Chichita.

Y uno no puede dejar de preguntarse: qué falló?

Qué o quiénes fallamos al momento de darle a este regalo que prometimos a la Ciudad en su Centenario el cuidado que merecía y el trámite que necesitaba?

Cómo dejamos que se convirtiera en un montón de escombros?

Un montón de escombros que sin dudas será la simiente de un nuevo desarrollo inmobiliario, y no más ese espacio lleno de signos y sonidos de nuestro pasado, no más convertirse en el albergue de la música de nuestros jóvenes, de la vida comunitaria del porvenir.

Mantener esta Villa y darle un uso público era muy costoso. Como sin duda lo fue la compra del Palacio Municipal. La compra del Parque Estancia la Quinta. La compra de la exTextil Punilla. La compra de los terrenos del Ejército… y todas las adquisiciones que hizo el Estado Municipal por iniciativa de gobiernos visionarios.

La Ciudad necesita cloacas, gas, más agua, viviendas para sus sectores postergados.

Qué Ciudad no?

Y quien duda de que estos servicios son prioritarios para la mejor vida de los vecinos?

Pero, quién vende su alianza para costear un cordón–cuneta?

Quién remata en una Feria de antigüedades sus recuerdos para abonar la cometida de gas?

No se transita un mejor camino borrando huellas.

Así, es más probable que perdamos el rumbo.

Hoy, en lo personal escribo estas líneas para desahogarme y para pedir perdón.

Perdón, en la parte que me toca de responsabilidad en lo acontecido, por no haber encontrado el camino administrativo para impedir lo ocurrido.

Perdón, a los que comparten y apoyaron esta iniciativa, por haber defraudado su confianza, por no haber tenido la fuerza necesaria para generar la masa crítica en la comunidad que fortaleciera el proceso de expropiación de Villa Chichita.

Y perdón al gobierno del que formo parte, por no haber tenido la capacidad de trasmitir y convencer a los que en definitiva deciden, de que el valor justificaba el precio.

PERDON”, escribió la funcionaria.

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