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Avilés y la oposición expusieron dos diagnósticos irreconciliables sobre Villa Carlos Paz: ¿gestión consolidada o final de época?

El intendente defendió el superávit, la recuperación de los servicios, la legalidad y la continuidad de la Gestión Comunitaria. Ribetti, Revello, Quaranta y Felpeto respondieron con una lectura opuesta: final de ciclo, falta de autocrítica, presión tributaria, prestaciones deficientes y ausencia de una agenda clara para el futuro.


El discurso con el que el intendente Esteban Avilés inauguró este sábado 1 de agosto las sesiones ordinarias del Concejo de Representantes no solo dejó anuncios para el período 2026-2027. También abrió una discusión más profunda sobre la situación de Villa Carlos Paz, los resultados de los últimos años y las prioridades que debería asumir la ciudad de cara a las elecciones municipales de junio de 2027.

Mientras Avilés presentó una administración ordenada, transparente y capaz de defender el patrimonio local frente a intereses políticos, económicos y corporativos, los concejales opositores Daniel Ribetti, Fernando Revello, Carlos Quaranta y Pía Felpeto describieron un Gobierno agotado, encerrado en su propio relato y desconectado de los problemas cotidianos.

Las diferencias no se limitaron a una evaluación partidaria. Alcanzaron prácticamente todos los ejes del discurso: las finanzas municipales, los servicios públicos, las obras, el turismo, la diversificación económica, la transparencia, la Defensoría del Pueblo y la relación entre el oficialismo y quienes piensan distinto.

En definitiva, la apertura legislativa dejó expuestas dos imágenes difícilmente conciliables de la misma ciudad.

Una gestión consolidada o un final de ciclo

Avilés estructuró su mensaje alrededor de la defensa de la denominada Gestión Comunitaria, a la que definió como un modelo donde los vecinos y las instituciones intermedias ocupan el verdadero protagonismo, mientras el Gobierno funciona como una herramienta para alcanzar objetivos colectivos.

El intendente repasó el proceso iniciado en 2011, reivindicó el ordenamiento financiero, la recuperación de servicios, la aplicación de la Carta Orgánica y la defensa del Código de Edificación.

No creemos en proyectos cerrados ni limitados a un período de gobierno. Creemos en una construcción permanente que trasciende a las personas y que pertenece a toda la comunidad”, sostuvo.

Sin embargo, tres de los cuatro concejales opositores interpretaron esa extensa mirada retrospectiva como una señal de cierre.

Ribetti afirmó que el mensaje le “sonó como una despedida”, mientras Revello aseguró que “fue mucho más un discurso de despedida que otra cosa”.

Quaranta fue todavía más directo: “El discurso nos hizo sentir lo que se rumorea en la calle: hay olor a final de época”.

Para Revello, el intendente presentó “un relato anclado en el pasado, con escasas iniciativas y sin una visión renovada”. Quaranta coincidió en que Avilés volvió a hablar de conflictos ocurridos hace años en lugar de ofrecer una agenda de futuro.

Felpeto, por su parte, calificó la exposición como “mediocre, vacía de propuestas reales y con un nivel de desconexión alarmante con la vida cotidiana de los vecinos”.

Avilés no confirmó si buscará una nueva reelección ni brindó señales sobre su futuro político. Sin embargo, la reivindicación de su trayectoria, la defensa del modelo iniciado en 2011 y la apelación a preservar la identidad carlospacense fueron interpretadas por la oposición como la preparación de un legado antes de los próximos comicios.

La construcción de adversarios

Uno de los tramos más fuertes del mensaje estuvo dedicado a los sectores que, según Avilés, intentaron condicionar las decisiones municipales o modificar el modelo urbano de la ciudad.

El intendente habló de dirigentes políticos relacionados con desarrollistas inmobiliarios, denuncias judiciales contra funcionarios y sectores “corruptos, delincuentes, demagogos, populistas y mentirosos”.

También convocó a imaginar qué habría ocurrido si esos actores hubieran gobernado Villa Carlos Paz.

Quizás el lago estaría privatizado y las montañas completamente ocupadas por urbanizaciones cerradas. Tal vez habríamos perdido nuestro paisaje, nuestra identidad y nuestro patrimonio ambiental”, expresó.

Desde la oposición, la respuesta fue prácticamente unánime: el oficialismo volvió a construir enemigos para evitar la autocrítica.

Ribetti sostuvo que “la proyección de las responsabilidades y de las culpas sobre la oposición se llevó prácticamente el 90% del discurso”.

Responsabilizó a la oscura oposición de todas las dificultades que su gobierno ha tenido, pero se olvida de que el poder lo tuvo él durante todos estos años”, planteó.

Revello cuestionó lo que definió como una división entre “los seres de luz y la oscuridad de la oposición” y advirtió que esa lógica empobrece el diálogo democrático.

Una ciudad necesita un gobierno que escuche, dialogue y sea capaz de hacer una autocrítica”, señaló.

Quaranta habló directamente de “escenarios hipotéticos y conspiranoicos que existen solo en la imaginación del Gobierno”, mientras Felpeto acusó a Avilés de utilizar un “libreto gastado para esquivar la autocrítica y repartir culpas hacia afuera”.

La discusión mostró una diferencia central en la interpretación política. Para Avilés, la continuidad de su espacio fue necesaria para proteger a la ciudad frente a intereses que amenazaban su patrimonio y sus instituciones. Para la oposición, esa narrativa se convirtió en una herramienta para justificar problemas que ya no pueden atribuirse a terceros después de más de una década de gobierno.

Superávit: orden fiscal o presión sobre los vecinos

Avilés presentó el resultado financiero de 2025 como uno de los principales logros de su administración.

La Cuenta General del Ejercicio cerró, según informó, con un saldo positivo de $2.957.448.282,84.

Hoy muchos gobiernos hablan de equilibrio fiscal como un objetivo. Para nosotros siempre fue una condición básica para gobernar”, afirmó.

El intendente recordó la delicada situación económica que encontró al asumir y destacó que el Municipio mantuvo el equilibrio, evitó el endeudamiento y sostuvo inversiones en áreas que corresponden principalmente a otros niveles del Estado.

Según detalló, durante 2025 se destinaron más de $15.732 millones a salud, seguridad y transporte.

La crítica más directa llegó de Felpeto, quien cuestionó que el superávit conviva con incrementos de tasas que, según afirmó, superaron la inflación.

Nos quieren vender un éxito económico que en realidad se financia con el impuestazo que le metieron a la gente en los cedulones”, sostuvo.

Para la concejala, disponer de recursos excedentes mientras los contribuyentes enfrentan fuertes aumentos y los barrios esperan obras no representa necesariamente una buena administración.

Hablar de superávit mientras se asfixia al contribuyente por encima de la inflación es un dibujo contable y un manotazo al bolsillo de las familias carlospacenses”, afirmó.

Quaranta también describió una ciudad con “impuestos caros” y servicios costosos, mientras Ribetti viene reclamando medidas de alivio tributario y una actualización de las tasas que no supere la evolución general de los precios.

Así, un mismo resultado financiero fue presentado por el Gobierno como prueba de responsabilidad y por la oposición como consecuencia de una presión tributaria excesiva y de inversiones que no se ejecutaron.

Servicios recuperados o prestaciones deficientes

Avilés destinó una parte importante de su mensaje a la reasunción municipal de los servicios de agua y cloacas y a la creación de VCP Gas, sociedad integrada por el Municipio y la Cooperativa San Roque.

El intendente afirmó que el agua, las cloacas y el gas “no son un negocio de la política ni de intereses particulares” y aseguró que la administración municipal permitió reducir tarifas, efectuar inversiones y obtener resultados positivos.

En el caso del servicio cloacal, informó un saldo favorable de $1.521.871.602 y una inversión anual superior a los $2.000 millones.

También mencionó el reservorio de El Fantasio, las obras de saneamiento del Distrito Oeste, el acueducto sobre la ruta 14, el reservorio de Las Latitas y las intervenciones destinadas a mejorar el abastecimiento en el Distrito Norte.

Felpeto contrapuso ese balance con los cortes de agua, los problemas de presión y las deficiencias que, según sostuvo, persisten en diferentes barrios.

Hablar de eficiencia cuando los vecinos sufren la falta de agua en sus casas es una burla. La realidad no se tapa con números dibujados ni con discursos triunfalistas”, expresó.

Quaranta también cuestionó la calidad y el costo de las prestaciones municipales y describió a los vecinos como cansados de “servicios públicos deficientes e insuficientes”.

La disputa vuelve a mostrar dos niveles diferentes de evaluación. El oficialismo pone el foco en la recuperación del control público, las inversiones y los resultados contables. La oposición centra su lectura en la experiencia concreta del usuario, la continuidad de los cortes, la falta de presión y la cantidad de hogares que todavía no accedieron a redes esenciales.

Las grandes obras y el aporte provincial

Avilés enumeró obras vinculadas al saneamiento, el almacenamiento de agua y la infraestructura de los servicios municipales.

Quaranta respondió que el discurso omitió el origen de los fondos utilizados para algunas de las intervenciones más importantes.

Según el concejal de Carlos Paz Inteligente, la Provincia aportó $6.500 millones para la renovación de parte del acueducto principal, mientras el Municipio participó con $500 millones provenientes de un crédito provincial.

También señaló que obras como la repavimentación de avenida Cárcano, la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales y el Centro Ambiental fueron ejecutadas con recursos provinciales o nacionales.

Las obras de magnitud en la ciudad provienen de recursos provinciales o nacionales”, afirmó.

Quaranta cuestionó además que Avilés no mencionara el inicio de la nueva sede de la Universidad Provincial ni el proyecto del Hospital Provincial.

Felpeto coincidió en que faltaron anuncios propios de infraestructura y cuestionó que el Municipio acumule recursos mientras calles y servicios continúan deteriorándose.

Guardar dinero en las cuentas municipales mientras la infraestructura urbana se deteriora no es buena administración: es mediocridad y falta de prioridades”, sostuvo.

El oficialismo presentó las obras como parte de una política sostenida de inversión municipal. La oposición reclamó distinguir con mayor claridad cuáles fueron financiadas con recursos locales y cuáles dependen de aportes de otros niveles del Estado.

Diversificar la economía: anuncio estratégico o respuesta tardía

Uno de los principales anuncios de Avilés fue el envío de un proyecto para crear el Plan Municipal de Regulación y Promoción Productiva para el Desarrollo.

La iniciativa buscará complementar el turismo, atraer actividades científicas y tecnológicas, promover industrias sin riesgo ambiental y consolidar un parque tecnológico.

La realidad económica actual exige ampliar nuestras oportunidades de desarrollo”, reconoció el intendente.

También anticipó que solicitará al Consejo de Planificación Urbano Ambiental que evalúe una ampliación de la zona industrial.

Los concejales opositores coincidieron con el diagnóstico sobre la necesidad de diversificar la matriz económica, pero cuestionaron que el Gobierno recién lo plantee después de tantos años.

Ribetti recordó que impulsa desde hace tiempo la creación de un parque industrial.

Todo el mundo coincide en que Villa Carlos Paz necesita diversificar su matriz productiva. Avilés, después de todos estos años de gobierno, se acaba de dar cuenta y ahora lo va a promover”, ironizó.

Quaranta señaló que Carlos Paz Inteligente presentó una iniciativa en ese sentido en 2019 y mencionó el caso de empresas locales que terminaron instalándose en Malagueño.

La falta de iniciativa local provocó que empresas propias terminaran mudándose allí”, afirmó.

Ribetti fue más lejos y sostuvo que el tramo final del discurso estuvo compuesto por “propuestas robadas de proyectos en los que las minorías venimos insistiendo desde hace tiempo”.

La controversia no gira, entonces, alrededor de la necesidad de diversificar la economía, sobre la que existe un amplio consenso, sino sobre por qué esa política no se desarrolló antes y si el anuncio podrá convertirse en una herramienta efectiva durante el último año de mandato.

Turismo: actividad central pero sin respuestas suficientes

Aunque Avilés definió a Villa Carlos Paz como una ciudad eminentemente turística, su discurso se concentró principalmente en el proyecto para ampliar la matriz productiva.

Felpeto consideró que faltó una estrategia concreta para la actividad que continúa siendo el principal motor económico local.

El discurso fue un desierto de ideas en turismo”, cuestionó.

La concejala reclamó políticas para romper la estacionalidad y sostener al comercio, la hotelería y la gastronomía durante los meses de menor movimiento.

Dejar al comercio local a la buena de Dios durante ocho meses al año mientras la Municipalidad vive del cobro de tasas no es gestionar el turismo; es dejar a Villa Carlos Paz a la deriva”, expresó.

El planteo adquiere especial relevancia después de la reciente reunión entre funcionarios municipales y comerciantes, en la que se anunciaron planes de pago, acciones promocionales, intervenciones culturales y una estrategia para recuperar congresos y convenciones.

Para los sectores críticos, ese encuentro refleja que la situación económica requiere medidas urgentes. Desde el Gobierno, en cambio, se lo presentó como parte de una agenda conjunta con el sector privado.

La Defensoría del Pueblo: reforma o promesa repetida

Avilés anunció que enviará una propuesta para modificar el sistema de elección del defensor del Pueblo, de modo que la designación quede en manos del Concejo de Representantes y no del voto directo de los ciudadanos.

Propongo que la elección sea realizada por el propio Concejo, fortaleciendo así la institucionalidad y la transparencia”, expresó.

Ribetti recordó que una iniciativa similar fue planteada por el contador Luis Farías en la Banca del Ciudadano y posteriormente presentada desde su propia banca.

Para el edil, el anuncio demuestra que el trabajo de las minorías termina siendo incorporado, aunque inicialmente sea rechazado o ignorado.

Me reconforta saber que el trabajo que hacemos las minorías sirve, por más que no lo reconozcan”, afirmó.

Quaranta señaló que una modificación de esas características requerirá una reforma de la Carta Orgánica y la participación de la ciudadanía mediante un referéndum.

También cuestionó que el oficialismo haya defendido durante años un esquema que, según su criterio, resultó funcional al Gobierno.

Parece una nueva puesta en escena”, sostuvo.

Felpeto recordó que Avilés ya había realizado el mismo anuncio en la apertura de sesiones de 2025, pero el proyecto no llegó al Concejo.

Prometer dos años seguidos lo mismo demuestra que se nos ríen en la cara. Reciclan promesas incumplidas porque ya no tienen nada nuevo para ofrecer”, afirmó.

La reforma aparece así rodeada por tres cuestionamientos: la falta de reconocimiento a quienes la propusieron anteriormente, la ausencia de avances durante el último año y la necesidad de explicar con claridad el procedimiento institucional que demandará.

Transparencia y funcionamiento del Concejo

Avilés presentó la legalidad, la transparencia y el respeto por las instituciones como pilares centrales de su administración.

Recordó la puesta en funcionamiento de organismos previstos en la Carta Orgánica y aseguró que el Municipio dejó atrás una etapa de discrecionalidad política.

En Villa Carlos Paz rige el imperio de la ley”, sostuvo.

Felpeto respondió que esa afirmación no coincide con el funcionamiento del Concejo de Representantes, donde el oficialismo rechaza sistemáticamente los pedidos de informes de la oposición.

Hablar de transparencia desde un atril mientras en el Concejo votan en contra de todos los pedidos de informes es de una hipocresía absoluta”, expresó.

Y agregó: “Si la gestión es tan impecable y las cuentas están tan ordenadas como dicen, ¿a qué le tienen miedo?”.

Quaranta también denunció una administración cerrada a las propuestas de las minorías.

Quienes pensamos diferente también tenemos la legitimidad de haber sido elegidos por el pueblo, pero nos encontramos con una gestión cerrada”, señaló.

Para el Gobierno, la transparencia se expresa en el orden normativo, los controles y la aplicación de la Carta Orgánica. Para la oposición, no puede existir transparencia plena si se restringe el acceso a la información y la mayoría oficialista impide que prosperen los pedidos de control legislativo.

Dos formas de mirar la ciudad

El discurso de Avilés y las respuestas opositoras dejaron mucho más que una controversia sobre determinados anuncios.

El intendente describió una ciudad que logró ordenar sus cuentas, recuperar servicios, defender su ambiente y consolidar un modelo institucional basado en la participación comunitaria.

Los concejales opositores observaron otra realidad: vecinos presionados por las tasas, servicios que no responden adecuadamente, falta de inversiones, turismo estancado, obras dependientes de fondos externos y un Gobierno que utiliza los conflictos del pasado para no asumir sus responsabilidades presentes.

Avilés cerró su exposición convocando a defender la identidad y la forma de vida carlospacense.

Los invito a seguir viviendo con orgullo esta ciudad única, a defender nuestra forma de vivir, nuestra identidad y nuestros valores”, expresó.

Revello respondió que Villa Carlos Paz necesita “una nueva etapa de diálogo, innovación y planificación”. Quaranta habló de “olor a final de época”, Ribetti de un “modelo acabado” y Felpeto de un Gobierno que “se redujo a la pura excusa”.

El período legislativo que acaba de comenzar estará atravesado por esa disputa. No se discutirá solamente qué proyectos se aprueban, sino qué diagnóstico resulta más cercano a la experiencia de los vecinos y qué modelo ofrece respuestas más concretas para el futuro.

A menos de un año de las elecciones municipales, el debate ya no parece centrado únicamente en la continuidad de una gestión. También empieza a girar alrededor de qué Villa Carlos Paz existe detrás de los discursos y cuál debería construirse después de 2027.

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