El presidente presentó su dimisión en medio de protestas masivas por la caída de una entidad financiera que dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas. La Cámara Baja aprobó por unanimidad una acusación en su contra y el Senado deberá resolver la situación institucional. El vicepresidente Pedro Alliana se prepara para asumir el Gobierno.
Paraguay atraviesa una de las mayores crisis políticas y financieras de su historia reciente. El presidente Santiago Peña presentó este jueves su renuncia, después de perder el respaldo de su propio partido en medio del escándalo por el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera que administraba cientos de millones de dólares de fondos públicos y cuya intervención dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
La decisión no detuvo el avance del proceso político en su contra. Poco después del anuncio presidencial, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos a favor y ninguno en contra, la acusación para someterlo a juicio político. La resolución contó incluso con el apoyo de legisladores del gobernante Partido Colorado, que hasta pocas horas antes sostenía al mandatario.
Peña comunicó su renuncia mediante un video difundido en sus redes sociales, mientras los diputados debatían las acusaciones por su presunta responsabilidad política en la crisis bancaria.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», expresó.
El mandatario también pidió disculpas a los ciudadanos si durante su gestión había defraudado su confianza y reclamó que se garantice la devolución de los depósitos afectados.
Su salida se produjo después de tres días de manifestaciones en Asunción y otras ciudades paraguayas, donde miles de ahorristas, jubilados y trabajadores reclamaron la recuperación de sus fondos y responsabilidades por la crisis.
El colapso de un banco con casi tres millones de clientes
El origen inmediato de la crisis se encuentra en la situación financiera de Ueno Bank, una entidad digital que había experimentado un crecimiento extraordinario durante los últimos años y llegó a concentrar aproximadamente 2,9 millones de clientes.
El Banco Central del Paraguay (BCP) resolvió el lunes 2 de noviembre iniciar el procedimiento de resolución de la entidad, después de constatar que sus indicadores de solvencia habían caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la legislación.
La decisión fue comunicada públicamente al día siguiente y provocó la suspensión de las operaciones bancarias.
Miles de clientes encontraron que la aplicación de Ueno Bank había dejado de mostrar sus saldos y que no podían utilizar las tarjetas, efectuar transferencias ni retirar dinero.
El cierre de las sucursales, protegidas por personal de seguridad, provocó escenas de desesperación entre personas que necesitaban acceder a sus ahorros, cobrar salarios o disponer de sus jubilaciones.
La magnitud del problema se explica también por la cantidad de recursos estatales depositados en el banco. Según las investigaciones periodísticas y los datos financieros difundidos, Ueno administraba entre 800 y 850 millones de dólares de fondos públicos, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social y de organismos vinculados con la atención sanitaria.
El Banco Central detectó irregularidades en el otorgamiento de préstamos a empresas relacionadas con los propietarios de la entidad, operaciones insuficientemente documentadas y activos contabilizados de manera incorrecta.
Una vez realizados los ajustes contables, el capital disponible resultó insuficiente para cumplir las exigencias legales, lo que precipitó la intervención.
Las investigaciones judiciales y los vínculos con Peña
El escándalo adquirió rápidamente una dimensión política por los antecedentes empresariales del presidente Santiago Peña y sus vínculos con los responsables del banco.
El mandatario había tenido participación accionaria en una compañía vinculada con el Grupo Vázquez, conglomerado propietario de Ueno Bank, hasta 2025.
Además, durante su gestión designó como presidente del Banco Central a Carlos Carvallo, quien anteriormente había encabezado la financiera que dio origen a Ueno.
La oposición denunció posibles conflictos de intereses y cuestionó la concentración de depósitos estatales en una entidad vinculada con empresarios cercanos al Gobierno.
También reclamó investigar si existieron irregularidades en el manejo de fondos previsionales y si los organismos de supervisión financiera omitieron actuar ante las primeras señales de deterioro.
Peña rechazó haber cometido irregularidades relacionadas con sus antiguas participaciones empresariales y defendió inicialmente la actuación de las autoridades monetarias.
Sin embargo, la presión política y social aumentó cuando comenzaron a conocerse los problemas de solvencia del banco.
El martes, el mandatario solicitó la renuncia de Carvallo a la presidencia del Banco Central, mientras el Ministerio Público avanzaba con una investigación penal sobre las operaciones de Ueno.
La Fiscalía paraguaya imputó a 27 personas vinculadas con la entidad y empresas relacionadas, por presuntos hechos de lesión de confianza, tentativa de estafa, conducta indebida en situaciones de crisis e incumplimientos contables.
La investigación examina préstamos y sobregiros otorgados entre 2025 y 2026 a sociedades vinculadas con el grupo propietario, algunos de ellos por montos elevados, sin garantías suficientes o con documentación deficiente.
Entre las operaciones investigadas figura la transferencia de una cartera crediticia por aproximadamente 74,4 millones de dólares a una sociedad que habría utilizado recursos provenientes indirectamente del propio banco.
Ocho directivos fueron detenidos y la Fiscalía solicitó distintas medidas cautelares, además del bloqueo preventivo de bienes y cuentas relacionadas con las operaciones investigadas.
El Partido Colorado le retiró su apoyo
La continuidad política de Peña quedó prácticamente definida durante la mañana del jueves, cuando su propio partido anunció que respaldaría el juicio político impulsado en el Congreso.
El expresidente Horacio Cartes, titular del Partido Colorado y principal impulsor de la candidatura presidencial de Peña en 2023, comunicó públicamente que acompañaría el proceso.
«Como presidente de la Asociación Nacional Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados», sostuvo Cartes.
En el mismo pronunciamiento afirmó que el objetivo era «volver a reencauzar la institucionalidad de la República».
La decisión tuvo un peso determinante porque el Partido Colorado dispone de una importante representación en ambas cámaras legislativas.
El pedido de juicio político había sido presentado por 35 diputados opositores y disidentes del oficialismo, que acusaron al mandatario de mal desempeño de sus funciones.
La retirada del respaldo partidario dejó a Peña sin los apoyos parlamentarios necesarios para resistir el proceso.
Poco después, el presidente anunció su renuncia, aunque los legisladores resolvieron continuar con el tratamiento de la acusación.
La votación terminó con 78 votos afirmativos y ninguno negativo, un resultado que evidenció el aislamiento político del mandatario.
Cómo será la sucesión presidencial
La crisis abrió también un proceso institucional que deberá resolverse en el Congreso paraguayo.
La Cámara de Diputados aprobó la acusación contra Peña, pero el procedimiento de juicio político requiere una decisión posterior del Senado, que es el órgano encargado de juzgar al presidente conforme a la Constitución.
Paralelamente, los legisladores deben pronunciarse sobre la renuncia presentada por el mandatario.
La sesión extraordinaria para tratar su dimisión estaba prevista para las 17 de este jueves, mientras que la eventual toma de juramento del vicepresidente Pedro Alliana fue programada para las 18.
Alliana, también integrante del Partido Colorado, es el sucesor constitucional y deberá completar el mandato presidencial que finaliza el 15 de agosto de 2028.
La Cámara Alta también tendrá que definir el tratamiento de la acusación aprobada por Diputados, en un contexto de posiciones encontradas entre quienes consideran que debe aceptarse la renuncia y quienes reclaman continuar con el juicio político.
Comenzó el proceso de devolución de los depósitos
Mientras se define la sucesión presidencial, el Banco Central paraguayo puso en marcha medidas para atender a los clientes afectados por la caída de Ueno Bank.
El organismo anunció este jueves el inicio del proceso de pago de garantías a los depositantes, mediante el Fondo de Garantía de Depósitos.
La primera etapa está dirigida a quienes tengan hasta 10 millones de guaraníes depositados, no mantengan deudas con el banco y dispongan de cuentas habilitadas en otras entidades financieras.
Para los restantes clientes, el Banco Central estableció procedimientos de transferencia y apertura de cuentas, con anticipos de garantía de hasta 40 salarios mínimos y la aplicación de los límites previstos legalmente.
También informó que habilitará una plataforma para consultar qué banco fue asignado a cada ahorrista y recibir los pagos correspondientes.
La intervención de Ueno Bank, las investigaciones penales y la salida de Santiago Peña dejan a Paraguay ante una doble tarea: reorganizar su conducción política y recuperar la confianza en un sistema financiero que mantiene inmovilizados los recursos de una parte considerable de la población.
