
Los más afectados por los molestos ruidos que generan los animales son los residentes en el edificio de calle José Ingenieros 133.
“Hay un canil en pleno centro de Carlos Paz. No sé si funciona como recurso turístico pero ahí está”, ironizó Eldor Bertorello. Y agregó: “son perritos lindos, bonitos, nada más que ladran lloran y se pelean entre ellos, pero uno se va a acostumbrando”.
Más serio, sostuvo que, “hay gente que al otro día trabaja y tiene que descansar de noche y es un gran problema”.
Precisó que en las instalaciones hay “colchones rotos y cubiertas con agua que después son las que traen dengue. Todo funciona así. No es lindo que esté ese lugar ahí, en verano con las ventanas abiertas del departamento no se puede estar, además hay un jardín de infantes al lado y hay veces que llevan perros enfermos”, denunció.
Bertorello expresó que desconoce a quien pertenece dicho terreno y pidió que se tome una rápida medida al respecto. “No sé de quién es el canil. Hay gente que trabaja con el cuidado de los animales y me parece bien pero yo tengo una temática en la vida mientras, que no me jodan a mí y yo no jodo a nadie”.
“Hay un grupo de chicas que los cuidan y se van a dormir a sus casas calentitas y los perros los dejan tirados ahí por más que tengan caniles. Valoro la tarea que hace la gente pero que pongan el canil al lado de su casa. Si el presidente de la asociación quiere tanto a los perros que se los lleve a su casa.
No podes tener un gallinero en el centro, tampoco podes tener una perrera. Pero por ahí estoy desubicado porque no conozco la ley”, cerró.