Guterres advirtió que la ofensiva “Resolución Absoluta” puede marcar un precedente peligroso para el orden internacional y abrió un fuerte frente de discusión entre las potencias en Nueva York.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirá de emergencia este lunes para analizar la legalidad del operativo militar lanzado por Estados Unidos en Venezuela, luego de que el secretario general António Guterres alertara que la llamada operación “Resolución Absoluta” podría sentar “un precedente peligroso” para el orden global.
La sesión fue pedida por Colombia, con el respaldo de China y Rusia, y tendrá como eje el posible incumplimiento de la Carta de la ONU y el uso de la fuerza sobre la integridad territorial de un Estado soberano. La convocatoria llega en un clima de fuerte tensión diplomática y cruces abiertos entre las delegaciones involucradas.
El debate se produce tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos dirigirá el país caribeño “hasta el momento en que se pueda hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”. Sus palabras encendieron nuevas críticas sobre los límites de la intervención y el riesgo de un cambio de gobierno impuesto desde el exterior.
Desde Caracas, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, acusó a Washington de intentar imponer una “guerra colonial” para apropiarse de las mayores reservas de petróleo del mundo y establecer un “gobierno títere” funcional a sus intereses.
La representación estadounidense, por su parte, rechazó las acusaciones de “cambio de régimen” y encuadró la captura de Nicolás Maduro en un proceso de carácter judicial internacional. “Esto no es un cambio de régimen, esto es justicia”, sostuvo el embajador Mike Waltz, quien volvió a calificar al exmandatario como un dirigente ilegítimo al frente de una organización “narcoterrorista”.
La reunión de este lunes será la tercera en tres meses dedicada a la crisis venezolana. En encuentros previos, Estados Unidos había intentado justificar sus movimientos navales apelando al derecho de legítima defensa, pero la escala actual de la intervención terrestre y aérea generó una preocupación creciente en la Secretaría General por la “falta de respeto al derecho internacional”.
En ese escenario, se anticipa un duro cruce de posiciones y posibles vetos cruzados entre las potencias que integran el Consejo de Seguridad, mientras crece la presión para que el organismo fije una posición clara frente a la ofensiva militar y sus consecuencias sobre la estabilidad regional.







































