La Cancillería respaldó las acciones militares conjuntas y sostuvo que apuntan a reforzar la no proliferación nuclear. En paralelo, el Gobierno nacional dispuso un refuerzo preventivo de la seguridad en objetivos sensibles, infraestructura crítica y representaciones diplomáticas ante el aumento de la tensión en Medio Oriente.
El Gobierno argentino fijó posición frente a la escalada en Medio Oriente y, en paralelo, activó un paquete de medidas internas de prevención. Por un lado, la Cancillería expresó su apoyo a la ofensiva militar impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán, al considerar que las acciones “contribuirán a fortalecer el régimen internacional de no proliferación nuclear” y a consolidar un escenario de “paz y seguridad duradera”.
En el comunicado oficial, el Ejecutivo sostuvo que la operación busca “neutralizar” lo que definió como una amenaza para la estabilidad internacional y la seguridad regional. En esa línea, remarcó que, pese a los esfuerzos diplomáticos, Irán no habría desmantelado por completo su programa nuclear, no habría detenido actividades sensibles de enriquecimiento y mantendría apoyo a actores armados no estatales que operan en distintos países de la región, lo que —según el texto— constituye un factor de riesgo persistente para la paz y la seguridad internacionales.
Dentro de la misma postura, el canciller Pablo Quirno atribuyó a Irán ataques contra distintos países y objetivos en la región, incluyendo naciones como Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Reino Unido, Arabia Saudita y Kuwait, además de instalaciones y personal de Estados Unidos. Al mismo tiempo, el Gobierno expresó solidaridad con el pueblo iraní y recordó el atentado terrorista contra la AMIA en 1994.
Seguridad interna: nivel “alto” y refuerzos preventivos
En simultáneo, el presidente Javier Milei dispuso elevar el nivel de seguridad a “ALTO” en todo el territorio nacional. La decisión alcanza a “objetivos sensibles”, la infraestructura crítica y la comunidad judía, entre otros puntos, con el objetivo de reforzar la prevención ante un contexto internacional de alta tensión.
Según lo informado, se fortalecerán los dispositivos de protección, incluyendo el refuerzo de custodia en representaciones diplomáticas extranjeras en el país. Además, se instruyó al Sistema de Inteligencia Nacional a monitorear de manera permanente la evolución de los acontecimientos, en coordinación con agencias internacionales, para detectar de forma temprana posibles riesgos o amenazas.
También se activó un protocolo de alerta en fronteras, con refuerzo de controles de ingreso y egreso, mayor trazabilidad de movimientos transfronterizos y revisión de alertas tempranas en zonas consideradas sensibles. El esquema prevé coordinación entre los organismos de inteligencia, el área de seguridad, migraciones y fuerzas federales.
Por su parte, la Cancillería informó que coordina con la red consular y que se mantiene en contacto con argentinos en el exterior para asistirlos ante cualquier eventualidad.


































