El intendente Esteban Avilés presentó este miércoles un Plan Integral de Mejoramiento Vial para Villa Carlos Paz, con una primera etapa financiada, según el municipio, con fondos propios. El anuncio llega en un contexto de fuertes cuestionamientos vecinales por el deterioro de calles de tierra y pavimentadas, y ya empezó a ser leído en clave política de cara a 2027.
Durante una conferencia de prensa realizada este miércoles, el intendente Esteban Avilés presentó un Plan Integral de Mejoramiento Vial para Villa Carlos Paz, acompañado por la secretaria de Desarrollo Urbano Comunitario y Gestión Ambiental, Carla Livelli, la presidenta del Concejo de Representantes, Alejandra Roldán, y por dirigentes de distintos centros vecinales.
Según lo informado, se trata de una primera etapa de obras con una inversión superior a los $2.050 millones, que el municipio atribuyó a fondos propios. El objetivo oficial es intervenir sobre arterias estratégicas, mejorar la conectividad urbana y reforzar la seguridad vial en distintos barrios de la ciudad.
El anuncio aparece sobre uno de los reclamos más persistentes de los últimos años: el mal estado de las calles, tanto de tierra como pavimentadas. Por eso, aunque todavía falta bastante para la próxima elección municipal, prevista para junio de 2027, en el escenario político local ya hay quienes leen la presentación del plan en clave electoral.
El propio Avilés señaló que la iniciativa apunta a mejorar “arterias de conectividad estratégicas”, es decir, calles y avenidas con alta transitabilidad interna entre barrios y distritos. “Seguimos priorizando inversiones en infraestructura, con obras concretas que impactan directamente en la vida cotidiana de los vecinos”, sostuvo.
Qué obras incluye la primera etapa
El plan se estructura en varias líneas de acción. La primera contempla la repavimentación de más de 32.900 metros cuadrados en calles consideradas claves para la circulación, entre ellas Hipólito Yrigoyen en barrio Villa Domínguez; Roma, José H. Porto y Pellegrini en barrio Cu-Cú; Los Sauces en La Quinta; José Hernández y Andrade en Los Manantiales; y Almafuerte en Villa Suiza.
También se prevé la rehabilitación de carpetas asfálticas en arterias como avenida San Martín, Juan B. Justo, Madrid, Esquiú, Belgrado, Lisandro de la Torre, Medrano, Gobernador Alcorta, Gobernador Peña, Gobernador Ferreyra, además de otros tramos de Esquiú y Florida.
A eso se suma un capítulo de mejoramiento de calles de tierra mediante recupero de material asfáltico, con intervenciones previstas en Estocolmo de Playas de Oro; Silva en Sol y Río; Pueyrredón y Bonaparte en Carlos Paz Sierras; Paul Verlaine en Los Algarrobos; Jenner en El Fantasio; Cerro Itatí en Colinas; y varias calles de Villa del Lago, como Heine, Tagore, Sand y La Fontaine.
El paquete también incluye la refuncionalización de avenida Cárcano, en el tramo comprendido entre General Paz y Brasil, con repavimentación y separador central.
El contexto político y la discusión por los “fondos propios”
Más allá del detalle técnico, el anuncio se inserta en una discusión política más amplia. No deja de llamar la atención que la gestión municipal vuelva a poner el acento en la ejecución de obras “con fondos propios”, en una ciudad con un presupuesto superior a los $100 mil millones y con una presión fiscal que viene siendo motivo de cuestionamientos entre vecinos y contribuyentes.
De hecho, el Presupuesto 2026 aprobado por el oficialismo contempla un Plan de Obras Públicas de $8.021.250.000, equivalente al 7,6% del gasto total. En ese marco, también genera observaciones que un plan presentado ahora como “integral” recién sea incorporado en mayo (no estaba incluido en la proyección anual), cuando el deterioro vial arrastra reclamos desde hace años.
Otro punto que vuelve a abrir debate es la inclusión de la refuncionalización de avenida Cárcano dentro de un paquete atribuido al municipio con recursos propios. Al igual que ocurrió con el nuevo tramo del acueducto, esa obra es financiada en más de un 90% por el Gobierno de Córdoba, mientras que el aporte local fue mínimo y, además, canalizado a través de un crédito otorgado por la propia Provincia.
Así, el plan anunciado por Avilés suma un volumen importante de obras sobre una demanda concreta y cotidiana de los vecinos, pero también reactiva preguntas sobre los tiempos elegidos, la magnitud real de la inversión municipal y la forma en que el oficialismo comunica el origen de los recursos.
