Profesionales de la salud recomiendan mantener una comunicación abierta con los jóvenes y no prohibir la conexión a Internet.
“Han incrementado las consultas por niños y adolescentes que se intoxican, se autoflagelan y que vienen ya con ideas suicidas”, comentó Mónica Heredia, del servicio de Salud Mental del Hospital Pediátrico.
En Argentina ya hubo dos víctimas de la Ballena Azul. Este juego, originado en Rusia, consiste en realizar una serie de desafíos que llevan a autolesionarse y en última instancia lleva a quitarse la vida.
María Zysman, psicopedagoga de la asociación Libres de Bullying, dijo que la problemática se agrava por el desconocimiento de los padres acerca de los que hacen sus hijos en las redes. “Hay que estar atento al estado emocional y a los cambios de conducta de los chicos cuando se conectan con el teléfono”, aconsejó.
También aclaró que no hay que prohibirles el acceso a Internet, ya que la problemática se agrava aún más. “Tenemos que abrir el escenario para hablar con ellos, se tiene que instalar el tema en la conversación y en el dialogo con las familias”, aseguró.
Mónica Heredia, en la misma linea, afirmó que estos casos no se dan de manera espontánea sino que hay conductas previas que llevan a este tipo de situaciones. Además, dijo que el tema no solamente pasa por la tecnología, sino que incluye una cuestión de contención del joven por el adulto.
Ante cualquier caso detectado de la Ballena Azul, hay que denunciarlo al Área de Seguimiento de Cibercrimen del Ministerio Fiscal al número (0351) 4481000 int. 10519.