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Con Santilli en la Jefatura de Gabinete, la Casa Rosada busca empujar la reforma electoral

El recambio en la Jefatura de Gabinete reordenó el frente político del Gobierno y dejó a Diego Santilli en un lugar central para la relación con gobernadores y Congreso. En ese marco, la reforma electoral y la eliminación de las PASO aparecen entre las primeras discusiones que pondrán a prueba esta nueva etapa.


El Gobierno nacional abrió una nueva etapa política con la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, oficializada en el Decreto 548/2026 y formalizada con la jura realizada el 30 de junio en la Casa Rosada. El movimiento cerró la salida de Manuel Adorni y reubicó a un dirigente que ya venía ocupando un lugar clave en la relación con las provincias y en la negociación de la agenda parlamentaria.

La llegada de Santilli al principal cargo político de coordinación dentro del Gabinete no quedó atada sólo a un cambio de nombres. También puede leerse como parte del intento oficial por recuperar iniciativa, aceitar vínculos con gobernadores y sectores dialoguistas, y ordenar una nueva fase legislativa después del desgaste que atravesó la Casa Rosada en las últimas semanas.

Dentro de ese tablero, la reforma electoral aparece como uno de los ejes de fondo más relevantes. El proyecto fue enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso el 22 de abril con el objetivo, según la Oficina del Presidente, de hacer que “la política cueste menos” y de reformular un sistema que el oficialismo considera agotado. Entre los puntos centrales, la iniciativa propone eliminar las PASO nacionales obligatorias, elevar las exigencias para crear y sostener partidos, impedir candidaturas de personas condenadas y endurecer reglas sobre financiamiento político.

Antes incluso de desembarcar en la Jefatura, Santilli ya venía trabajando ese expediente en su etapa como ministro del Interior. En junio mantuvo reuniones con gobernadores como Rolando Figueroa, Raúl Jalil, Rogelio Frigerio y Leandro Zdero, y en varios de esos encuentros la propia Casa Rosada informó que la reforma electoral formó parte de la agenda de conversación. En el caso de Jalil, el comunicado oficial del 10 de junio señaló además que ambos coincidieron en la importancia de avanzar con la discusión de la reforma y con la eliminación de las PASO.

Ese punto volvió a quedar en escena este martes con nuevas declaraciones del gobernador catamarqueño. Según una entrevista reproducida por El Intransigente, Jalil afirmó que las PASO “no le sirven a la sociedad” y las definió como “una encuesta muy cara que no fortalece a los partidos políticos”. Más allá de esa declaración puntual, la posición del mandatario no resulta novedosa: ya a fines de mayo había dicho que estaba en contra de las PASO y que las discusiones debían resolverse dentro de los partidos.

Con ese telón de fondo, el debut de Santilli en la Jefatura no se limita a administrar ministerios o coordinar áreas del Ejecutivo. También lo pone en el centro de una negociación política delicada: reunir respaldos para una reforma que el Gobierno considera estratégica, pero que toca reglas sensibles del sistema electoral y del armado de alianzas hacia 2027. Ahí se jugará buena parte del verdadero alcance de esta nueva etapa oficialista.

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