La investigación del femicidio determinó que murió por estrangulamiento. Ebrio, el imputado habría confesado a amigos el crimen.
Los primeros indicios del análisis del cuerpo, hallado en un descampado ayer por la tarde, pasadas las 17:30, es que falleció por “estrangulación manual” y que fue “incinerada después de morir”. El fiscal René Bosio tiene todas las miradas apuntadas hacia el único detenido, Alan Barrios, de 21 años. Ambos jóvenes vivían en una “prolongación de vivienda” aunque no tenían vínculo sanguíneo.
“El mismo sábado, alrededor de las 7:30 de la mañana, poco después de la hora que estimamos sucedieron los hechos tenemos testimonios de que Barrios habría llegado a un lugar donde había un grupo de amigos tomando y allí habría confesado que se mandó una macana y había matado a una chica” confesó Bosio.
La imputación que pesa sobre Barrios es la de femicidio, y el motivo del asesinato, según la investigación, sería la negativa de Tamara a tener relaciones sexuales. Bosio le confió al programa Cara y Cruz, de radio Universidad, que la víctima tenía “golpes en el ojo, la boca y el pómulo izquierdo”.
Tamara dejó a su hija de dos años y estaba en pareja con un joven que hoy está preso.